Diario Vasco

La Real Sociedad, decidida a seguir en la Copa sin Mikel ni Vela

Rumbo a Villarreal. Granero y Asier Illarramendi, al frente de la expedición realista ayer en el aeropuerto de Hondarribia, antes de volar a Castellón.
Rumbo a Villarreal. Granero y Asier Illarramendi, al frente de la expedición realista ayer en el aeropuerto de Hondarribia, antes de volar a Castellón. / MIKEL FRAILE
  • El conjunto txuri urdin quiere hacer valer los dos goles de renta que trae de Anoeta para meterse en los cuartos de final

A cinco partidos de una final. Este mensaje se ha extendido en los últimos días por las redes sociales entre los aficionados de la Real Sociedad que, después del resultado obtenido en la ida en Anoeta, sueñan con llegar lejos en la Copa. Pero para ello hay que solventar el primer compromiso, que no se prevé nada fácil. Porque si hay un equipo al que le gusta jugar al fútbol y tiene facilidad para llegar al área contraria, ese es el Villarreal.

El conjunto guipuzcoano llega muy centrado a la cita, consciente de que se juega muchas de sus posibilidades de hacer un gran torneo. El juego y los resultados conseguidos por la Real Sociedad en los tres últimos meses le han dado un aplomo que antes no tenía, por mucho que llegue tras el 0-4 del sábado ante el Sevilla. El partido de ida la semana pasada debe darle confianza, porque estuvo muy cerca de dejar sentenciada la eliminatoria de no ser por ese gol de Trigueros.

Hoy el guión será diferente, porque los equipos no parten desde la misma situación, como hace siete días. Uno tiene la obligación de remontar y el otro de conservar una renta que muchos hubieran firmado antes de iniciarse la eliminatoria.

En el apartado deportivo Eusebio tiene, respecto al partido del sábado, la baja ya sabida de Mikel, a la que se une la de Vela que, como adelantó este periódico ayer, al final no ha podido entrar en la convocatoria. Las molestias en su rodilla izquierda han vuelto a aparecer, lo que ha mermado su rendimiento en los últimos partidos. Sí viajan Illarramendi y Zurutuza y no lo hace Navas, que apunta al partido del próximo lunes en Málaga. Gaztañaga y Concha también entran en la lista.

Dos guiños históricos. La seriedad con la que Eusebio se ha tomado la participación copera -llevó a calificarla como «nuestra Champions»- ha desatado la ilusión de una afición que ve cómo ahora mismo, con la temporada que está haciendo, hay pocos equipos inaccesibles para el txuri urdin a doble partido. Si se supera esta eliminatoria y el sorteo acompaña, la opción de llegar lejos está ahí. Porque salvo los tres grandes, los otros cuatro rivales que podrían corresponderle no son mejores. Por eso hay quien ve como un guiño del destino que este 2017 se cumplan 30 años del último título copero de la Real, aquel que conquistó ante el Atlético en Zaragoza.

Curiosamente en aquella edición dejó en la cuneta al Villarreal en dieciseisavos de final. El conjunto amarillo militaba entonces en Tercera -esa misma campaña logró ascender a Segunda B- y en una eliminatoria que se disputó a partido único en El Madrigal vendió cara su derrota. La Real Sociedad, que jugó con todo, solo pudo vencer por un ajustado 0-1, gol de López Ufarte nada más arrancar el partido. Después tiró de oficio y fortaleza defensiva para pasar de ronda. Aquel 5 de noviembre de 1986 Toshack alineó a Arconada; Sagarzazu, Górriz, Dadie, Gajate, Rekarte; Larrañaga; Bakero, Zamora, López Ufarte; y Loren. Anteriormente, también a un partido, había apeado al Basconia (0-1) y al Montijo (0-1), y después dejó en la cuenta, ya a doble encuentro, al Eibar, Mallorca B y Athletic para plantarse en la final.

Pocas referencias tras ganar en la ida. En ocasiones mirar al pasado suele ser una buena referencia para saber qué puede deparar el futuro. Pero si buceamos en los treinta últimos años coperos de la Real Sociedad, desde ese título de Zaragoza, nos encontramos con muy pocas situaciones en las que afrontó el partido de vuelta en ventaja tras haber ganado primero en casa. Solo cinco se han dado desde entonces y, de ellas, se clasificó en tres.

La última fue en la 13/14 contra el Racing, aunque tiene una connotación especial, porque después de ganar 3-1 en Anoeta el cuadro santanderino no jugó la vuelta por los problemas económicos que sufría la plantilla. En la 11/12, en el primer año de Montanier, ganó en dos ocasiones el partido de ida en casa. Lo hizo de forma solvente ante el Granada (4-1), lo que no le evitó sufrimiento en la vuelta porque el cuadro nazarí se colocó 2-0 y hasta que Agirretxe no marcó la clasificación estuvo pendiente de un hilo. Una ronda después llegó uno de los grandes fiascos coperos de la Real, que después de ganar por 2-0 al Mallorca y ponerse 0-1 en Son Moix acabó eliminada por un sonrojante 6-1.

Más atrás en el tiempo, en la 91/92, ganó al Logroñés -entonces en Primera- por 2-1 en Atocha con sendos tantos de Luis Pérez. Sin embargo cayó en la vuelta por 3-1. En la 87/88 alcanzó la final después de superar por 1-0 al Real Madrid con gol de Bakero y golear en el Bernabéu (0-4) en una noche mágica.

Equipos con los roles cambiados. Esta noche Real Sociedad y Villarreal decidirán su tercera eliminatoria copera en las últimas cuatro temporadas. En la 13/14 ganaron los de Arrasate, que tras empatar sin goles en Anoeta hicieron valer el de Javi Ros en la vuelta. En la 14/15, ya con Moyes en el banquillo, un tanto de Cheryshev (1-0) resultó imposible de remontar para los guipuzcoanos en la vuelta (2-2), que siempre fueron por detrás en el marcador.

Ahora la gran ventaja de los de Eusebio no es solo su renta de dos goles sino el cambio de rol con su adversario. El Villarreal se encuentra más a gusto contragolpeando que llevando la iniciativa y ahí debe ser lista la Real para hacer daño a su rival con rápidas transiciones ofensivas, como ocurrió en la segunda parte de Anoeta. Conseguir estar tranquila en defensa y hacer daño a la contra será clave en el partido.

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