El centro del campo de la Real Sociedad será más sólido con Merino

El centro del campo de la Real Sociedad será más sólido con Merino

La incorporación del navarro más las de los canteranos Sangalli y Guevara, dotará a Garitano de un amplio abanico de soluciones en función del sistema de juego que quiera usar en cada partido

Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN.

Illarramendi, Zurutuza, Pardo, Zubeldia, Guridi, Sangalli, Guevara y, a falta de confirmación oficial, Merino. La Real Socieadad va a disponer de un centro del campo versátil como pocas veces en los últimos años. Las ausencias de Xabi Prieto y Canales van a ser cubiertas con una interesante mezcla de jugadores curtidos en mil batallas con otros noveles más que interesantes. Esa combinación le puede venir bien a un equipo cuyo rendimiento ha estado muy condicionado en los últimos tiempos al estado físico de Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto. Cuando ellos no han llegado frescos a los partidos, cuando no han tenido la chispa necesaria, el colectivo se ha resentido de forma importante. Ocurrió en la campaña 16/17 cuando la Real pasó su mayor bache entre febrero y Semana Santa, coincidiendo con los problemas físicos que atravesaron Illarramendi y Zurutuza, que venían de jugar todo en los meses anteriores, y volvió repetirse en la última temporada cuando la Real jugó tres competiciones.

El fichaje de Merino más la incorporación al primer equipo del canterano Sangalli va a imprimir más músculo al centro del campo y también va a ofrecer al entrenador Asier Garitano un amplio abanico de soluciones en función del sistema de juego que quiera imponer en cada partido. La Real va a poder apostar por un mediocampo fuerte y con recorrido para plantear duelos de ida y vuelta, pongamos con Illarramendi, Merino y Zurutuza, o por otro más técnico y habilidoso para tratar de someter al rival con el balón, por ejemplo, con Pardo, Merino y Sangalli. Y es que en el fútbol, aunque los partidos se deciden en el área con el acierto de defensas y delanteros, son los centrocampistas los que marcan el estilo de juego, los que permite a los aficionados identificar a qué juega su equipo. Y la Real ha querido afianzar esta línea antes que ninguna otra.

Todavía se desconoce el esquema que quiere implantar Garitano: si el 4-3-3, 4-2-3-1... De hecho, según confesó en estas mismas páginas, no cree en los sistemas y sí «en intentar dar al equipo una capacidad para poder jugar de diferentes formas: presionar alto cuando interese, presionar bajo para poder salir después, dominar el juego directo...».

El fichaje de Merino y el canterano Sangalli van a imprimir más músculo al centro del campo

Garitano podrá jugar de diferentes formas en función de la elección de sus centrocampistas

En cualquier caso y por lo visto en los dos últimos años, la Real, con la incorporación de Merino, trata de solucionar el problema que ha tenido en el segundo escalón del centro del campo. Porque el puesto de '4' lo tiene bien resuelto con Illarramendi, Zubeldia y Pardo, más la posibilidad de futuro de Guevara, pero en el de '8' solo disponía de un especialista claro, que es Zurutuza porque Guridi, su recambio natural a priori, no es seguro que siga en la primera plantilla porque necesita jugar después de no haber podido tener continuidad en la última temporada debido a una lesión en la rodilla.

Y cuando Zurutuza ha fallado, los problemas han comenzado. Bien porque ha habido que mover a Illarramendi de su zona natural, que es donde mejor rinde, para obligarle a estirarse en ataque poniendo en riesgo el equilibrio colectivo, o bien porque se ha obligado a Zubeldia y Pardo a funcionar en zonas que no son las suyas.

Y Merino está llamado a ser el complemento perfecto para acompañar a Illarramendi en un doble pivote como para cerrar un triángulo de ensueño en la medular junto al mutrikuarra y Zurutuza en el vértice contrario. Además, representa el recambio a medio plazo de este último, que cumple 32 años en julio, ya que por sus características es el que mejor se desenvuelve en esa posición de '8'.

Mayor solidez

Merino y Sangalli, más el segundo año de Zubeldia como miembro de pleno derecho de la primera plantilla, van a permitir que la Real no sea tan frágil en las transiciones defensivas como lo fue en diferentes fases de la pasada temporada. Los tres dominan los cambios de orientación para superar una presión adelantada rival en caso de necesidad. También leen bien las vigilancias y no tienen problemas para incorporarse sin balón a zona avanzadas. Esa fortaleza defensiva que ofrecen los tres va a permitir que Illarramendi o Pardo puedan sacar más provecho de su talento en zonas más avanzadas como pasadores o llegadores. Y llegado el caso, también está la posibilidad de situar a Zubeldia en el centro de la defensa como ya hizo Eusebio en momentos puntuales de la pasada temporada.

Sea como fuere, la Real gana versatilidad y más posibilidades de hacer valer la calidad individual en el centro del campo y menos posibilidades de quedar expuesto a las contras rivales. Garitano podrá incidir en la idea de posesión reforzada por Eusebio o hacer de la Real un equipo más práctico como hizo Imanol.

Reforzado el centro del campo con Merino y los canteranos Sangalli y Guevara, quedaría cerrar la contratación de un lateral izquierdo y un jugador vertical en la línea más adelantada, donde la Real ya cuenta con jugadores versátiles como Oyarzabal, que en un momento dado se pueden acomodar a jugar por dentro, en la media punta, donde también encajaría el canterano Capilla. Arriba sigue habiendo pólvora con Willian José, Agirretxe, Juanmi, Januzaj y Bautista para utilizar todo tipo de fórmulas y sistemas. Las primeras pistas, desde el jueves, cuando el equipo romperá a sudar.

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