
Pintaban bastos al inicio de la tarde. El episodio de San Mamés merodeaba en la memoria colectiva de Anoeta y alguna pancarta alusiva al tema colgaba en el estadio. Cuando el nombre de Griezmann sonó por megafonía se oyeron algunos silbidos que parecieron afectar al de Macon en la primera mitad del choque. Antes del descanso estuvo desacertado, demasiado ansioso, como si tuviese algo que demostrar. Me recordó a la relación de amor-odio que se trae Cristiano con el Bernabéu.
La primera mitad no fue buena para la Real y menos para sus jugadores de ataque, los que dan una marcha más al equipo. Desde el principio se pudo comprobar la dependencia que el colectivo tiene de ellos. No en vano, de los últimos 22 goles marcados en el campeonato, 19 han llevado la firma de los hombres de vanguardia blanquiazules, incluidos los tres de ayer. Agirretxe, el que redondeó el triunfo, fue al que le tocó esperar su oportunidad de inicio en el banquillo, algo que sorprendió al respetable de Anoeta porque en casa el usurbildarra estaba siendo fijo en las alineaciones. Así que fueron Xabi Prieto, Vela y Griezmann los que ocuparon la línea más ofensiva, aunque el resultado inicial no fue el que pretendía el míster. Al jugar sin un ariete nato -Llorente, Ifrán y Agirretxe estaban en el banquillo-, se intuía que la Real tendría más movilidad en ataque y posibilidad de combinación entre líneas. Pero nada de esto sucedió antes del descanso.
Sólo dos ramalazos de Vela hicieron recordar el poder ofensivo que tiene este equipo. El primero en el minuto 7, cuando tras una buena combinación colectiva Aranburu le dio una asistencia que el mexicano no aprovechó solo delante de Mario. Su remate acabó mansamente en las manos del cancerbero cántabro. En el segundo, en el minuto 21, Vela le obligó algo más. Estrada se incorporó bien por su carril, centró con la izquierda a pierna cambiada y la peinada del '23' realista la desvió a córner con los dedos Mario. No dieron muchas más señales de vida los de Montanier en ataque, lo que provocó la pitada de Anoeta al enfilar el túnel de vestuario en el entretiempo.
Gol de pícaro
Pero la Real no quería dejar pasar más el tiempo y no se había cumplido el segundo minuto de la reanudación cuando Griezmann -no podía ser otro- rebañó delante de Mario un excelente centro de Xabi Prieto, que una vez más fue el faro del equipo cuando se nublaron las ideas. El francés celebró enrabietado el tanto llevándose la mano a la oreja ante el fervor de los aficionados, que veían cómo se certificaba la permanencia de forma matemática.
Esa acción cambió el rumbo del partido y abrió la espita para que Griezmann se desmelenara. No paró de correr, de ofrecerse a los compañeros, de tirar desmarques verticales que alargasen el campo y dieran profundidad, y muy pronto volvió a tener premio. Con Zurutuza ya en el campo -también fue recibido con división de opiniones-, éste atinó a dibujar un excelente pase en diagonal buscando la espalda de la defensa racinguista. Allí apareció el de Macon para fusilar irremediablemente a un Mario que aguantó el tipo como buenamente pudo en un día desagradable para todos ellos. El partido estaba sentenciado y la salvación, a falta de tres jornadas todavía, en el bolsillo.
Un gesto de generosidad
Pero el momento culmen de la tarde llegó en el minuto 83. Para entonces Montanier ya había movido el banquillo y habían sido Vela y Xabi Prieto los que salieron del campo. Debió entender el de Vernon que no era día para sustituirle. Ifrán, otro que salió como una moto, alcanzó una pelota en posición de interior derecho y la metió en profundidad para el desmarque de Griezmann. Éste se vio solo ante Mario y con la posibilidad de firmar el primer hat-trick de su carrera profesional. Justo en el día más señalado, ése en el que quería enseñar a todos su mejor versión. Demasiada tentación desaprovechar semejante ocasión de salir por la puerta grande. Pero no. Vio cómo a su izquierda le acompañaba Agirretxe en el contragolpe y le cedió el balón para que éste lo empujara a puerta vacía. Ese fue el momento que engrandeció la tarde de Griezmann y en el que se metió al público en el bolsillo, demostrando que es un genio.
© Copyright DIARIOVASCO.COM DIGITAL VASCA, S.L.U.
Camino de Portuetxe, 2. 20018 San Sebastián
CIF B-20677878
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.
Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad Master El Correo