Real Sociedad

El viaje con contratiempos de la Real Sociedad a San Petersburgo

Los jugadores de la Real Sociedad a su llegada a San Petersburgo / J.M. López

La niebla en Vitoria ha obligado a la expedición realista a salir hacia San Petersburgo desde Bilbao con una hora de retraso

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

La Real Sociedad ya está en San Petersburgo para disputar este jueves el segundo partido de la fase de grupos de la Europa League ante el Zenit. Dicen que lo que mal empieza, bien acaba. Ojalá se cumpla en este viaje a Rusia, porque la Real ha tenido su primer imprevisto sin ni siquiera subir al avión.

Pero vayamos por partes, porque la historia arranca en Zubieta cuando aún no había despertado el día. Jugadores, cuerpo técnico, consejeros y periodistas esperan a los autobuses que nos deben llevar hasta el aeropuerto vitoriano de Foronda. Junto a ellos, tres decenas de familiares de la plantilla que no quieren perderse un viaje tan señalado. El vicepresidente Mikel Ubarrechena y los consejeros Álex Uranga y Nekane Soria, que nos dan la bienvenida, se muestran ilusionados con esta nueva cita en la Europa League. «Para eso peleamos tanto en la Liga, para jugar este tipo de partidos. Para el club es muy importante».

Cargados de buenos propósitos parten los dos primeros autobuses hacia la capital alavesa. El de los jugadores lo hará algo más tarde, para que cuando lleguen ellos a la terminal ya esté todo facturado y no tengan que esperar. Los pequeños detalles son importantes en este tipo de desplazamientos tan largos.

A la altura de Aretxabaleta Luis Arconada, director de comunicación, nos informa de que el despegue se realizará desde Loiu por la niebla que cubre Foronda. Algunos consejeros, casos de Juanjo Arrieta y José Antonio Lizaso, y periodistas como Asier Kareaga de Radio Euskadi, han acudido directamente allí por la cercanía de sus lugares de residencia y hay que pasar a buscarles. En el mismo aparcamiento nos encontramos con la furgoneta del material deportivo y otra que suministra el catering del chárter, que en tiempo récord deben trasladarse hasta Bilbao.

El Boing 737-800 de la compañía Alba Star que nos traslada hasta Rusia procede de Tarbes (Francia) y no puede tomar tierra en Vitoria. Si espera a hacerlo es posible que no pueda despegar después, porque el aeródromo vitoriano no funciona de día y las 10.30 horas es el plazo límite para realizar cualquier operación. Así que el avión corre el riesgo de aterrizar y quedarse en tierra inmovilizado durante toda la jornada, porque la niebla se mantiene desafiante. La solución que se plantea es que tome tierra en Loiu para, desde ahí, volar hasta San Petersburgo.

A los jugadores y al presidente Jokin Aperribay la noticia les coge de sorpresa mientras superan el peaje de Zarautz, sin haber tomado aún el desvío de la AP-1 en Eibar hacia Vitoria. Por ello, siguen recto hasta Bilbao y llegan con tiempo de sobra hasta que a eso de las 11.15 el vuelo despega con una hora y cuarto de retraso sobre lo previsto.

En la terminal bilbaína, mientras hacemos cola frente al mostrador 31 para facturar el equipo, saludamos a Denis Itxaso, diputado de Deportes y Juventud, así como a los consejeros Joseba Ibarburu, José Ignacio Serrats y Jesús Ruiz. Muy cerca, el médico Javier Barrera, el fisioterapeuta Imanol Soroa y el utillero Mitxelo Olaizola comprueban que no haya ningún problema con el material. Naiara Etxarri, tan simpática como siempre, nos explica que «en cuatro horas tenemos que estar en San Petersburgo» mientras Mónica López, de Viajes Halcón, reparte los pasaportes con sus respectivos visados en regla.

280 seguidores realistas

En el mismo avión Ignacio Abendaño, coordinador de seguridad de la Real, nos pone al tanto del contingente de aficionados que animarán al equipo en el Estadio Krestovski. Viaja acompañado de otro ertzaina y del director general de seguridad del club para responder a cualquier contingencia que afecte a la hinchada txuri urdin. En todo momento están en contacto con agentes de la policía rusa.

Los jugadores esperan la salida del chárter en Loiu, guardan sus pertenencias antes de despegar, y Jokin Aperribay a la llegada a San Petersburgo. / José Mari López

Según nos comenta, y con números concretos en la mano, serán alrededor de 280 los aficionados desplazados. 92 han volado con Viajes Halcón y se quedarán hasta el domingo conociendo los encantos de San Petersburgo, mientras que son 133 los que adquirieron su entradas en las taquillas de Anoeta y han viajado por su cuenta. Estos 225 seguidores seguirán el partido desde una de las curvas altas del impresionante estadio, en el sector A217, en la zona reservada a la afición visitante. Otros 72, principalmente familiares y patrocinadores, lo harán en la zona destinada al intercambio de entradas entre los clubes, justo detrás de los banquillos y muy cerca del césped, en el sector C106. A pesar de la distancia con Gipuzkoa, la Real tampoco estará sola.

El viaje transcurre con normalidad hasta San Petersburgo. A eso de las cuatro, el avión ha tomado tierra y una hora más tarde la expedición blanquiazul llega al hotel de concentración. El tráfico es bastante pesado y los jugadores no tienen mucho tiempo para descansar antes de ejercitarse en el Estadio Petrovski, el antiguo campo del Zenit antes de la inauguración en mayo pasado del nuevo Krestovski. El césped aún no está asentado del todo y por este motivo la Real ha tenido que realizar la sesión de víspera aquí. Pegado al río Neva, la temperatura es ya fresquita y la humedad alta. San Petersburgo en estado puro.

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