Real Sociedad

La Real Sociedad afronta seis semanas con seis partidos, algo insólito esta temporada

Bautista, Illarramendi y Ramírez, en un reciente entrenamiento de la Real Sociedad. /LOBO ALTUNA
Bautista, Illarramendi y Ramírez, en un reciente entrenamiento de la Real Sociedad. / LOBO ALTUNA

El domingo visita Leganés y desde ese día jugará cinco partidos más de Liga hasta que el 15 de febrero vuelva a jugar la competición europea. La Real arranca un tramo de calendario sin Copa y sin Europa que debe servirle para hacer acopio de puntos

ÁLVARO VICENTE SAN SEBASTIÁN.

La plantilla de la Real se enfrenta a partir de esta semana a una situación desconocida: Eusebio y sus jugadores disponen de una semana completa para preparar el siguiente compromiso. Nunca antes esta temporada la Real ha tenido tanto tiempo como ahora para preparar un partido porque la disputa de la fase de grupos de la Europa League y la Copa ha impedido hacerlo. Esta vez llegará al partido en Leganés, el domingo a las 12.00 horas, con más descanso que nunca.

Sin competición europea hasta el jueves 15 de febrero y eliminados de la Copa, el volumen de sesiones crecerá en las próximas semanas. Se supone que los entrenamientos serán mejores, tendrán más calidad, la preparación de los partidos será más meticulosa si cabe y la competencia dentro de la plantilla crecerá. Solo falta traducirlo en victorias los domingos.

Hasta ahora las sesiones de entrenamiento han estado muy condicionadas por la disputa de partidos. Ha sido difícil que todo el grupo entrene junto porque tras cada choque, en el día después, los titulares han realizado un trabajo de recuperación y los suplentes y no convocados otro por separado.

Y es que desde el arranque de Liga, el pasado 19 de agosto en Balaídos, el calendario de la Real esta temporada no ha dado tregua. El equipo ha jugado veinticinco partidos (17 de Liga, seis de Europa League y dos de Copa). Ha tenido que afrontar ininterrumpidamente semanas de tres partidos con la salvedad de las fechas reservadas para las selecciones internacionales y ahora, en las vacaciones navideñas, ha podido coger algo de aire. Jugadores y cuerpo técnico no han tenido tiempo para disfrutar de las victorias y tampoco para darle muchas vueltas a las derrotas.

Ahora, todo cambia. El entrenador de la Real tiene días entre partido y partido para planificar sesiones de alta intensidad y días para ahondar en situaciones de estrategia. Se espera que el equipo pueda sacar provecho de esta circunstancia para hacer acopio de puntos, instalarse en la parte noble de la clasificación, y aprovecharse de que otros equipos sí van a tener que seguir jugando dos partidos por semana por la Copa, con el desgaste que supone.

Seis partidos, tres en Anoeta

Pero cumplir este deseo no va a ser tan sencillo como escribirlo, porque los rivales en este tramo de Liga hasta mediados de febrero no son nada fáciles. Tres están incrustados en los seis primeros puestos. Son seis partidos (tres en Anoeta) en 35 días, y cada uno tiene sus aristas. Los rivales son Leganés, Barcelona, Celta, Villarreal, Deportivo y Real Madrid.

Este calendario arranca este domingo en Butarque, un campo en el que la Real cuajó una notable actuación en la pasada temporada cuando ganó 0-2 con goles de Willian José y Xabi Prieto. El entrenador del Leganés, Asier Garitano, sigue diciendo hoy que la Real fue el mejor equipo que pasó por su campo en la pasada temporada. En esta ocasión los realistas llegarán más descansados que los jugadores del Leganés porque hoy reciben al Villarreal en Copa y no es descabellado pensar en una victoria de la Real. Sería un buen botín para lo que viene después: Barcelona y Celta en Anoeta.

A priori, la visita del Barcelona debería ser un quebradero de cabeza, pero la realidad es que nadie en el universo futbolístico ha sido capaz de ganarle tantos partidos en los últimos años como la Real. El Barcelona llegará a Anoeta tres días después de haber recibido al Celta en el Camp Nou el partido de vuelta de Copa.

La Real volverá a tener una semana para preparar el siguiente choque ante el Celta. A grandes rasgos, entre partido y partido, se programarán dos entrenamientos como mínimo a puerta cerrada. Puede que incluso alguno más. Normalmente, en el arranque de la semana, Eusebio apostará por la intensidad con ejercicios a campo abierto. Lo más habitual será programar partidos once contra once en campo entero y a medida que se acerque el partido el entrenador realista ahondará en la estrategia. Serán sesiones para coger automatismos y para pensar en cómo frenar al rival de turno.

El partido del Celta será el primero de la segunda vuelta. El rival de la Real también habrá tenido una semana para preparar este duelo desde que el día 14 juegue en el campo del Levante. Se jugará en plena resaca del día de San Sebastián.

El 27 de enero llegará una de las salidas que más se le atragantan a la Real en los últimos años. Para encontrar un triunfo de la Real en El Madrigal hay que remontarse hasta la jornada 34 de la 2005/06, cuando venció por 0-2 con tantos de Mikel Alonso y Mark González. Habrá que cruzar los dedos para que el Villarreal elimine al Leganés en la Copa, siga vivo en esta competición y tenga que jugar tres días antes de recibir a la Real.

El calendario llegará al primer fin de semana de febrero cuando la Real recibirá al Deportivo, a priori el rival más asequible de este tramo por estar metido en la zona baja de la clasificación y jugarse el partido en Anoeta. Eso sobre el papel.

Y una semana después la Real rendirá visita al Bernabéu. Todo pinta en contra porque la última vez que cosechó un resultado positivo fue el 9 de abril de 2006, con un empate (1-1) y solo ha sido capaz de ganar en tres de ellas, en las temporadas 90/91 (2-3), 93/94 (0-2) y 03/04 (1-4), pero habrá que jugarlo.

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