
Los jugadores de la Real Sociedad celebran un gol. / FRAILE
JORGE F. MENIDOLA. Philippe Montanier podrá cumplir esta temporada su deseo de contar con una plantilla reducida, compensada y polivalente, como siempre ha querido. El técnico normando gestionará un grupo de veintidós futbolistas que destaca por su juventud y compromiso con la camiseta, no en vano la mayoría se ha formado en las categorías inferiores de Zubieta y ha mamado los valores del club desde niño.
La voluntad de Montanier desde su llegada a San Sebastián es reducir el volumen de efectivos para dinamizar las sesiones de trabajo, que seguirán siendo cortas e intensas. Al disponer de dos equipos de once hombres, el míster podrá organizar ejercicios y partidillos sin necesidad de reservar a nadie en la banda ni repartir petos de comodín, como ha sucedido en su primer año en el banquillo txuri urdin.
A la espera de los posibles movimientos que se registren en el mercado estival, la Real 2012/13 estará integrada por dos porteros -Claudio Bravo y Eñaut Zubikarai-, dos laterales diestros -Dani Estrada y Carlos Martínez-, cuatro centrales -Mikel González, Jon Ansotegi, Iñigo Martínez y Vadim Demidov-, dos laterales izquierdos -Alberto de la Bella y Liassine Cadamuro-, tres pivotes defensivos -Gorka Elustondo, Asier Illarramendi y Markel Bergara-, tres volantes -David Zurutuza, Rubén Pardo y Javi Ros-, dos interiores zurdos -Antoine Griezmann y Chory Castro-, tres delanteros centro -Imanol Agirretxe, Joseba Llorente y Diego Ifrán- y un interior derecho, Xabi Prieto.
Éstas son las posiciones teóricas de cada jugador, pero la capacidad de muchos de ellos para desenvolverse con garantías en diferentes puestos multiplica las alternativas en la pizarra del entrenador. Así, Cadamuro puede actuar de central y Mikel González de lateral -al menos en situaciones de emergencia-, los zurdos por la derecha y viceversa -principalmente en línea ofensiva- y los seis centrocampistas son intercambiables entre sí.
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