Real Sociedad

Las primeras horas de Merino como realista

Merino firma autógrafos a los niños y niñas que participan en el campus de la Real Sociedad, ayer en Zubieta./J.M. LÓPEZ
Merino firma autógrafos a los niños y niñas que participan en el campus de la Real Sociedad, ayer en Zubieta. / J.M. LÓPEZ

Por la mañana no tocó el balón, pero en la sesión vespertina completó el entrenamiento y dejó detalles de todo lo que puede dar a Garitano. El centrocampista navarro pasó su primer día en Zubieta, donde conoció a sus compañeros

Raúl Melero
RAÚL MELEROSAN SEBASTIÁN.

Mikel Merino completó ayer sus primeras 24 horas como jugador de la Real Sociedad en una jornada muy intensa. El centrocampista navarro vivió en primera persona lo que es ejercitarse en Zubieta delante de su público y el clima a orillas del Cantábrico. Aterrizó hacia las nueve de la mañana con fresco. Saltó al césped con sirimiri y las nubes dejaron paso al sol mientras realizaba sus primeras carreras por el Z1. En la sesión vespertina, el bochorno fue el compañero de viaje del pamplonés y la jornada terminó con una tromba de agua. De todo en su primer día completo con el escudo realista en el pecho. Como el archiconocido tema de los irlandeses U2, Merino tuvo ayer su particular 'Beautiful day' -Un día maravilloso-. Fue el hombre al que siguieron todas las miradas. Para él fueron los gritos de los chavales que toman parte en el campus y fue, cómo no, el objetivo de los teléfonos móviles y cámaras de fotos para los que presenciaron la práctica de los blanquiazules. Merino ya es uno más e incluso se ejercitó por la tarde con el resto de sus compañeros. Un par de lances sirvieron para demostrar que es un jugador fortísimo, con una zurda precisa y que es capaz de abarcar mucho terreno de juego. La jornada de ayer fue el primer día en lo que se espera que sea una gran carrera como jugador txuri-urdin.

09.00 Llegada a Zubieta. Como se suele decir popularmente, Merino llegó con la fresca a las instalaciones de Zubieta. Por delante el primer día de entrenamiento. El estreno. Además, ser el nuevo de la clase conlleva estar en el centro de la diana. Presentaciones, abrazos y primeras tomas de contacto con los compañeros de vestuario. Merino se saludó amistosamente con David Concha y con Mikel Oyarzabal, así como con Asier Garitano, quien abrazó paternalmente al medio centro formado en las categorías inferiores de Osasuna. Merino desayunó con el resto de sus colegasy se enfundó el pantalón y la camiseta de entrenamiento oficial para comenzar su primer día de txuri-urdin.

09.30 Unas pesas para la puesta a punto. Tal y como tiene estipulado Asier Garitano, bajo la supervisión de Miguel Pérez, el preparador físico del primer equipo, antes de saltar al césped la plantilla realiza trabajo de musculación en el gimnasio durante un periodo que va entre los treinta y cuarenta y cinco minutos. Fue la primera práctica de Mikel Merino como jugador realista. Varias tablas de fuerza y ejercicios de tren superior e inferior para que los músculos adquieran la temperatura adecuada. Después, el sirimiri y todos los seguidores que se habían dado cita para seguir de cerca las evoluciones del primer fichaje del verano esperaban al navarro en el Z2 de Zubieta. Hasta allí llegó Merino.

10.20 Garitano da la bienvenida oficial. El nuevo jugador realista llegó acompañado del fisioterapeuta del primer equipo Igor Sánchez, con el que estuvo departiendo durante el recorrido entre el edificio Gainditu hasta el césped. Un paseo efímero porque le esperaba al navarro un trabajo especial. Antes de la llegada, los primeros ánimos de los seguidores blanquiazules que con sumo respeto saludaron a Merino pero al que no pidieron ni fotos ni autógrafos. Eso llegaría después. Una de las imágenes más esperadas se produjo hacia las diez y media de la mañana. Merino y Garitano se saludaban para los medios gráficos. La bienvenida oficial del nuevo técnico de Zubieta a un jugador que llega con el marchamo de ser muy importante para el bergararra, y de dotar de solidez y variantes al centro del campo blanquiazul. Para sorpresa de muchos, en cuanto cesaron los flashes de los fotógrafos, Merino tomó el camino de vuelta y se dirigió al campo José Luis Orbegozo.

10.30 Primeras carreras. Allí le esperaba Alain Sola, responsable de la unidad de salud. Merino se puso a sus órdenes y a las de Iñaki Almandoz junto con el resto de jugadores tocados: Ander Guevara, Imanol Agirretxe, Jon Guridi y David Concha. El sol salió, no por Antequera, sino de entre las nubes de Zubieta y Mikel Merino empezó a sudar la gota gorda. Series de carrera continua, varias a gran intensidad, y ejercicios con el balón para recuperarse del esfuerzo, fueron el menú para el navarro. En total poco menos de una hora de trabajo intenso, que se vio gratificado con el aliento de los niños y niñas que participan en el campus de verano de la Real. «¿Quién es Merino?», se preguntaban los más jóvenes. Claro, no estaba en los cromos de la Liga el año pasado y resultaba difícil de cazar. Comenzaron las arengas de los más pequeños y un poco obligado por la insistencia, se acercó hasta los chavales. Firmó autógrafos aunque dejó a varios con la miel en los labios porque había que ejercitarse un rato más sobre el verde. Fue quizá la imagen del día. Merino, foco de las peticiones y de los gritos de los que en años serán el núcleo de la afición blanquiazul. A las 11.40 tomó el camino hacia los vestuarios, donde después de los estiramientos, almorzó y descansó hasta la sesión vespertina.

17.55 Con peto naranja. Cinco minutos antes de que las manecillas del reloj dieran las seis, la plantilla blanquiazul asomó por el José Luis Orbegozo para completar la segunda sesión del día. Entre los primeros apareció Mikel Merino, quien portaba un peto naranja, al igual que Héctor Hernández. El calentamiento, bajo la supervisión de Miguel Pérez, dio paso a un par de rondos en los que el pamplonés participó como uno más. Diez minutos después, Asier Garitano dispuso a todos sus hombres en medio campo para realizar un ejercicio de posesión de balón. Merino actuó en primera instancia como comodín. Después cedió el peto a David Concha, formó en uno de los dos equipos y comenzó su despliegue por el césped del campo José Luis Orbegozo. A pesar de que le falta mucho para llegar a un estado de forma óptimo, el ex del Newcastle demostró que es un jugador que puede abarcar mucho campo, acompañó a la jugada desde cerca y sacó a relucir un exquisito toque con la pierna izquierda. Los pases en corto, secos y precisos. El desplazamiento en largo, tocado, con algo de rosca para salvar la línea de pase y que el cuero llegue al compañero. Al fondo, los rayos al más puro estilo ACDC, anunciaban tormenta. La tromba de agua llegó después. Duró diez minutos. Después, más sol.

20.30Se cierra el telón. Tras hora y media de sesión, Asier Garitano dio por concluida la jornada. Intensísima para el jugador nacido y criado en la cantera de Tajonar. Ducha reparadora, recuperación isotónica y fin al primer día como txuri-urdin. Parece que hoy no actuará en el amistoso que va a medir a partir de las 10.00 de la mañana al primer equipo con un combinado del Sanse y del conjunto de Tercera división. Puede que en el siguiente choque de preparación, el próximo viernes día 20 ante el Eibar pueda estrenarse con la zamarra blanquiazul.

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