La generación de oro de la Real Sociedad

Eneko Capilla, Álvaro Odriozola, Luca Sangalli y Martín Merquelanz posan en las instalaciones del hotel de concentración en Ermelo./MIGUEL GONZÁLEZ
Eneko Capilla, Álvaro Odriozola, Luca Sangalli y Martín Merquelanz posan en las instalaciones del hotel de concentración en Ermelo. / MIGUEL GONZÁLEZ

Hasta seis integrantes de la expedición realista en Holanda nacieron en 1995. Además de Odriozola, Sangalli, Capilla y Merquelanz, Sisniega y Januzaj también son de esta edad

MIGUEL GONZÁLEZ ERMELO ENVIADO ESPECIAL

La Real es un club con una filosofía importante de cantera y eso se advierte al repasar la relación de futbolistas en la concentración de Ermelo. La mayoría de ellos procede de las categorías inferiores, aunque hay una generación que destaca por encima de todas: la de 1995. Ese año los astros se debieron alinear y salió una camada de jugadores que está dando mucho que hablar. Eneko Capilla, Jon Bautista, Álvaro Odriozola y Jon Guridi ya saben lo que es jugar en Primera con la Real. Martín Merquelanz y Luca Sangalli están presentes con el primer equipo en Holanda, aunque el irundarra se vuelve antes de tiempo por su lesión en el hombro. Andoni Ugarte lo ha hecho muy bien en los amistosos anteriores al stage en los Países Bajos. Además, y fuera de la Real, se encuentran otros chavales de esta misma quinta que también pasaron por Zubieta como el portero Ander Bardají, que ha fichado por el Huesca de Segunda, y los centrocampistas Imanol Sarriegi, que está haciendo la pretemporada a las órdenes de Mendilibar en el Eibar, y Unai López, del Athletic. Todos ellos forman parte de una generación espectacular, seguramente la mejor que ha dado Zubieta en los últimos años.

Reunimos a los cuatro que están presentes en Ermelo -Odriozola, Sangalli, Capilla y Merquelanz- para que nos ayuden a dibujar su camino hasta aquí y nos hagan participes de sus ilusiones de futuro. En realidad hay otros dos componentes más nacidos en 1995, pero han llegado de fuera. Uno de ellos ha sido el fichaje estrella del verano, Adnan Januzaj, incorporado del Manchester United, y otro es el portero Pablo Sisniega, que comenzó a jugar en la Real en categoría senior.

Rompemos el hielo recordando aquella gesta que lograron en la Youth League de la temporada 13/14, en la que tras dar buena cuenta del Manchester United, Bayer Leverkusen y Shakthar Donetsk en la fase de grupos, fueron a caer en octavos contra el Schalke 04 en un partido que jugaron con uno menos.

Odriozola recuerda el partido de la Real en Old Trafford: «Nos fijamos en Januzaj y años después...»

Odriozola dice tener «un recuerdo mágico de aquello. La Real se había clasificado para la Champions y tuvimos la suerte de que nos tocara a nosotros participar en aquel torneo. Para el cuarto partido ya habíamos logrado el pase a octavos y fue tremendo viajar por los mejores estadios de Europa».

Para Luca Sangalli lo más especial es que «íbamos a ver al primer equipo después de nuestros partidos. Conocimos grandes estadios. Old Trafford era impresionante. Nos pusieron detrás de los banquillos y desde abajo se veía cómo animaba la grada en la que estaban los 7.000 aficionados de la Real. También me gustó mucho el Donbass Arena de Donetsk. Era muy moderno y tenía hasta calefacción». Odriozola apuntilla que «para mí, es el mejor en el que he estado».

Eneko Capilla tuvo la suerte de participar con el primer equipo en el entrenamiento de la víspera en el estadio ucraniano. «Zurutuza estaba tocado y Arrasate me dijo para ir con ellos porque necesitaban a uno más y yo jugaba en ese puesto. Fue la primera vez que me entrené con la Real y guardo un recuerdo precioso de aquello. Cosas de la vida, Jagoba ha sido mi entrenador este año en el Numancia».

Puestos a recordar un partido la mayoría se queda con el 1-5 que le infligieron a domicilio al Bayer Leverkusen, aunque Merquelanz puntualiza que «casi todos fueron buenos partidos. El que ganamos al Shakhtar Donetsk en Zubieta también resultó muy bueno, lo que pasa es que el de Leverkusen impactó más por el resultado. La clave de que las cosas nos fueran tan bien es que íbamos con la idea de disfrutar».

De aquella manita junto al BayArena Odriozola recuerda que «Bautista jugó un gran partido arriba», mientras que Capilla puntualiza que «ellos no eran un mal equipo. En Zubieta nos ganaron después. Se querían tomar la revancha y nosotros ya estábamos clasificados».

Merquelanz cree que la competencia ha hecho que el nivel de los jugadores del 95 sea tan alto

En octavos la Real cayó (1-2) en eliminatoria a un partido jugada en Anoeta ante más de 8.000 espectadores. Luca abrió el marcador con uno de sus clásicos zapatazos desde lejos que ya ha puesto en práctica esta pretemporada, aunque Odriozola aclara cómo fue la jugada. «Le hice un pase a Martín pero en vez de dársela al espacio se la dejé atrás. Me gritó que vaya piedra que le había dado. Entonces apareció Luca y soltó un pepinazo increíble». Capila dice que «cuando fuimos a celebrar el gol se nos puso la piel de gallina».

Luego el cuadro alemán remontaría con un jugador más dejándoles con la miel en los labios. Luca recuerda que «nos dio mucha pena porque, de haber pasado, nos tocaba ir a Londres a jugar contra el Chelsea y ahí nos quedamos».

De las mil anécdotas que compartió este grupo durante aquella aventura europea, Odriozola revive una de Old Trafford. «Estábamos ubicados detrás de los banquillos y en el calentamiento nos fijamos en Januzaj. Comentamos que ese tío tenía nuestra edad y estaba jugando la Champions de verdad. No llegó a salir, pero se le veía una calidad enorme. Hoy es nuestro compañero. Las vueltas que da el fútbol».

La cantera de Aldapeta

La base de una generación tan brillante comenzó a gestarse en el gran equipo que tenía en escolares el colegio Aldapeta, en el que jugaban Odriozola y Sangalli. «Además de nosotros, Michele Colombo y Javi Moral también vinieron al Torneo alevín de Brunete en el que salimos subcampeones tras perder la final contra el Villarreal», recuerdan.

Odriozola, que no pudo jugar aquella final porque la noche anterior se hizo daño jugando con Michele en la habitación, lanza un dardo a Capilla por lo sucedido en la final playera de ese 2007. «Él jugaba con Unai López en el Mariaren Bihotza y les ganamos 6-0». El zurdo se defiende: «Yo no jugué porque tuve que ir con la selección de Euskadi. De buena me libré...».

A ese embrión de Aldapeta se les añadieron en Brunete otras piezas como Guridi (Lagun Onak), Ugarte (Aloña Mendi) o Ibarbia (Tolosa). En infantiles se les unió Bautista desde el Touring y posteriormente ese grupo se vio reforzado entre cadetes y juveniles por cuatro chavales del Antiguoko: Capilla, Unai López, Imanol Sarriegi y Martín Merquelanz. En la campaña 13/14 firmaron un año inolvidable, ya que al éxito en la Youth League sumaron el título de Liga en su grupo de División de Honor y el subcampeonato de España juvenil, tras perder la Copa de Campeones a penaltis ante el Real Madrid.

Capilla «sueña» con jugar en el primer equipo de la Real y dice que va a «luchar por cumplirlo»

Merquelanz, que fue el último en llegar a Zubieta en segundo año juvenil, tiene su teoría respecto a por qué esta generación es tan prolífica en futbolistas. «No es normal que de un mismo año salgan tantos jugadores. Yo creo que es porque había gente muy buena en el equipo y eso hacía que la competencia en los entrenamientos fuera grande. Nos ha ayudado mucho a mejorar porque nos hacía sacar lo mejor de cada uno todos los días».

Este hábil extremo zurdo irunés que viene de realizar una gran temporada con el Sanse y ha sido de los más utilizados por Eusebio hasta caer lesionado en Venlo, recuerda sus inicios. «Empecé en escolares con el Dumboa y luego pasé al Antiguoko. En segundo año juvenil me fichó la Real. Mi abuelo y mi tío fueron futbolistas en el Real Unión. Mi abuelo también fue entrenador. De pequeño siempre venía a ver mis partidos y me daba muchos consejos».

Del stage en Ermelo se lleva «una gran experiencia. La he vivido con mucha ilusión. Luego lo que tenga que ser, será. Tengo claro que mi ficha es del Sanse, aunque claro que quiero aprovechar cualquier oportunidad».

Sangalli, «tipo Koke»

Capilla, su compañero de habitación, es de Intxarrondo, estudió en Mariaren Bihotza y dio sus primeros pasos en el Antiguoko porque un vecino suyo era entrenador de ese club. Debutó con 19 años con la Real en Primera ante el Levante, el 1 de mayo de 2015, y la pasada campaña jugó cedido en el Numancia. «Fue un año muy positivo a nivel personal y futbolístico. He crecido mucho como jugador. Pertenezco al Sanse pero mi sueño desde pequeño es jugar en la Real y voy a luchar por cumplirlo».

Luca Sangalli es el hermano pequeño de Marco, que debutó con la Real en Primera en el curso 13/14 y acaba de fichar por el Alcorcón de Segunda. «Ya me gustaría seguir sus pasos y poder debutar también. Me ha dicho que disfrute de esta experiencia, que voy a aprender mucho. Pero ahora me centro en el día a día y en echar una mano al primer equipo cuando lo necesite».

Es un jugador todoterreno -«tipo Koke», dice Odriozola-, que lo mismo actúa de pivote, volante, mediapunta o donde lo necesiten. Eusebio le ha llegado a poner de falso extremo este verano y confiesa que con el Sanse «llegué a jugar de central en Lezama. Íbamos perdiendo, había que arriesgar y me retrasaron».

Curiosamente, y a pesar de que lleva desde los tres años juntos, Luca y Álvaro no comparten habitación. Odriozola está con Prieto y Sangalli con Zurutuza. El internacional sub-21 afirma que ser el compañero del capitán «impone. Me cuesta hasta dormir -risas-. No, la verdad es que me hace todo muy fácil. Es una maravilla estar con él. Eso sí, impacta verle hablar con sus hijos mientras yo, como mucho, hablo con los aitas. Es un ejemplo para nosotros».

El lateral derecho ha causado sensación desde su aparición en Primera en enero. A sus compañeros de generación no les ha sorprendido su rendimiento. Capilla señala que «en juveniles y en el Sanse ya estaba dando un nivel altísimo, lo que pasa es que no tenía tanta repercusión». Luca puntualiza que «siempre le ha gustado correr mucho». Tanto que en apenas cinco meses pasó de estrenarse en Primera a entrenarse con la selección absoluta. Así son los del 95, una generación que rompe moldes.

AÑOS DE NACIMIENTO

1983
Prieto
1985
De la Bella
1986
Zurutuza, Toño
1987
Agirretxe
1988
Navas
1989
Vela
1990
Illarramendi
1991
Willian José, Canales, Gaztañaga
1992
Rulli, Pardo
1993
Llorente, Juanmi
1994
Aritz, Kevin, Muguruza
1995
Odriozola, Capilla, Merquelanz, Sangalli, Januzaj, Sisniega
1996
Concha, Gorosabel
1997
Oyarzabal, Guevara
1999
Ujía

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