Real Sociedad

El mejor partido hasta ahora

Xabi Prieto abraza a Willian José mientras Zubeldia y Kevin vuelven al vestuario y Oyarzabal y Odriozola, semitapados, celebran la victoria con la afición realista./JOSE MARI LÓPEZ
Xabi Prieto abraza a Willian José mientras Zubeldia y Kevin vuelven al vestuario y Oyarzabal y Odriozola, semitapados, celebran la victoria con la afición realista. / JOSE MARI LÓPEZ

La Real cierra la puerta, domina el encuentro y termina ganando con autoridad en Vitoria

PEDRO SOROETA

Viniendo de donde veníamos, no cabía mejor partido. Portería a cero, algo que no sucedía desde el día del Villarreal, dos goles más a favor y tres puntos más. De verdad, no cabía mejor partido para un equipo que seguramente tenía dudas, pero que ayer completó el encuentro que debía. Lo primero, cerrar su portería. Lo hizo bien. Dominó, pero sin exponerse mucho, controló el juego y no pasó apuros atrás. Es verdad que en ataque no hizo tanto como otras veces, pero lo primero es lo primero y repito que, viniendo de donde veníamos, era lo mejor que podía hacer. Yo, al menos, no esperaba más. Tres victorias en cuarro partidos fuera, trece puntos y por fin un encuentro lejos de Anoeta en el que no vimos a Rulli. La Real necesitaba un friunfo como el de ayer. Sin grandes alardes, pero con juego efectivo, dominando como otras veces, pero resguardada en defensa y al final efectiva arriba, con un gran golazo de Mikel Oyarzabal y el segundo de Aritz. La estrategia de Eusebio terminó por superar al Alavés. Esta vez no dio facilidades, con Illarra y Zubeldia mirando más hacia atrás que otra cosa. El equipo, sin Zurutuza, tuvo más equilibrio y, desde luego, lo que no se vio nunca fue la posibilidad de perder ante un Alavés que no hizo ocasiones. Una victoria importante, en un momento importante, que debe reafirmar la confianza del equipo.

A Vardar, con todo

La Real vuelve el jueves a Europa y lo hace en un choque que, al menos a mí, me parece decisivo en el devenir continental de la escuadra de Eusebio. Los dos partidos contra el Vardar marcarán, sin duda, el futuro. Ganarlos significa meter un pie en los dieciseisavos. Y la Real lo tiene que intentar. No conozco el fútbol macedonio, ni el potencial de este equipo, aunque llama la atención por su juventud. Pero si el Zenit y el Rosenborg, al que ya vimos en Anoeta, le superaron con bastante claridad, entiendo que la Real también debe superarle. Allí y aquí. Para pasar a la segunda fase es necesario puntuar fuera, porque fiarlo todo a Anoeta es muy peligroso. Por eso hay que ir a Macedonia con toda la firmeza que exige el partido. Y ojo, que no estoy queriendo decir que los de Eusebio tengan que salir desbocados a por la victoria, porque ya de por sí nuestra Real es un equipo que corre muchos riesgos, a veces demasiados, que se expone una barbaridad incluso en algunas fases de los partidos en lo que no lo necesita. No. Hablo de ambición, de confianza, de firmeza, de contundencia y de determinación. Porque a partir de ahí, seguro que la clase de los txuri urdiñak termina imponiéndose. Eusebio debe formar en ese partido con el mejor once que tenga sin pensar que después viene el Espanyol a Anoeta, porque esta vez son cuatro los días de descanso y, un tropiezo en Vardar puede costar muy caro.

LAS NOTAS DEL PARTIDOLO MEJOR La Real, por fin, dejó la puerta a cero fuera de casa. No había sucedido en toda la temporada LO PEOR Esta vez no hubo nada malo que destacar. La Real menos espectacular dio paso a la más efectiva EL DATO Los centrales siguen marcando. Aritz hizo el segundo gol, para sentenciar el encuentro LA CLAVE DEL PARTIDO El equipo se expuso mucho menos en ataque, con Illarra y Zubeldia mirando más hacia atrás

Ya saben lo que pienso y no me importa que me acusen de 'guipuzcoanismo'. Entiendo que para la Real sería muy bueno llegar a Navidades cerca de los puestos europeos y metida en los dieciseisavos de la Europa League. Ganar en Vardar significa empezar a acercarse al objetivo europeo.

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