Mejor que bien para empezar

Libre directo

Meritorio triunfo realista en un partido desigual, pero que da tres puntos de oro fuera de casa

Pedro Soroeta
PEDRO SOROETA

No suele ser habitual. La Real no acostumbra a ganar el primer partido de la temporada. Ni en casa ni fuera. Por eso, hay que aplaudir el triunfo de ayer, conseguido en un campo complicado, y en un partido que se puso dos veces cuesta arriba. Al comienzo de la temporada se llega siempre con un gran interrogante. Los partidos del verano no dicen nada. He visto a la Real ganar todos los partidos de pretemporada y hacer una pésima temporada. Y viceversa. Ha habido pretemporadas malas en cuanto a resultados, seguidas de grandes campañas. Esta vez no era menos. No había referencias fiables y el partido de Balaídos se presentaba como una incógnita, que el equipo de Eusebio resolvió de la mejor manera. Tres goles. Tres puntos. Y a seguir. Siempre he oído a los entrenadores que en las diez primeras jornadas lo importante es sumar puntos. Pues de momento nadie tiene más que la Real, después de jugar ante un equipo que no va a perder muchos partidos en su campo. No solo son puntos. Son confianza. Son ilusión. Son esperanza. No está nada mal para empezar.

En desventaja

El partido de ayer fue todo menos sencillo. La Real se vio por dos veces en desventaja ante un Celta que empezó presionando mucho, pero que acabó replegado después del 2-1. No vimos a la mejor Real de los últimos tiempos, con problemas para tener el balón y encajando goles en acciones evitables.Tampoco es que el Celta hiciera un partidazo, pero es verdad que durante muchas fases del juego los locales llevaron la iniciativa ante una Real que jugaba más a verlas venir. Eso sí. Si miramos las ocasiones de gol, los de Eusebio no tuvieron menos que los de de Unzúe. Esta Real, que el año pasado ya tenía pegada, ahora tiene un poco más, porque Agirretxe -qué bueno- está de vuelta, porque además están todos los que estaban, e incluso se ha reforzado con Januzaj. Y a esa pegada se debe el triunfo de ayer. Oyarzabal no falló en un balón que no era tan fácil. Juanmi metió todo un golazo. Y Willian no falló el penalti tras una muy buena combinación con cabezazo de Agirretxe hacia atrás y derribo a Carlos Vela. Un partido en el que marcas tres goles fuera de casa solo debe acabar en victoria. Y así fue. Hay muchos aspectos a mejorar, hay mucho tiempo para poner en marcha todo el potencial que tiene esta plantilla, pero mientras tanto, sumar de tres en tres es lo que hacen los equipos grandes. Pues que bien.

Mateu, Mateu

Si estaban esperando que les hablara del penalti que dio el triunfo a la Real, no les voy a decepcionar. No fue. Fue falta fuera del área. Por poco, pero fuera del área. Pero no crean que Mateu benefició a la Real. Porque no. Mucho antes del segundo gol de Gómez, el delantero del Celta debió ver la roja en dos ocasiones, una de ellas flagrante, tras doble agresión a Aritz. Así de claro. Los de casa debieron quedarse con diez antes del 2-1, por lo que hubiera sido imposible que Gómez hiciera el segundo gol. Luego, Mateu se equivocó en el penalti, sí, es verdad, pero el mérito de la Real es estar en los últimos minutos en el área del Celta y con Vela, Agirretxe, Willian y Juanmi en el campo. Ni más, ni menos.

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