La mejor Real se clasificará

Esta semana el partido más importante es el de Austria, sin duda ninguna; debe servir para cambiar el rumbo de la temporada realista

Pedro Soroeta
PEDRO SOROETA

El partido frente al Levante ha cambiado el estado de ánimo. Bastaron noventa minutos completos para desenterrar la ilusión, que estaba bajo tierra. Y es que aquí, y en el fútbol en general, las aficiones se ilusionan con casi nada. Y ya se sabe aquello de que tan bueno o tan malo eres según te haya ido en el último partido.

En la Real, las aguas que apuntaban maremoto tras las últimas derrotas, se han calmado con los tres goles del domingo, pero sobre todo con el juego del once de Eusebio. Los once puntos, además, de colchón sobre un descenso que se presentaba mucho más amenazante antes del domingo, permiten a los realistas ir a Austria con la moral recargada y conscientes de que es toda una final. La situación, desde luego, es ideal. De un mal momento no se sale con una victoria, hacen falta por lo menos dos seguidas y si una de ellas es importante, mejor. Por eso, el choque de Salzburgo se presenta como una oportunidad única para empezar a dar un vuelco a la temporada.

Si de algo estoy convencido es de que la Real es mejor que el bravo conjunto austríaco. Lo estaba antes del choque de Anoeta y lo estoy todavía un poco más ahora. Una buena versión de nuestra Real será suficiente para seguir adelante. La mejor Real se clasificará seguro. El problema, la incertidumbre que sobrevuela sobre todos nosotros, es que no sabemos qué versión realista nos encontraremos. Dicen que la confianza es un factor decisivo. Por ahí no debería haber problema después del 3-0 del domingo. Dicen que un equipo es un estado de ánimo. Pues por ahí tampoco hay problemas. ¿Entonces? Entonces lo único que espero es que el once de Eusebio salga al campo convencido de que lo puede hacer, eso es lo primero; seguro de su juego, de sus posibilidades.

En Anoeta le dio la vuelta al marcador después de regalar la primera parte, aunque terminó cediendo el empate en la última jugada del partido. Ahora, los realistas saben que necesitan lo mejor de sí, porque para seguir será necesaria la victoria. No pienso, en ningún caso, en un empate a tres o más goles, porque como el partido sea de ida y vuelta, mal negocio. La Real sabe que no le interesan ese tipo de encuentros y que lo primero va a ser mantener la puerta a cero. A partir de ahí, sin precipitación, pero con ambición, seguro que el gol blanquiazul llega. Porque si algo tiene este equipo es gol.

Hará falta, además, saber leer el encuentro y, desde luego no desmoronarse si el Salzburgo marca un gol. También lo hizo en Anoeta y la Real le dio la vuelta más que nada a base de empuje, de casa, de rasmia como dicen los navarros. En Austria, además de eso necesitará fútbol, pero eso también sabemos que lo tiene. Y sabemos que lo tiene porque lo hemos visto unas cuantas veces. No tantas como nos hubiera gustado, pero lo hemos visto. Lo que hace falta es continuidad.

Además, la Real no se va a encontrar allí un infierno ambiental, sino más bien todo lo contrario. El campo estará, según dicen, medio vacío, pero con la presencia de más de 2.000 realistas que empujarán a los suyos hacia la victoria. Vamos, que se les escuchará alto y claro.

En juego, esta vez, hay mucho más que una eliminatoria europea. Alcanzar los octavos de la Europa League reactivaría la ilusión de los incansables seguidores realistas y reactivaría la confianza de un equipo que, pese a todo, está a tiempo de dar un vuelco a la temporada. Pero lo tiene que hacer ya, en este partido, porque no va a tener otra oportunidad igual para hacerlo.

La semana anterior les dije que, para mí, el partido más importante era el del Levante. Y lo sigo pensando, sobre todo porque la eliminatoria frente al Salzburgo tiene solución todavía, no así la situación liguera que se hubiera derivado de una derrota frente a los valencianos. Ahora también lo tengo claro. El partido más importante de esta semana es el de Austria. Sin duda ninguna. Luego vendrá otro choque frente a otro equipo valenciano, mucho más complicado que el del domingo pasado. Pero hay que seguir en Europa. Y hay que hacerlo porque la Real es mejor. Su mejor versión ganará en Salzburgo. Seguro. Y si lo hace, la temporada empezará a cambiar. Que lo veamos.

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