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Real Sociedad: lo que va de un parón a otro

Oyarzabal trata de zafarse de un contrario del Betis en el último partido liguero. /
Oyarzabal trata de zafarse de un contrario del Betis en el último partido liguero.

Es posible que ni antes las cosas fueran tan sobresalientes como las pintábamos, ni ahora debamos rasgarnos las vestiduras. Seguramente en el término medio esté la realidad

Pedro Soroeta
PEDRO SOROETA

La Real Sociedad ha llegado al segundo parón de la temporada de forma completamente opuesta al primero. De tres victorias consecutivas en Liga, ha pasado a tres derrotas y un empate. De tener cuatro de los antiguos puntos positivos, ha pasado a tener un negativo. De jugar como los ángeles, como frente a Rosenborg y Villarreal en Anoeta, ha pasado a ser un equipo fácilmente vulnerable. De ser colíder junto al Barcelona, ha retrocedido hasta la octava posición. De tener a su afición encandilada, ha pasado a ver cómo se instalan las dudas en gran parte de ella.

Es posible, como sucede tantas veces en el fútbol, que ni antes las cosas fueran tan sobresalientes como las pintábamos, ni ahora debamos rasgarnos las vestiduras. Seguramente en el término medio esté la realidad de nuestra querida Real.

Lo que es indudable es que Eusebio tiene problemas, porque no es normal que su equipo sea a estas alturas el más goleado de Primera junto al Eibar. No puede ser, además, que cada contragolpe del equipo contrario se convierta en un drama defensivo, con acciones como las que vimos en Anoeta frente a Valencia y Betis, en las que el rival, con un pase desde cerca de su área, deja a un jugador solo ante Rulli.

Equilibrio, eso es lo que le falta a un equipo que tiene un poder ofensivo enorme, con recursos para llegar al gol por muchos caminos, que es fuerte en la combinación por dentro y la entrada por bandas, que es temible en la estrategia ofensiva, aunque algunas veces, como contra los andaluces, ve cómo todo salta por los aires por una falta o un saque de esquina mal sacados.

La Real tiene un poder ofensivo enorme pero necesita equilibrio

El parón debe servir a Eusebio y los suyos para reflexionar y solucionar esos indudables problemas a la hora de correr hacia atrás. Es posible, incluso, que en las primeras jornadas -victoria 2-3 in extremis en Vigo y triunfo 2-4 de Riazor- el equipo ya acusara esos problemas de los que hablamos, aunque entonces las victorias taparan las deficiencias.

Pero de lo que se trata es de buscar soluciones, ahora que hay tiempo. Técnicos y entrenadores tiene la casa para frenar esa sangría defensiva y de esta forma dar más lustre a ese poderío ofensivo del que presume, y con razón, el equipo realista.

Lo que sí me sigue pareciendo, y ahora entro en el mundo de la opinión, es que la plantilla de la Real flaquea por el centro del campo sobre todo ahora que Zurutuza -uno de los jugadores que más equilibrio da- va a estar de baja durante un mes. El propio David, Illarra y Xabi Prieto -luego me referiré a él- necesitan rotar en una temporada tan larga, algo que no hemos visto hasta ahora, excepto en Rusia, donde Illarra no jugó. Las variantes son Zubeldia, Pardo y Guridi, aunque este último está recuperándose de una importante lesión. Ya lo dije antes de empezar la temporada. En el medio a la Real le puede faltar una pieza importante para cuando los ‘tres magníficos’ tengan que descansar. Atrás y arriba hay recambios de lujo, pero me parece que en el campo puede faltar algo. Ojalá me equivoque.

El récord de Xabi Prieto

Lo que no es para nada normal es lo de Xabi Prieto. El gran capitán realista puede lograr una marca al alcance de muy pocos si juega el sábado 14 frente al Alavés en Mendizorroza. Prieto lleva nada menos que 75 partidos de Liga seguidos jugando, por lo que el mencionado día puede completar dos campeonatos ligueros consecutivos participando en los partidos de la Real. Su racha empezó el 25 de octubre de 2015 y puede continuar en Mendizorroza. Si a esto le añadimos que en agosto cumplió 34 años, no se puede sino descubrirse ante el centrocampista donostiarra, que sigue atravesando uno de los mejores momentos de su carrera. Claro que las cosas no son por casualidad. En el fútbol, a largo plazo, las cosas siempre son por algo. La profesionalidad de Xabi Prieto es la que le ha traído hasta aquí. Su talento lo tienen muy pocos, su clase solo unos elegidos, pero en lo que seguramente nadie le iguala es en su profesionalidad, en su entrega a los colores, en una vida dedicada al máximo a su trabajo, jugar a fútbol. Prieto es ahora tan básico en esta Real, que se me hace muy difícil pensar en que la próxima temporada no esté.

Quizá me he ido demasiado lejos. Vayamos poco a poco. Lo primero, Vitoria y luego, Vardar. Y hasta que llegue la cita de Vitoria, mucho trabajo para recuperar la solidez del equipo y candar de una vez la portería de Rulli.

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