
De la Bella celebra el gol que dio la victoria a la Real ante el Sevilla. :: EFE
MIGUEL GONZÁLEZ | SAN SEBASTIÁN..-El 2012 toca a su fin y la Real despide el año de una forma inimaginable
hace apenas dos meses cuando llegó a Málaga en una situación apurada.
Pero como hiciera la pasada temporada, el conjunto blanquiazul ha
demostrado una gran capacidad para superar las adversidades y después de
enlazar una racha triunfal de siete partidos sin perder, en los que ha
sumado 15 de los últimos 21 puntos, comerá el turrón con los puestos
europeos a tiro de piedra a expensas de lo que suceda con la sanción de
la UEFA al Málaga.Desde que la Liga comenzó han pasado ya 17
jornadas -resta jugar ante Real Madrid y Deportivo para cerrar la
vuelta-, tiempo suficiente como para valorar la trayectoria del equipo
en la presente campaña. Vamos a desgranar algunos de los aspectos más
positivos que se han visto hasta ahora y otros en los que existe aún
amplio margen de maniobra.
EN EL HABER
Equilibrio
en el centro del campo. Aunque a primera vista pudiera parecer que la
primera vuelta de la temporada actual está siendo una continuidad de la
segunda de la pasada, hay aspectos que denotan que la Real ha variado
algunos detalles con el fin de ser más práctica y eficaz en su juego. El
principal cambio ha radicado en la disposición de los tres
mediocentros, que ya no forman como un pivote y dos volantes por delante
sino que lo hacen con dos organizadores retrasados y un mediapunta
ofensivo.
Esta circunstancia es difícil de ver durante el partido,
porque los blanquiazules defienden prácticamente en individual en la
zona ancha y uno de los dos mediocentros -normalmente Pardo- suele
adelantar su posición para emparejarse con el centrocampista contrario
en la fase defensiva, lo que hace que al recuperar el balón esté
adelantado y pueda parecer que juega de mediapunta.Esta variante ya
se pudo advertir en las segundas partes del Celta y el Zaragoza para
defender la ventaja adquirida, pero tomó más cuerpo desde el partido
frente al Athletic cuando Montanier situó a la misma altura a
Illarramendi y Markel con Zurutuza casi de segunda punta. La principal
consecuencia que ha traído este retoque es una consolidación de la Real
en defensa, ya que antes dejaba bastante espacio a las espaldas de los
volantes, lo que favorecía el juego entre líneas del adversario. Esta
temporada lo padeció en las primeras jornadas -en las visitas a Mallorca
y Levante, principalmente-, pero desde esta modificación el equipo ha
terminado de asentarse sin balón y sólo ha encajado seis goles en jugada
en los doce encuentros celebrados desde el derbi.
Todo un ejemplo de
cómo defender.Una línea defensiva de sobresaliente. Si les digo
que los cuatro jugadores más retrasados de la Real forman la mejor
defensa del campeonato puede que me tachen de loco, pero si obtuviéramos
la media entre la eficacia en el juego defensivo y ofensivo, no andaría
muy lejos. Hasta ahora sabíamos que la portería estaba bien cubierta,
que el centro del campo prometía con jugadores como Illarramendi y
Pardo, y que la delantera reunía talento para dar y tomar. Las dudas en
pretemporada apuntaban a la retaguardia. Que si se había ido Demidov y
nos quedabámos justos de efectivos. Que si con Estrada y Carlos Martínez
no hacíamos un lateral derecho para Primera entre los dos. Que si De la
Bella era flojito...Seis meses después la defensa es la línea más
regular con diferencia y en ella se ha apoyado la recuperación del
equipo. Incluso cuando costó arrancar no era responsabilidad suya muchos
de los goles encajados, pues no hay que olvidar que varios de ellos
vinieron a balón parado, una tarea colectiva. Mikel González e Iñigo
Martínez se han consolidado como una pareja insuperable y, lo que es más
positivo, cada uno hace mejor al de al lado. Si el arrasatearra está
haciendo la temporada de su vida es, además de porque ha llegado a su
plenitud deportiva a los 27 años, porque puede jugar en el perfil
derecho -anteriormente lo hizo muchos años en la izquierda- y junto a él
tiene a un compañero rápido que le cubre bien las espaldas. En la
derecha la competencia entre Estrada y Carlos Martínez hace que
cualquiera de los dos tenga que rendir por encima del 100% para jugar y
en la izquierda se ha visto la mejor versión de De la Bella justo cuando
ha llegado José Ángel para disputarle el puesto. ¿Casualidad?Los
números de la zaga hablan por sí solos.
Los defensas han marcado seis
tantos repartidos entre Mikel González (2), De la Bella (2), Iñigo y
Carlos Martínez, pero encima han dejado tres asistencias de gol, Carlos
Martínez y De la Bella lo hicieron mútuamente los días de Getafe y
Sevilla, a la que hay que sumar una de Dani Estrada a Agirretxe en la
vuelta de Copa. Mejor imposible.El único equipo sin expulsados.
Hay una máxima que suelen repetir los entrenadores en el vestuario que
dice que si quieres ganar, la primera condición es acabar con once
jugadores el partido. Y la Real la está cumpliendo a rajatabla, hasta el
punto de que es el único de Primera que no ha sufrido la expulsión de
ningún jugador hasta ahora. En un campeonato tan igualado cualquiera
desventaja, por mínima que sea, acaba pagándose. Qué se lo pregunten
sino al Sevilla, que ha perdido a ocho futbolistas antes de tiempo, a
una media de uno cada dos partidos.El fútbol de la Real gira en
torno al balón -es el segundo al que más faltas le hacen-, lo que le
permite estar más tranquilo sobre el césped y no tener que cometer una
cantidad elevada de infracciones -sólo Deportivo y Barcelona hacen más
faltas-. Eso se traduce igualmente en el apartado disciplinario, en el
que ha habido una clara mejoría respecto al pasado ejercicio en el que
hasta siete realistas fueron expulsados: Iñigo Martínez y Elustondo por
partida doble, más Carlos Martínez, Illarramendi y Mikel González. De
esos siete partidos sólo se sumaron seis puntos de 21 posibles
repartidos en una victoria (Gijón), tres empates (Santander, Villarreal y
Málaga) y tres derrotas (Vallecas, Granada y Levante en Anoeta).
Ninguno de los rivales era de los grandes y no es excesivo pensar que de
haber acabado con once la Real podría haber sumado del orden de 5 ó 6
puntos más. El Levante, que fue el último que entró en Europa, aventajó a
los realistas en 8 puntos. Saques ustedes sus conclusiones.
EN EL DEBE
Vulnerables
a balón parado. Una de las sorpresas negativas desde que arrancó la
pretemporada ha sido la fragilidad para defender las jugadas a balón
parado, algo curioso en un equipo que fue el mejor en esta faceta la
pasada campaña y que sólo recibió cuatro goles de cabeza en 38 partidos:
Barkero (Levante), Rondón (Málaga), Iñigo López y Uche (Granada). Lo
más sorprendente es que Montanier no ha variado la forma de defender la
estrategia del año pasado a éste, apostando en estas jugadas por un
marcaje combinado con cuatro jugadores en marcas individuales
emparejados con los rivales que suben a rematar, dos futbolistas en zona
en la corta -De la Bella y Xabi Prieto-, uno a 9,15 del lanzador para
correr el contragolpe -Vela-, dos en la frontal del área para estar
atentos a los rechaces -Illarramendi y Griezmann- y uno arriba con el
objetivo de fijar a dos rivales en el centro del campo.Pero en el
stage en Italia ya se vio cómo Lucarelli (Parma) y Modeste (Varese)
marcaban fácilmente a la salida de sendos córners, algo que se repitió
al tercer minuto del estreno en el Camp Nou cuando Puyol se elevó por
encima de Ansotegi con suma facilidad. Después llegarían los tantos de
córner de Paulao (Betis), Colotto (Espanyol) y Saviola (Málaga), al que
hay que sumar dos en falta lateral, el de Rubén Castro (Betis) y el de
Kiko Olivas (Córdoba) en el partido copero de vuelta en Anoeta. Falcao,
de falta directa, y Barkero, de penalti, también anotaron a balón
parado.
El único aspecto positivo a señalar es que en diciembre la Real
no ha encajado ningún tanto de estrategia, lo que demuestra que hay un
afán redentor.Siete partidos sin ver puerta. Aunque se ha dicho
por activa y por pasiva que la Real es uno de los conjuntos que más
talento acumula en la delantera gracias a futbolistas del nivel de Vela,
Griezmann, Prieto, Zurutuza, Chory Castro, Agirretxe o Ifrán, lo cierto
es que se ha ido sin marcar un gol en siete de los 19 encuentros
oficiales disputados, el 37% de las ocasiones, una cifra demasiado alta
para un equipo como el realista.El fútbol de ataque blanquiazul se
basa en un despliegue físico ingente de los jugadores en campo contrario
para tratar de crear, mediante su movilidad, espacios para la llegada
de otros compañeros y causar incertidumbre en las marcas a los
adversarios. En el décalogo de Montanier éste es el punto de partida
para forzar situaciones de peligro. Después vendrá la calidad técnica
para acertar en el pase y la definición, y la táctica para ocupar y
aprovechar los espacios previamente creados.Sin embargo, ha habido
partidos como el de Granada, por citar el caso más reciente, en el que
los jugadores de arriba apenas sí se movieron de su posición inicial, lo
que se tradujo en un equipo lento y previsible en sus acciones. Todo lo
contrario sucedió en los encuentros ante el Rayo Vallecano (4-0) y el
Valencia (2-5), en los que el dominio de la posesión de balón fue
explotado mediante la creación de un sinfín de ocasiones provocadas por
el constante intercambio de posiciones entre los jugadores más
adelantados. El juego de la Real requiere de una exigencia muy alta para
ser efectivo, lo que hace que el equipo pueda cambiar tanto su imagen
de un partido a otro.Los atacantes, lejos de su mejor nivel.
La
fortaleza colectiva de la Real se manifiesta en el hecho de que se vaya
al parón navideño en el séptimo puesto de la clasificación a pesar de
que la línea ofensiva haya sido la más débil del equipo hasta ahora.
Vela ha sido el más desequilibrante con 7 goles y seis asistencias, pero
lo cierto es que le ha costado coger el ritmo y en varios partidos del
inicio de Liga estuvo casi ausente. Griezmann hizo una gran pretemporada
y comenzó pletórico el campeonato pero desde su lesión muscular en
Valladolid no ha sido el mismo.Por otro lado, entre los dos arietes
de la plantilla, Agirretxe e Ifrán, suman cuatro -tres y uno,
respectivamente- de los 24 goles del equipo (el 16%). Chory Castro
empezó marcando en el Camp Nou, pero un percance después del Celta le
hizo estar varias semanas parado y desde entonces no ha entrado en el
equipo ni ha sido el revulsivo esperado cuando ha salido desde el
banquillo. Xabi Prieto ha visto retrasada su posición al centro del
campo, donde ha olvidado su dubitativo arranque de Liga a base de entrar
más en contacto con el balón que en la banda. Zurutuza se ha visto
lastrado por las lesiones.
Todo ello hace prever que, a poco que mejoren
sus números, a la Real le esperan por delante seis meses de Liga más
que interesantes.La Real se muestra más solida en defensa al jugar con dos mediocentros por detrás del mediapuntaLos seis goles encajados en jugada en los últimos doce partidos reflejan la consolidación defensivaLos jugadores de la línea de atrás han firmado seis goles y tres asistencias, unas cifras sorprendentesMientras que en la pasada campaña sufrió siete expulsiones en la presente no lleva ningunaDesde pretemporada ha encajado cinco goles de córner y dos en faltas lateralesLa Real no ha marcado en siete de los 19 partidos oficiales disputados en esta campaña, el 37%Los dos "nueves" de la plantilla sólo suman cuatro goles: tres Agirretxe y uno Diego IfránA mínimo que la línea de ataque mejore sus cifras, lo que no es difícil, la Real ganará más partidos