
A la expectativa. Borja Viguera sujeta un balón en las instalaciones de Zubieta. El delantero espera conocer en breve si renueva. :: Michelena
JORGE F. MENDIOLA. Borja Viguera no ha digerido aún el palo sufrido el sábado por su actual equipo, el Albacete, en el Ramón de Carranza. No fueron capaces de marcarle un gol al Cádiz en 180 minutos de eliminatoria de ascenso a Segunda y cayeron injustamente en la tanda de penaltis. El sueño de un Alba en la división de plata se esfuma y Viguera, con contrato en la Real hasta final de mes, hace de tripas corazón para hablar con DV sobre su situación personal, el futuro inmediato y una plantilla txuri urdin a la que augura un prometedor porvenir.
«Teníamos mucha ilusión puesta en el play-off, en especial por la afición y la ciudad, que se merece estar en Segunda. Poco a poco vamos levantándonos. En el partido de casa fuimos superiores y el sábado ambos equipos salimos más a especular porque un gol podía ser definitivo. Al final se decidió en la lotería de los penaltis y por mala suerte nos quedamos fuera», explica el delantero riojano, quien prefiere olvidar cuanto antes lo ocurrido y marcharse de vacaciones para «desconectar del fútbol».
Todavía debe completar el último entrenamiento en tierras manchegas antes de despedirse mañana de quienes han sido sus compañeros estos meses. «Vine con la idea de ayudar lo máximo posible, aunque cuando llegué ya íbamos segundos en la tabla y es difícil entrar en un bloque hecho que funciona. Es verdad que esperaba haber jugado más, pero de todas las experiencias se aprende. Yo nunca había disputado un play-off y tener una ciudad totalmente volcada con nosotros es algo inolvidable».
La entrevista completa en El Diario Vasco y Kioskoymás