Real Sociedad

Pello Artola: «En Barcelona nadie se fía de la Real»

Pello Artola es historia viva de la Real y el Barcelona./USOZ
Pello Artola es historia viva de la Real y el Barcelona. / USOZ
Pello Artola, exportero de la Real y el Barcelona

El guardameta de Andoain, que jugó ocho temporadas en el Barça, augura un partido «muy disputado» mañana en Anoeta

ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN.

Con el dinero de su traspaso al Barcelona, la Real costeó la reforma de la tribuna de Atocha de Duque de Mandas. Pello Artola (Andoain, 1948) debutó con la Real en 1970. Esa temporada disputó dos partidos más, pero no volvió a jugar un partido oficial hasta octubre de 1974. El equipo revalidó el cuarto puesto de la temporada anterior y se clasificó por segunda vez en su historia para la Copa de la UEFA. Su gran papel en aquella campaña hizo que el Barcelona viniera a por él. Se convirtió en su portero titular durante ocho temporadas, de 1975 a 1984, con el que disputó 311 partidos. Conquistó tres Copas (1978, 1981, 1983), dos Recopas, (1979, 1982), una Supercopa (1983) y una Copa de la Liga (1983). Ganó también el Zamora.

- ¿Cómo recibió la noticia de que el Barcelona le quería?

- Nos disponíamos a jugar el primer partido de la temporada ante el Betis en Atocha. Antes de sentarnos a comer en el restaurante que estaba debajo de la sede el club, en el Paseo Bizkaia, se me acercó Andoni Elizondo y me dijo: 'Supongo que ya sabes que hoy no juegas'. Me quedé de piedra. No sabía nada.

«Seguro que Eusebio sabe dónde puede hincarle el diente al Barça, es un estupendo entrenador»

- Entonces ni se vistió de corto.

- No. Pasé de una Real que era como una familia a un Barcelona en el que estaban Cruyff, Neeskens, Rexach... El entrenador era el alemán Hennes Weisweiler, una persona que apostó mucho por mí y a la que siempre le estaré agradecido. Ese fue el inicio de un largo camino en un club que lo ha sido todo para mí.

- Ese Barça al que llegó no tenía la estabilidad ni era ganador como ahora.

- El primer año me curé de espanto, con manifestaciones a diario, unos por Weisweiler, otros por Cruyff. Era tan diferente que los entrenamientos eran abiertos al público. El examen no era el domingo: te examinabas cada día de la semana. El fútbol ha cambiado mucho.

- ¿Cuánta culpa tiene Cruyff de la evolución del Barcelona en los últimos años?

- Muchísima, porque implantó un sistema ofensivo como ningún otro club en el mundo. Marcó un antes y un después. Luego llegaron Van Gaal, Rijkaard, Guardiola... Todos buscaron el uno contra uno con jugadores capaces de desbordar.

- El mejor recuerdo que se tiene de usted es el de Beveren en la temporada 78/79, cuando nació 'Sant Artola gloriós', el apodo que le puso el periodista Joaquim María Puyal.

- No diría que ese fue mi mejor partido. Era un día importante, por ser una semifinal de la Recopa y estábamos ante al oportunidad de nuestra vida de jugar una final. Solo habíamos ganado por 1-0 en la ida y había que mantener la portería imbatida, era una temporada complicada...

- El portero rival era Pfaff.

- Era buenísimo, luego fichó por el Bayern. Hizo un gran partido en el Camp Nou y hasta la vuelta los periodistas se preguntaban si yo iba a dar el mismo rendimiento, comparándonos... ¿Si me sentí escrutado y observado? No. Me salió un buen partido y Puyal me puso ese nombre. Luego ganamos aquella Recopa en la final, 4-3 al Fortuna de Dusseldorf en Basilea después de una prórroga. Hoy en día cuando algún aficionado me reconoce por la calle me recuerda aquella anécdota y lo agradezco.

«Con Rulli, la Real tiene muy bien cubierto el puesto, pero el portero necesita confianza»

- ¿Por qué vestía siempre de color verde?

- No nos dejaban vestir de negro para evitar confusiones con la vestimenta del árbitro. Elegí el verde porque me encontraba cómodo con esa ropa. Era un color discreto y me sentía bien así.

- Era tan discreto que no cambió de coche en las ocho temporadas que estuvo el Barcelona.

- (Ríe). Llegué a Barcelona de San Sebastián en un Seat Sport 1430 y ese fue mi coche en mi etapa blaugrana. Para qué cambiar si me llevaba y me traía.

- En 1982 se les escapó la Liga por dos puntos en el mano a mano con la Real.

- Lo recuerdo perfectamente. Echamos de menos a Schuster y Maradona, que se lesionaron. La Real tenía un gran equipo.

- En cualquier caso, su etapa en Barcelona fue...

- (Interrumpe) Estupenda. Me retiré en 1984 y como tenía un año más de contrato me dediqué a entrenar a los porteros, Urrutikoetxea y Amador. Luego estuve cinco años entrenando a chavales de la cantera del Barcelona.

- ¿Cómo ve a la Real desde la distancia?

- Empezó la temporada muy bien, luego tuvo un pequeño bache, quizás por compaginar la Liga con la Europa League, y ahora, pese a la última derrota en Leganés, seguro que va para arriba. Acabará peleando por los puestos de UEFA.

- ¿Y al Barcelona?

- A un altísimo nivel. Era impensable que a estas alturas de la Liga tuviera tanta ventaja sobre el segundo. Todos pensábamos que el equipo iba a notar la baja de Neymar, pero el 'Txingurri' está haciendo un gran trabajo, está sacando un estupendo rendimiento de los jugadores. Gestiona muy bien el vestuario. La Real lo va a tener difícil porque el Barcelona está jugando muy bien aunque...

- Usted dirá.

- Anoeta es un campo que se le atraganta. En Barcelona no se fía nadie de la Real. Recuerdo partidos de los últimos años en los que el Barcelona se puso por delante y luego la Real dio la vuelta al marcador. Va a ser un partido muy disputado. Seguro que Eusebio sabe dónde puede hincarle el diente al Barcelona. Es un estupendo entrenador. Aquí en Barcelona se le tiene muy bien considerado por su etapa como jugador y también por su trabajo en el filial, donde hizo debutar a chavales de la cantera, como está haciendo ahora en la Real.

- ¿Qué virtudes destacaría de Ter Stegen?

- Es un gran portero. Está haciendo una estupenda temporada. Ha encontrado un punto de equilibrio. Los pocos goles que ha encajado el Barcelona dicen mucho a su favor, aunque siempre digo que el primer defensa es el delantero centro y el primer atacante es el portero.

- ¿Qué opinión le merece el trabajo de Rulli en la Real?

- Su juventud puede hacer que alguna vez cometa errores, como es lógico, pero la Real tiene muy bien cubierto ese puesto. Lo primero es parar, y para parar se necesita buena colocación, potencia, echarse al suelo... las características de siempre. Eso lo tiene. El portero es un puesto que requiere confianza.

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