Real Sociedad

A defender el liderato

Estreno. Aritz y Januzaj se dirigen al autobús, seguidos por Eusebio y Vela. El belga entra por primera vez en una convocatoria para un partido oficial./J. M. LÓPEZ
Estreno. Aritz y Januzaj se dirigen al autobús, seguidos por Eusebio y Vela. El belga entra por primera vez en una convocatoria para un partido oficial. / J. M. LÓPEZ

El cuadro realista vuelve a Galicia como líder catorce años más tarde. Eusebio tendrá más triunfos que derrotas fuera desde su llegada hace dos años si la Real gana hoy

MIGUEL GONZÁLEZA CORUÑA

Cuando Eusebio tomó las riendas de la nave blanquiazul hace ya 22 meses, casi dos años, una de sus recetas para reflotarla pasaba por mejorar su competitividad fuera de casa. Con Montanier y en la primera campaña de Arrasate, los buenos resultados lejos de Anoeta contribuyeron a consolidar al conjunto txuri-urdin en la primera mitad de la tabla después de un año complicado tras el regreso a Primera en el que no perdió la categoría por los pelos. No se podía vivir solo de jugar arropados en casa y hacía falta una pizca de valentía en los desplazamientos para que el grupo fuese creciendo.

Sin embargo, el accidente europeo en Krasnodar en agosto de 2014 despertó en los blanquiazules los mismos fantasmas de unos años antes, hasta el punto de que en ese curso 14/15 solo ganaron a domicilio dos partidos, el que menos de Primera, en los campos del Getafe (0-1) y el Rayo (2-4). Este último en una despedida liguera en la que no había nada en juego. Hasta el Almería (5) y el Eibar (4), que acabaron en puestos de descenso, ganaron más veces fuera de casa. Con semejante bagaje era imposible escapar de la segunda mitad de la tabla.

Con Moyes la situación tampoco mejoró, por lo que tuvo que ser Eusebio el que se pusiera manos a la obra para lograr un equipo que sumara puntos fuera en la misma proporción que en casa. Para eso se necesitaba un plan de juego y, lógicamente, hacía falta tiempo. En la temporada 15/16, la Real jugó trece partidos como visitante con el lasecano, con un bagaje de cuatro victorias, tres empates y seis derrotas. De entrada le tocó ir al Camp Nou y Bernabéu, donde se perdió aunque dando buena imagen, y logró puntuar sin demasiado brillo en Getafe y Vallecas antes de caer goleado en Gijón (5-1). Ese partido marcó un punto de inflexión, porque desde entonces sus prestaciones lejos de San Sebastián han mejorado mucho.

Presenta un balance de 14 triunfos, cinco empates y 14 derrotas en 33 partidos

Dado que el equipo aún no ofrecía una fortaleza colectiva desde el juego -aún estaba asimilando los conceptos-, pasó a jugar con un central como Reyes de pivote para cubrir las espaldas de las dos líneas más adelantadas e impedir que el grupo se descosiera en la fase ofensiva, ya que sufría mucho en las transiciones tras pérdida del balón. Con esa fórmula fue capaz de ganar en Cornellá, San Mamés, Sánchez Pizjuán y Mestalla, y de puntuar en Villarreal, ante equipos llamados a estar en zona europea.

El ejercicio pasado, ya con un comportamiento propio sobre el césped sin mirar tanto al rival ni al escenario, la Real logró su mejor registro a domicilio de su historia, igualando las nueves victorias que también había conseguido los años de los subcampeonatos con Toshack en 1988 y con Denoueix en 2003. Solo el Real Madrid y el Barcelona ganaron más veces fuera de su estadio.

La pasada temporada solo el Real Madrid y el Barcelona ganaron más veces a domicilio

Ahora ha empezado de la misma manera, ganando en el campo de un Celta que había gustado en pretemporada de la mano de Unzue. Ese triunfo por 2-3 le coloca a Eusebio por primera vez desde que llegó a San Sebastián con la posibilidad de tener en su cuenta mas victorias que derrotas en sus salidas. Hasta el momento, el balance refleja que de 33 partidos la Real ha ganado catorce y ha perdido el mismo número, contabilizándose cinco empates. Es lo que ocurre con los equipos ganadores, que no saben jugar a especular y se encomiendan al 'todo o nada'.

El gustazo de ser líderes

En realidad no es un objetivo en sí mismo, pero la Real se ha podido regalar el placer de verse en lo más alto de la tabla las dos últimas semanas. Es la vez número 49 en la que lo ha conseguido a lo largo de su historia en siete temporadas distintas. En dos de ellas fue campeón (1981 y 1982), y en otras dos, subcampeón (1980 y 2003). Y en 1931 tercera, aunque con la misma puntuación que el campeón. Y ojo, porque en la 86/87 fue líder efímeramente en la primera jornada tras ganar 4-0 al Cádiz y acabó conquistando la Copa.

Ahora lo importante es sumar los tres puntos. El Leganés, que también estaba empatado a seis puntos al inicio de esta jornada, perdió el viernes ante el Getafe y el Real Madrid no pudo ganar al Levante.

De cualquier manera ya es casualidad que tenga que venir a defenderlo de nuevo a Galicia, catorce años después de aquel 15 de mayo de 2003 en el que se jugó la Liga en Balaídos. Allí sí que tenía importancia retener el primer puesto. Hoy, no tanto.

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