La Real no estuvo a la altura

Los blanquiazules, siempre por detrás en el marcador, fueron incapaces de crear fútbol en ataque

Pedro Soroeta
PEDRO SOROETA

Pues tampoco en Europa. La Real no estuvo a la altura deseada y dijo adiós a la Europa League en un mal partido en el que mostró, de nuevo, su peor cara. Las buenas intenciones de los blanquiazules se quedaron en eso, intenciones, porque en el campo no se vio prácticamente nada. Especialmente desesperante fue la segunda mitad, en la que se esperaba que los de Eusebio dieran un paso adelante. Pero nada. Mucha especulación y ninguna verticalidad. No hubo ocasiones. Bueno, una de Oyarzabal al principio, tras un buen pase de Zurutuza, y otra de Januzaj al final, en una acción individual. Pero nada más. Muy poco. Nada.

Fue el Salzburgo, por contra, el que llevó la iniciativa, el que buscó más el gol y el que ganó de forma merecida. Se esperaba, después del partido frente al Levante, una reacción de los hombres de Eusebio. Que si es el momento, que si confianza recuperada, que si vamos a ganar... Nada.

Pobre respuesta del equipo en un momento determinante de la temporada. Porque esto de la Europa League se ha acabado. Y creo, de verdad, que se ha terminado de forma prematura, porque la Real jugó ayer frente a un equipo inferior. Con hombres rápidos arriba, pero blando y vulnerable en defensa. De hecho, solo el Zenit, que está en octavos, ha demostrado ser superior a los donostiarras. Los demás, no. Y el Salzburgo, tampoco. Y eso es lo que más duele. Duele estar eliminado, como dolió aquel segundo gol austriaco en Anoeta, a la postre decisivo en la eliminatoria.

Y les repito lo que les he dicho en las últimas semanas. Máximo esfuerzo de los jugadores, sí. Pero nada más. Definitivamente, la Real no tiene un problema de actitud, ni mucho menos, sino de fútbol, de juego. Claramente de fútbol. Porque ayer, si somos sinceros, la Real no jugó nada. Y a nada. No mereció seguir. En lo que va de temporada los de Eusebio han demostrado superioridad solo cuando han jugado ante equipos de la parte más baja de la tabla, y no siempre.

Las notas del partido

Lo mejor.
Los aficionados realistas que apoyaron al equipo, sin encontrar la respuesta esperada
Lo peor.
Es muy difícil saber a qué ha jugado la Real contra el Salzburgo, porque lo ha hecho fatal
El dato.
El Salzburgo será la perita en dulce del sorteo de hoy; todos querrán emparejarse con él
La clave.
Si la Real encaja cuatro goles en dos partidos frente a este equipo, no merece seguir adelante

Me da la impresión, además, que es un equipo sin alternativas a su juego archiconocido, que no sabe cómo meterle mano a un equipo que se ordena atrás dejando pocos huecos. Ayer la defensa del Salzburgo no mostró precisamente ser inexpugnable, pero la Real llegó con cuentagotas al área contraria.

Por una cosa o por otra, pero nuestro querido equipo sigue sin dar la talla en las competiciones europeas. Hablamos de hacer «grandes cosas», de «plantilla de garantías», de «caminos cortos hacia un título»... Pero la realidad nos muestra que dijimos adiós a la Copa de forma precipitada y estrepitosa, ahora hemos dicho adiós a la Europa League frente a un equipo austriaco que será hoy la perita en dulce que todos querrán en el bombo y solo nos queda salvar la liga de la forma más decorosa posible porque pensar en otra cosa es ahora mismo una utopía.

El mazazo a la ilusión de la afición ha sido grande y me imagino que también para los jugadores. Ahora esperan el Valencia y el Betis fuera... De verdad que me gustaría contarles otras cosas, pero no está siendo posible. La temporada 2017/18 empieza a ser historia. Y de la mala.

Noticias relacionadas

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos