Nubarrones sobre Anoeta

Los jugadores de la Real tienen que rearmarse de moral para salir del callejón en el que está el equipo

Eusebio consuela a Canales. /LUSA
Eusebio consuela a Canales. / LUSA
Juanma Velasco
JUANMA VELASCO

La historia se repite partido tras partido. La Real no juega un mal encuentro, se adelanta en el marcador, parece que puede marcar el segundo... pero al final el equipo contrario, casi sin apretar, remonta y acaba con las ilusiones txuri-urdin en el suelo. Es la cantinela de esta temporada en forma de estribillo cruel que nos martillea.

Y esto mina la moral del equipo... y de la afición. Y más cuando ocurre en Anoeta. Porque el problema de la Real no es ya solo falta de chispa, de fragilidad defensiva o de juego plano en ataque, que también. Llegados a este punto de la temporada, la moral del equipo y de cada uno de sus jugadores está por los suelos y se percibe en cada golpe que se recibe.

Ocurrió contra el Barça, con el 2-2 y el 2-3, o contra el Leganés, con aquel 1-0 en el segundo tiempo. Y ayer también sucedió con el 1-2. El equipo se quedó paralizado, sin capacidad de reacción después de un segundo tiempo en el que dominaba y había logrado, por momentos, meter al Celta dentro de su área. Incluso, antes, en el primer tiempo, se permitió el lujo de fallar un penalti cuando el partido iba 1-1 (si Willian José hubiera acertado, quizás otro gallo cantaría)....

Pero bastó un córner y un remate de Maxi Gómez, que se adelanta a Zubeldia, para que los nubarrones regresaran a Anoeta y los jugadores volvieran a ver más cerca la derrota que la victoria. Y así ocurrió.

El segundo gol del Celta llegó en el minuto 74. Aparentemente quedaba mucho tiempo por delante para dar la vuelta al marcador. Eusebio movió el banquillo y sacó a Agirretxe. Antes había salido Januzaj. Con Willian José y el usubildarra dentro del área, la idea parecía clara: meter balones al área para cazar alguno. Pero no. No hubo cambio de guion. En los minutos finales, cuando había que colgar balones, la Real siguió con su juego de pase plano horizontal, mientras el brasileño y Agirretxe aguardaban en el área algún centro. Creo que no hubo más de dos...

Una derrota más y ya van... Mejor no contarlo. A no ser que el equipo de un cambio radical, está visto que este año la Real no va a meterse en la lucha por los puestos que dan derecho a jugar competición europea.

La Real sigue en el puesto décimoquinto en la clasificación de la Liga con 23 puntos, a siete del descenso que marca el Deportivo y que ayer salió goleado del Bernabéu.

Ahora todo son dudas en el equipo, en los jugadores y en la afición. Pero no está todo perdido. Con todo lo que está cayendo, con la de puntos que están volando de Anoeta... resulta que el equipo txuri-urdin está a cinco puntos del séptimo puesto, en el que ahora está el Celta, con su victoria de ayer (28 puntos).

Toca hacer lo más difícil, rearmar la moral del equipo e intentar salir del pozo en el que está metida esta Real. Eusebio y los jugadores tienen un difícil trabajo por delante para, como decía Montanier, que el sol vuelva a salir en Anoeta.

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