La Real Sociedad paga la falta de puntería ante el Zenit

Lanzamiento de Xabi Prieto en una de las primeras ocasiones de la Real Sociedad./J.M. López
Lanzamiento de Xabi Prieto en una de las primeras ocasiones de la Real Sociedad. / J.M. López

Willian José hizo el empate en el minuto 57 antes de que el Zenit golpeara definitivamente en dos acciones de Ivanovic y Paredes

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZSan Sebastián

No atraviesa por una buena racha la Real Sociedad y la derrota ante el Zenit no hace sino confirmarlo. Desde el último parón de noviembre ha encadenado resultados negativos, a excepción de esa victoria en el descuento en Noruega ante el Rosenborg que le dio el billete para dieciseisavos de la Europa League, y no parece que vaya a levantar pronto la cabeza, porque cuesta mucho salir de semejantes dinámicas. Sendos empates ante un recién ascendido como el Girona y el colista Las Palmas, ambos tras ir ganando, las derrotas contra el Atlético y el Zenit y la eliminación de Copa ante un Segunda B han sumido a los blanquiazules en una alarmante crisis de confianza que no promete nada bueno. Porque cuando estás en un bache así da igual lo que hagas, que la moneda siempre va salir cruz.

Eusebio asegura públicamente que prefiere quedarse con las cosas buenas que hace el equipo, y es verdad que están ahí, pero ahora mismo es un conjunto tan débil defensivamente que le resulta imposible competir contra nadie. Porque lo mismo te hace tres goles el Lleida que el Zenit. En el caso del conjunto ruso es un señor equipo, el 16 del ranking UEFA, pero este jueves le bastó con estar bien ordenado atrás y estirarse en tres ocasiones para firmar la primera posición del grupo sin despeinarse. Su superioridad en los dos enfrentamientos directos ha sido apabullante y así solo queda rezar para que el sorteo del lunes sea lo más benévolo posible. Aunque de aquí a febrero la historia pueda cambiar bastante. Esperemos que para mucho antes.

Ni con el once de gala. Después de empatar ante el Las Palmas en Anoeta, caer eliminados de la Copa contra un Segunda B y perder en el Wanda Metropolitano, Eusebio puso toda la carne en el asador desde el principio. Sabía que el horno no estaba para bollos y que ganar era innegociable para revertir la dinámica negativa de resultados que arrastraba el equipo. Para ello no se anduvo con miramientos y sacó al once de gala, dejando en el banquillo a hombres como De la Bella y Canales que hasta ahora lo habían jugado todo en competición europea. El panorama ha cambiado después de lo del Lleida y a partir de ahora parece que va a haber pocas bromas. Aunque ni con el mejor traje la Real Sociedad fue competitiva.

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En la portería estuvo un Rulli cada día más discutido, mientras que en defensa regresó con respecto al último encuentro Diego Llorente, que no pudo jugar en el Wanda por estar sancionado. Odriozola, Iñigo y Kevin completaron la línea. En el centro del campo formaron los habituales Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto, mientras que arriba regresó con buena nota una vez recuperado de su faringitis Januzaj, lo que motivó que Zubeldia se quedase en el banco. Oyarzabal y Willian José completaron la delantera.

Salida fuerte de la Real. Desde el inicio el cuadro realista fue fiel a sus principios y trató de imponer su forma de juego ante un Zenit que optó por el repliegue intensivo para neutralizar el fútbol combinativo local. Illarramendi se retrasó entre los centrales para hacer superioridad en la salida del balón y sortear la débil presión que intentaban hacer los rusos. Zurutuza optó por adelantar su sitio para arrastrar a Erokhin hacia atrás, con lo que liberaba espacios en zona de creación para que desde ahí se pudiera engrasar la maquinaria en la banda derecha, donde entre Odriozola, Prieto y Januzaj debían hacer superioridad a Criscito y a Poloz. Y la cosa no empezó mal.

La Real Sociedad se hartó de tener el balón y generar situaciones de peligro ante Lodygin antes del descanso. Hasta diez llegadas buenas pudimos contar, con un 74% de posesión y 252 pases dados frente a los escasos 69 del Zenit. Nueve saques de esquina botados contra uno rival y doce disparos frente a cuatro, dos de ellos blanquiazules a los palos. Pero el luminoso reflejaba un cruel 0-1 al retirarse a los vestuarios, injusto para los merecimientos de uno y de otro. Pero en el fútbol no se trata de merecer sino de golpear y la Real pagó caro un error en la salida del balón.

1 Real Sociedad

Rulli, Odriozola, Llorente, Iñigo Martínez, Kevin Rodrigues (De la Bella, min. 61), Zurutuza (Canales, min. 68), Illarramendi, Xabi Prieto, Oyarzabal (Juanmi, min. 58), Willian José y Januzaj.

3 Zenit

Lodygin, Smolnikov (Zhirkov, min. 62), Ivanovic, Mevlja, Criscito, Noboa (Kuzyaev, min. 62), Kranevitter, Erokhin, Rigoni, Poloz (Paredes, min. 75) y Kokorin.

Goles:
0-1, min. 35: Erokhin. 1-1, min. 58: Willian José. 1-2, min. 64: Ivanovic. 1-3, min. 85: Paredes.
Árbitro:
Liran Liany (Israel). Amonestó a Canales por parte de la Real y a Kranevitter y Erokhin por parte del Zenit.
Incidencias:
Partido de la sexta y última jornada del Grupo L de la Liga Europa, disputado en el estadio de Anoeta. Los aficionados rusos lograron lanzar varias bengalas desde la grada que ocupaban, en el minuto 80.

Falta movimiento en el área. Los de Eusebio circularon bien y con rapidez el esférico lo que obligó al contrario a correr para tratar de tapar las grietas atrás. Odriozola puso buenos balones desde la derecha y el primero ya acabó en el larguero en un despeje defectuoso de Smolnikov. Por ese carril se coló Prieto para, tras servicio de Oyarzabal, rematar al lateral de la red. Con Januzaj como foco de atracción de oponentes, los realistas no paraban de llegar. Cualquier rechace de la defensa rusa era cazado en la frontal del área por Illarramendi, que rozó hasta en tres ocasiones el gol en ese primer periodo.

La otra opción clara estaba en las llegadas sin balón de Kevin a la espalda de Smolnikov. Con el Zenit tratando de bascular hacia la banda derecha local para contener la hemorragia, el internacional portugués dispuso de dos buenas opciones en centros pasados que no acertó a darles la dirección correcta en el remate. Hasta Willian José tuvo una buena de cabeza que prolongó por encima del larguero Lodygin y Oyarzabal estrelló un balón en la madera. Pero faltaba movimiento en el área para tener más claridad en el remate.

Un coladero atrás. Pero da igual lo que hagas con balón si cuando lo pierdes las transiciones defensivas son una tortura. Un error de Iñigo en la salida de balón lo aprovechó Rigoni para probar a Rulli, que no atajó el remate. Erokhin no perdonó. El 1-2 fue un fallo al tirar la línea tras un despeje mal orientado de Rulli y en el 1-3 Paredes desnuda todas las vergüenzas de la defensa tras escaparse en la misma jugada de Llorente, Iñigo y Odriozola. Por eso el gol de Willian José tras jugadón de Januzaj no sirvió de nada. Porque como no mejoremos en la fase defensiva, la ofensiva va a ser anecdótica.

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