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La Real Sociedad cierra el fichaje de Llorente

Diego Llorente, en un entrenamiento con el Málaga
Diego Llorente, en un entrenamiento con el Málaga / Santiesteban
  • Abonará cinco millones por el central, que firma por cinco temporadas, hasta 2022

  • El Real Madrid se reserva una opción de recompra en las tres primeras temporadas de la que la Real saldría beneficiada en el apartado económico

Diego Llorente (Madrid, 1993) será jugador de la Real Sociedad las próximas cinco temporadas, hasta junio de 2022, después del acuerdo alcanzado ayer por las tres partes: el jugador, el Real Madrid -propietario de sus derechos- y la Real Sociedad.

El club realista abonará por la compra del jugador entre cinco y seis millones de euros y el Real Madrid se guardará una opción de recompra en los tres primeros años que irá en aumento desde los nueve millones en la primera temporada, según fuentes próximas al entorno del jugador.

En el contrato también se estipula un derecho de tanteo para el Real Madrid en caso de que en un futuro el club blanquiazul quiera vender al jugador, es decir, el club blanco podrá igualar cualquier oferta que pudiera tener la Real encima de la mesa para hacerse con el jugador.

La Real Sociedad hará oficial el traspaso de su primera incorporación en este mercado de verano en cuanto se documente el acuerdo, algo que no debería demorarse. Restaría por fichar un centrocampista y uno o dos delanteros en función de lo que ocurra con Vela y Canales.

Llorente respiró aliviado al conocer una noticia, la de su traspaso, que llevaba esperando mucho tiempo desde que supo que la Real estaba interesado en contar con él -este periódico avanzó el 13 de mayo que él era uno de los cuatro centrales que manejaba el club junto a Lemos, Botía y Reyes-.

Pendiente del móvil, Llorente ha pasado los últimos días con su pareja en New York, así lo ha hecho saber en las diferentes redes sociales en las que ha ido colgando fotografías. Entre paseo y paseo, el jugador lo único que trasladaba a sus intermediarios era su deseo de fichar por la Real cuanto antes, les apremiaba a cerrar la operación.

No ha querido saber nada del resto de clubes que se han interesado por él y que le ofrecían una ficha más alta de lo que va a percibir en la Real. En Inglaterra se ha llegado a escribir que el Everton ofrecía catorce millones de euros al Madrid y una ficha próxima a los 2,3 millones de euros por temporada, pero el deseo de Llorente siempre ha sido seguir en la Liga, en un club con aspiraciones como la Real y con un juego que se adapta a sus características.

El Málaga, club en el que ha jugado cedido la última temporada, también le quería, y otros clubes como Valencia, Villarreal y Lille se han planteado la posibilidad de ficharlo.

El futuro de la Real

Llorente jugará en la Real. La semana pasada superó el reconocimiento médico, el acuerdo entre el jugador y la Real era total desde hace unos días, y quedaba que el Real Madrid y la Real cerraran las cifras del traspaso y acordaran la letra pequeña del contrato. Ese último acuerdo no se cerró hasta ayer una vez que el presidente de la Real, Jokin Aperribay, y la mano derecha de Florentino Pérez, José Ángel Sánchez, volvieron a hincarle el diente al asunto después de solventar diferentes compromisos profesionales fuera de España en los últimos días y tras el paréntesis de la final de la Champions.

Las cifras en las que se moverá la opción de recompra es lo único que podría bailar todavía. Se propone que el Real Madrid tenga que pagar nueve millones en la primera temporada, un millón más en la segunda y dos más en la tercera. La posible marcha del jugador será siempre una faena deportiva, porque eso significará que está rayando a buen nivel, pero no tanto a nivel económico porque el club blanquiazul habrá salido beneficiada en la operación. Hoy el Real Madrid cuenta con Sergio Ramos, Varane y Nacho, y parece que recuperará a Jesús Vallejo, cedido en el Eintrach de Frankfurt, que posee unas condiciones excelentes, pero al que las lesiones no le dejan tener continuidad. El tiempo dirá.

Llorente tendrá un contrato tan largo como Odriozola, Rulli, Oyarzabal y Guridi, jugadores que están llamados a ser el presente y futuro de la Real. A esa base en la que también están Illarramendi, Iñigo, Zubeldia, Juanmi y Willian José, con contrato hasta 2021, se suma ahora el central madridista, de 23 años, con una vinculación con la Real que en el mejor de los casos se irá hasta 2022.

Llega a una Real en la que competirá con Aritz y sobre todo con Navas e Iñigo en el centro de la zaga. Su incorporación permitirá reforzar una línea que ha perdido a uno de sus integrantes -Mikel, al que no se le ha ofrecido la renovación- y que se ha mostrado vulnerable cada vez que se ha roto la pareja formada por Navas o Iñigo en el transcurso de la temporada, bien por acumulación de tarjetas o por lesión. Llorente apuntalará con garantías la zaga y permitirá un mejor reparto de los minutos. A pesar de que es diestro, puede manejarse perfectamente en los dos perfiles, tanto en la derecha como en la izquierda, lo que facilita una salida aseada del balón. Puede jugar de lateral derecho, central e incluso de pivote defensivo, aunque donde lo ha hecho con mayor regularidad es en el eje de la zaga.

Un jugador que va a más

Llorente es un futbolista de gran progresión y que a pesar de su edad ya sabe lo que es completar dos temporadas seguidas en Primera. Se formó en las categorías inferiores del Real Madrid y llegó a jugar en el Castilla antes de salir cedido hace dos años al Rayo Vallecano, donde se ganó la confianza de Paco Jémez. Fue titular indiscutible y, como no podía ser de otra manera, marcó un gol a la Real, en el partido de Vallecas.

En ese impás, entre las cesiones al Rayo y el Málaga, debutó con la camiseta de la selección española. Formó parte de la preselección que Vicente del Bosque hizo para preparar la Eurocopa de Francia y en la que, debido a la ausencia de los jugadores del Real Madrid y el Atlético que preparaban la final de la Champions, incluyó a varios jóvenes para participar en los primeros entrenamientos. Ahí estaban, además, los Pau López, Bellerín, Jonny, Meré, Asensio, Denis Suárez, Williams, Fornals y Oyarzabal. Precisamente se estrenó con La Roja en el mismo partido que el eibarrés, el 29 de mayo ante la selección de Bosnia y Herzegovina.

En La Rosaleda empezó el curso de central pero cometió varios errores de bulto y fue relegado al banquillo con la llegada de Romero. Ahora, con Míchel, ha terminado jugando todo y a buen nivel, lo que le ha servido para reivindicarse y aumentar su caché.

Tan bien lo ha hecho en la segunda vuelta que en Málaga estaban convencidos de que en la temporada que viene iba a ser uno de los jugadores referentes del equipo. Le quería el Málaga, había pedido su cesión al Madrid, pero no podía hacer frente al traspaso por lo que en el momento que la Real mostró su interés en pagar por el jugador, en la Costa del Sol entendieron rápido que se les había escapado.

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