Prueba de fuego en el frío noruego

Los jugadores realistas se entrenaron bien pertrechados ayer en el Lerkendal Stadion de Trondheim./ENVIADO ESPECIAL GRÁFICO JOSÉ MARI LÓPEZ
Los jugadores realistas se entrenaron bien pertrechados ayer en el Lerkendal Stadion de Trondheim. / ENVIADO ESPECIAL GRÁFICO JOSÉ MARI LÓPEZ

La Real busca en Trondheim un triunfo que certifique el pase a dieciseisavos y le dé opciones de ser primera de grupo

MIGUEL GONZÁLEZ ENVIADO ESPECIAL TRONDHEIM.

La Real busca hoy en Noruega sellar de forma definitiva su clasificación para los dieciseisavos de final de la Europa League, para lo que le basta un empate. Sin embargo, los de Eusebio afrontan la cita con la ambición de obtener la victoria y disputarle el primer puesto del grupo al Zenit en el último partido de la liguilla en Anoeta. Esta posición es importante para tener un cruce más cómodo en la primera eliminatoria directa, ya que evitaría así jugar ante los primeros de otros grupos y esquivaría a los cuatro equipos con mayor puntuación que cayesen desde la Champions. Pero hay que ir paso a paso y lo primero es lograr la clasificación.

Para el Rosenborg la victoria es innegociable, porque se juega la última opción de seguir vivo en la competición. Especialmente después de verse empatado (1-1) en la jornada precedente por el Zenit con aquel gol de Kokorin en el descuento que le deja con solo cuatro puntos en la tabla, cinco por detrás de los realistas a falta de dos partidos. Sus opciones pasan por dos derrotas de la Real en los encuentros que le restan, algo que parece bastante complicado.

El Rosenborg ha ganado cuatro de los diez duelos disputados en casa ante equipos de LaLiga

No hay que olvidar que en la primera jornada de la liguilla el cuadro txuri-urdin goleó al noruego por un contundente 4-0 con doblete de Diego Llorente y tantos de Zurutuza y Skjelvic, este en propia puerta. Para el descanso ya llevaba tres goles de diferencia y la sensación de superioridad fue absoluta. Quizás aquella referencia no sea del todo válida para calibrar las posibilidades de ambos conjuntos en el encuentro de esta noche.

Un hueso duro en su campo

Para empezar, el Rosenborg juega en su estadio y eso aumenta sus opciones de forma considerable. Hay una estadística bastante elocuente en este sentido. El cuadro noruego se ha medido en veinte partidos contra equipos de LaLiga, con un balance de cinco victorias, tres empates y doce derrotas. Pues bien, en los diez de casa sus números son de cuatro triunfos, un empate y cinco derrotas, un recuento bastante más equilibrado que cuando sale de su país. Así que cuidado con este aspecto, porque el Zenit ya estuvo a punto de perder aquí hace tres semanas.

Asimismo, el equipo de Kare Ingebrigtsen afronta el duelo con la tranquilidad de saberse campeón de su liga desde hace dos semanas, lo que ha permitido a su técnico preparar con mimo la cita sin tener que atender tanto las obligaciones domésticas. Los de Trondheim acaban de conquistar su título liguero número 25, el tercero de forma consecutiva.

Por otro lado, no hay que olvidar que el partido se jugará con bastante frío, circunstancia a la que no están acostumbrados los blanquiazules. La última experiencia similar fue hace cuatro años en Donetsk, en la visita al Shakhtar al Donbass Arena, y se llevó cuatro goles en el saco. Es verdad que el nivel del cuadro ucraniano era muy superior al del Rosenborg, pero curiosamente la Real firmó su peor partido de la Champions en aquellas condiciones tan adversas.

La Real llega como el conjunto más goleador del torneo y el único que no ha visto una tarjeta

Con todo, a pesar de que siempre es conveniente reparar en todos estos detalles antes de afrontar un partido, los de Eusebio son claros favoritos para obtener un resultado positivo. Llegan con el aval de ser el conjunto más realizador de los 48 de la competición, con catorce goles en cuatro jornadas. Le siguen el Zenit, con doce, y el Lazio, Niza, Dinamo de Kiev y Viktoria Plzen, con nueve cada uno. Tan superior ha sido a la mayoría de sus rivales que es el único conjunto de la competición que no ha visto ninguna tarjeta amarilla. No le ha hecho falta ni meter el pie. Hoy la historia podría ser diferente frente a un Rosenborg que se juega la vida ante los suyos.

También hay que tener presente que el cuadro noruego tan solo ha ganado tres de sus últimos trece partidos en casa en la fase de grupos de la UEFA y la Europa League, con siete empates y tres derrotas. Su victoria más reciente es la de la segunda jornada de este curso frente al Vardar (3-1). Es más, no ha superado ninguna de las cuatro fases de grupos que ha disputado en su historia en esta competición, aunque sí jugó los dieciseisavos tres veces tras caer eliminado en la fase de grupos de la Champions League.

La Real, a pesar de su gran triunfo ante el Vardar (0-6) en su última salida, tampoco lo ha hecho demasiado bien fuera en sus apariciones más recientes por Europa. Antes de ese partido venía de caer en cinco de sus seis anteriores desplazamientos frente al Zenit (3-1), Krasnodar (3-0), Shakhtar Donetsk(4-0), Manchester United (1-0) y Bayer Leverkusen (2-1). Pero la entidad de estos rivales es superior a la del Rosenborg.

Eusebio, con todo

El técnico no especulará en un partido tan importante. En casa se han quedado el tocado Zurutuza y por decisión técnica Llorente, al que dará un respiro para que bien Navas o Aritz tengan su oportunidad. En defensa la otra novedad estará en el lado izquierdo, donde De la Bella, que lo ha jugado todo en Europa, apunta a repetir esta noche en detrimento de Kevin. En el centro del campo Zubeldia cubrirá la ausencia de Zurutuza para completar esta línea junto a Illarramendi y Prieto, mientras que arriba la duda reside en saber quién acompañará a Oyarzabal y Willian José.

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