Turchino, Capo Berta, Cipressa, Poggio. Santos lugares de la Milán-San Remo, la legendaria clásica italiana disputada ayer. Por primera vez en muchos años, un amante de las palabras bonitas y del ciclismo no pudo disfrutar de ella. Todo el mundo sabe que Miguel Delibes era aficionado a la caza, pero quizá no era tan conocida su pasión por el deporte del pedal. Su ídolo era Fausto Coppi. Seguro que el escritor castellano, fiel a su Real Valladolid, tenía una anécdota sucedida en San Remo como una de sus historias favoritas de entre todas las grandes gestas del 'campionissimo'.
En cierta ocasión, Coppi realizó tal cabalgada al frente de la carrera que nada más cruzar la línea de meta como ganador en solitario, el locutor de una emisora de radio dijo lo siguiente: «Primero, Fausto Coppi. Ahora, mientras esperamos la llegada del segundo clasificado, unos minutos de música clásica».
Ésa es la situación que vive la Real en la Liga. Primera, por delante de todos los demás, jugando con estilo y personalidad. El equipo blanquiazul marca el paso de la competición con valores propios muy definidos, valores que además anuncian un futuro mejor.
Coppi no ganó aquella San Remo en la puerta del Duomo de Milán, ni al ver las costa del mar Tirreno después de dejar atrás el Piamonte. Ganó al cubrir los más de trescientos kilómetros que separan las dos ciudades, una eternidad, y cruzar la línea de meta en via Roma. En cada pedalada. No dejó de pedalear por llevar mucha ventaja, siguió avanzando, con fe, con determinación, con clase. Lo mismo debe hacer la Real. Seguir adelante. Esta Liga también tiene un recorrido interminable, pero los blanquiazules deben continuar con su camino, sin mirar atrás.
Como le sucede a la Real, pese a su soberbia cabalgada, algunos no disfrutaron con el triunfo de Coppi. Quizá tenían otros favoritos. Pero la inmensa mayoría de la gente corrió a las cunetas a admirarle, deseando premiar con sus gritos de ánimo al gran campeón.
La Real tiene que seguir dando pedales. En el llano, en el Turchino, en Capo Berta, en la Cipressa y hoy contra el Levante. Luego, subir el Poggio, bajar, dejarse acariciar por la brisa del mar y escuchar cómo empieza a sonar la música mientras esperamos al segundo.
© Copyright DIARIOVASCO.COM DIGITAL VASCA, S.L.U.
Camino de Portuetxe, 2. 20018 San Sebastián
CIF B-20677878
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.
Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad Master El Correo