Real Sociedad
Actualidad
REAL SOCIEDAD
La pareja se casó ayer por la tarde en la iglesia de Zorroaga en una ceremonia íntima y sencilla. Varios ex compañeros de su etapa txuri urdin y red, entre los doscientos invitados al enlace
12 de julio de 2009

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar     Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorio Borrar     Enviar
El mejor fichaje de Xabi Alonso se llama Nagore
Xabi Alonso y Nagore Aranburu, a la salida de la ceremonia. Ambos se mostraron sonrientes, amables y cercanos. /REPORTAJE FOTOGRÁFICO DE JOSÉ MARI LÓPEZ
OIER FANO.-

DV. Xabi Alonso y Nagore Aranburucontrajeron ayer matrimonio en la donostiarra iglesia de Zorroaga bajo el intenso sol que lució en la tarde de ayer. La ceremonia fue íntima y sencilla y mientras que parte del Orfeón Donostiarrapuso la banda sonora, el grupo añorgatarra Arkaitz aportó los dantzaris, que bailaron un aurresku a la salida de Xabi y Nagore, ya como marido y mujer.

El futbolista tolosarra atrajo la atención de un buen puñado de profesionales y fotógrafos (corazón, información geneal, deportivos...), pero como es propio en la familia Alonso, todo discurrió con naturalidad y sencillez.

Entre los profesionales de los medios se diferenciaba a simple vista quiénes estaban fuera de sitio haciendo las veces de periodistas del corazón y quiénes se movían en la boda como pez en el agua. Los primeros aguardaban desde la distancia, en un tercer plano, mientras que los segundos se mezclaban entre los invitados. Incluso hubo quien, sin pudor, afirmó que «tengo la misión de preguntar a Xabi por su supuesta conversación con Benítez para que le deje fichar por un nuevo club». Ver para creer.

La ceremonia estaba prevista para las seis y media, y treinta minutos antes comenzó el desfile de los doscientos invitados. Uno de los primeros en llegar fue el propio Xabi Alonso, del brazo de su madre, Isabel Olano, que levantó comentarios de admiración por lo bien que le tratan los años. Xabi atendió a las peticiones de los fotógrafos, con diplomacia británica pidió un poco de calma y ejerció de maestro de ceremonias, con una tranquilidad pasmosa. Nada que ver con aquella noche de final de Champions en el Ataturk turco, antes de ejecutar el penalti del empate. Entonces sí, su rostro irradiaba nerviosismo pero no ayer.

Vimos mucha gente de Ekintza, la ikastola en la que han crecido Xabi, Mikel y Jon Olano, los tres hermanos de la familia. Nos acercamos a un grupo que recordaba su época escolar y cómo Mikel era el que más pasión levantaba entre las más jóvenes. Según estos ex compañeros que aguardaban a las puertas de la iglesia, «a Mikel le llamaban mister perfect, siempre subía a la ikastola en bici con su melena rubia al viento y además acumulaba sobresalientes. Había incluso alumnas que esperaban todas las mañanas a la puerta a su llegada».

Llegó el padre del novio, Periko Alonso, que saludó a los invitados y visiblemente emocionado y ataviado con traje gris se metió pronto a la iglesia. El mediano de los hermanos, Mikel Alonso, estaba dicharachero. Corrían las 18:15 y el ex centrocampista de Real y Bolton velaba por que todo discurriera por su cauce. Llegó el momento de la verdad y entonces comenzaron a llegar la mayor parte de los invitados al enlace. Del mundo del fútbol vimos a Agustín Aranzabal y Aitor López Rekarte como representantes de la plantilla de realista de 2003, que concluyó la Liga en segunda posición, y a Iñigo Idiakez, que como Xabi vivió un periplo por el fútbol inglés, en la Championship. Los cuatro suelen jugar a pádel cuando coinciden en Donostia. De entre los ilustres tolosarras nos percatamos de la presencia de Matías Gorrotxategi, quien regenta la popular Casa Julián, templo gastronómico de la villa guipuzcoana.

Vimos a un sonriente Pako Aiestaran, segundo de Benítez en los primeros años de Xabi en Merseyside. Guardan una bonita amistad. Xabi y Pako, se entiende. Al lado de Aiestaran y también como invitado, departía José Manuel Ochotorena, ex meta de la Real y entrenador de porteros de los reds hasta 2007. Se acercaba la hora del enlace y vimos a Luis García, jugador del Atlético Madrid que se proclamó campeón de Europa junto a Xabi en 2005. Muy simpático, pronto encontró acomodo entre los invitados. Sobre la bocina, a tiempo, llegaron Mikel Arteta y Lorena Bernal. Un grupo de curiosos les brindó una ovación. Ambos posaron evidenciando tablas en el asunto. Lorena acaba de ser madre, pero no se le notaba...

Varios padres y abuelos llevaron a sus hijos a ver la boda, con bicis y balones. Pero ni bicis ni balones, parecían entusiasmados por la salsa rosa. Incluso un joven de no más de diez años llamaba por el móvil a sus amigos... «¡Estoy viendo la boda de Alonso!». Así no hacemos cantera...

Marcaban las siete menos veinte de la tarde, y nada quedaba librado al azar. La novia hizo acto de presencia con diez minutos de demora. Al grito de «guapa», entró sonriente a la iglesia del brazo de su hermano, Mikel Aranburu. Nada que ver con el futbolista. Antes, Nagore no tuvo reparo en posar para que los fotógrafos cumplieran con sus quehaceres. Estaba muy guapa, con todo el respeto para el 14 del Liverpool. Maravilló entre los asistentes, sobre todo entre las invitadas, expertas en la materia, el vestido de novia de Nagore. Diseñado por Isabel Zapardiez. Un servidor pidió ayuda para describirlo correctamente, sin escatimar términos de argot nupcial. Se puede decir que se trataba de un vestido de líneas clásicas. «De novia novia». De corte sirena, con escote de noche, profundo por la espalda. El vestido llevaba adornos de encaje y una cola hermosa. O parecido... El criterio que sí tenemos para decir que Nagore estaba radiante brilla por su ausencia para definir el porte de Xabi. Pero según una invitada que pidió que no la nombráramos «Xabi va hecho un pincel». La ceremonia, a la que evidentemente no accedió la Prensa, no sobrepasó los cuarenta minutos. La misa fue oficiada por un amigo de la familia. Un grupo de dantzaris aguardaron a la salida y bailaron un aurresku. Xabi sujetaba a su hijo Jon en brazos y le azuzaba para que observara, pero el niño miraba al fondo, donde se ubica el estadio de Anoeta. Teniendo al gran Periko como abuelo y a Xabi como aita, y si las leyes de George Mendel no fallan, hay futbolista. Atentos en Zubieta.

| Compartir -

Añadir a Facebook

Añadir a Twitter

Añadir a del.icio.us

Añadir a digg

Añadir a technorati

Añadir a yahoo

Añadir a meneame

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
MARCADOR
LIGA: JORNADA 24 - 14-02-2010
0 - 0
Real Sociedad Sin Comenzar Gimnástic Tarragona
BUSCADOR AVANZADO

HEMEROTECA
Marzo 2009
L
M
M
J
V
S
D
Vocento