
El césped se ha convertido en protagonista en los dos últimos encuentros que ha disputado el Barcelona, el del miércoles copero en Mestalla y el de anoche ante la Real. Tras el partido disputado en Valencia, el técnico azulgrana, Pep Guardiola, afirmó en rueda de prensa que le sorprendió que el terreno de juego estuviera tan seco y, por ese motivo, se le atribuye una celebración tan especial, enrabietada, cuando Carles Puyol hizo el tanto del empate.
Anoche, el césped también fue motivo de atención, aunque por distinto motivo. Esta vez no se trataba de que el conjunto local, el propietario del terreno, dejase la hierba más alta de lo normal para dificultar las evoluciones del contrario. El problema era el temporal de frío siberiano que está azotando la Península Ibérica y el hecho de que el partido se jugara bajo cero, una temperatura inédita en el coliseo blaugrana. Y también existía la inquietud de que el césped estuviera más seco de lo habitual. ¿Por qué? Muy sencillo. Con la temperatura a la que se jugó el encuentro era complicado regar el campo para que estuviera más rápido, porque se corría el riesgo de que se helara. Por este motivo, el estado del terreno fue un quebradero de cabeza para los técnicos que se encargan de su cuidado. Por eso, recibió menos agua de lo habitual, lo que provocó que en la segunda parte estuviera bastante seco y se levantaran varios tepes de hierba.
Los empleados se volcaron
Eso sí, los empleados del Barcelona se habían volcado en las horas previas al partido para que el temporal de frío no afectase a la cancha y el verde luciera un aspecto impecable. Para ello utilizaron unos calefactores colocados sobre el tapiz barcelonista para que éste mantuviera su temperatura habitual y no se resintiese. El club azulgrana suele utilizar, en diferentes épocas del año, calefactores, ventiladores o la iluminación artificial para preservar el césped, cuyo estado siempre está en cuestión después de que hace unos años se rebajara unos metros el terreno de juego del Camp Nou.
Pero la parroquia local tiritó de verdad, sobre todo en los últimos minutos. Porque al frío provocado por el temporal se unió el temor por el resultado, ya que la Real terminó buscando con descaro la meta de Valdés y los de Guardiola sólo tenían un gol que defender. Sobre todo en un remate postrero de Agirretxe en el descuento. Si entra, más de uno se queda congelado en su asiento. Si es que no lo estaban ya...
© Copyright DIARIOVASCO.COM DIGITAL VASCA, S.L.U.
Camino de Portuetxe, 2. 20018 San Sebastián
CIF B-20677878
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.
Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad Master El Correo