
Marcos no olvidará así como así el partido de ayer. Ningún realista lo hará, pero el balear personifica mejor que ningún otro la desgracia que castigó ayer a la Real en el Carlos Belmonte. Jugó un magnífico partido, firmó un par de acciones preciosas, marcó un gol nada fácil, creó peligro puntualmente y saboreó una victoria merecida como todos los demás, Perdió, como el resto, pero sólo él, además de todas las calamidades anteriores, se fue a la calle y no podrá jugar el próximo partido. Lo que se dice una tarde redonda.
Como todo, el día de Marcos no había empezado mal. Dominio insultante sobre el Albacete, partido de cara y buenas sensaciones. El balón llegaba con claridad a sus pies y salía con suavidad y buena intención. Sin embargo, eso no fue lo decisivo. Lo decisivo fue su inteligencia para entrar en el hueco libre y su velocidad para enganchar un remate raso, cruzado, junto al poste izquierdo del Albacete, imparable para Cabrero.
El gol empataba el partido y devolvía la tranquilidad y el orden natural de las cosas. El gol del Albacete había sido un accidente y la igualada era el primer paso hacia la victoria.
Conexión con Prieto
La conexión Prieto-Marcos fue decisiva en el gol y debió serlo en el partido. La calidad de ambos hizo visible la superioridad realista. Combinaron bien, se entendieron mejor y hasta se permitieron algún lujo. Una superioridad visible, pero lamentablemente no materializada. El encargado del marcador vio el número uno en el casillero de la Real al final del partido y no daba crédito. Tenía preparados los carteles del dos, tres, cuatro...
La velocidad y verticalidad de Marcos fueron una de las mejores armas de la Real, en uno de sus mejores partidos. También buscó algún disparo lejano, señal de que estaba con confianza.
Ya tenía suficientes motivos para la desesperación, cuando el Albacete marcó el segundo gol en otra jugada desafortunadísima. La injusticia del fútbol es una de sus gracias, pero maldita la gracia que hace cuando el que sufre la injusticia es uno.
Y por si la derrota no fuera suficiente, una falta a favor mal sacada en el tiempo de descuento dio lugar a una contra del Albacete. Marcos, que se había quedado a cerrar porque era el más pequeño, derribó a su rival en una acción que posiblemente ni siquiera fue falta. Fue inocente al dar pie al árbitro para pitarla, pero es un error comprensible en medio de la desesperación. Vaya día.
![]() |
0 - 0 | ![]() |
| Real Sociedad | Sin Comenzar | Gimnástic Tarragona |
© Copyright DIARIOVASCO.COM DIGITAL VASCA, S.L.U.
Camino de Portuetxe, 2. 20018 San Sebastián
CIF B-20677878
Reservados todos los derechos. Queda prohibida la reproducción, distribución, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.
Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad Master El Correo