Real Sociedad

Juan Felipe, el mago brasileño del Vardar

Juan Felipe pugna por el balón con Kuzyayev en el partido jugado entre el Vardar y el Zenit./REUTERS
Juan Felipe pugna por el balón con Kuzyayev en el partido jugado entre el Vardar y el Zenit. / REUTERS

Juega en la mediapunta de un Vardar con gran mayoría de jugadores macedonios en su plantilla. El equipo macedonio llega al partido en una dinámica positiva, ya que ha ganado sus cuatro últimos partidos en la Liga

ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN.

En Vardar sigue triunfando el balonmano. El equipo de la ciudad hizo historia en mayo al ganar la Champions con un gol en el último segundo ante el PSG y no se recuerda otra fiesta igual en las calles de Skopje en los últimos años. El equipo llegó como debutante a la Final Four y dio la sorpresa coronándose en Colonia con Raúl González en el banquillo y con otros jugadores españoles como Cañellas, Maqueda y Sterbik. Un magnate ruso, Sergej Samsonenko, que hizo fortuna en el sector de las apuestas, ha sido el artífice de que hoy el todopoderoso Barcelona juegue en Skopje, como lo hizo el pasado sábado, y pierda.

Capital de la antigua república yugoslava de Macedonia y lugar de nacimiento de Teresa de Calcuta, Skopje es reflejo de un pasado convulso. Como es también el origen del club al que se mide mañana la Real. El FK Vardar recoge el nombre de una sala de cine -también se llama así el río que atraviesa la ciudad- porque fue en ese escenario donde se firmó la fusión de dos equipos rivales de Skopje, el FK Pobeda y el FK Makedonija, el 22 de julio de 1947.

En esa primera asamblea se acordó que el azul y el blanco iban a ser los colores del equipo, pero no tardó en cambiarse a rojo y blanco. Los colores actuales, rojo y negro, fueron adoptados tras el terremoto de Skopje de 1963.

Estuvo cerca de eliminar al Copenhague en agosto y clasificarse para la Champions League

Es el equipo más laureado de su país, con diez títulos de liga, los tres últimos consecutivos, y seis de copa

En sus vitrinas, en estos setenta años desde que se fundó, ningún club macedonio tiene más títulos: diez de Liga, los tres últimos de forma consecutiva, y seis Copas. No hay quien le tosa en Macedonia. Pero en competición europea es otra cosa. Si se repasan los dos partidos que ha jugado el Vardar en la fase de grupos de la Europa League (un 5-0 ante el Zenit y un 3-1 en el campo del Rosenborg) no debería pintar mal la visita de la Real, pero ni el Vardar será tan flojo como lo pintan ni la Real ha demostrado ser todo lo fiable que nos gustaría en Europa. De hecho, la Real ha perdido cinco de sus últimos seis partidos fuera de casa en competición europea, incluyendo el 3-1 frente al Zenit en su última salida.

El Vardar se juega el ser o no ser ante la Real. Si pierde, prácticamente habrá dicho adiós a sus posibilidades de clasificarse. Va a ser la primera vez que la Real se enfrente a un equipo de Macedonia y la segunda vez para un equipo de la Liga. Hay que remontarse a la Intertoto de la UEFA del 2000, cuando el Celta venció al Pelister por 3-0 y por 1-2 en la vuelta en Bitola.

El rival de la Real ha llegado a esta fase de grupos después de eliminar en las eliminatorias previas de la Champions al Malmo, allá por la segunda semana de julio, por un resultado global de 4-2, y perder ante el Copenhague por el mismo resultado. Si llega a ganar esta eliminatoria hubiera jugado la Champions. Acabó disputando el play-off para entrar en la fase de grupos de la Europa League ante el Fenerbahçe, al que ganó por 2-0 en Skopje y volvió a superar en Turquía por 1-2. En esta andadura en Europa han marcado goles siete jugadores distintos: Nikolov (3), Barseghyan (2), Grncarovv, Jigauri, Gligorov y Juan Felipe.

No conviene fiarse del Vardar porque para empezar llega a este partido en dinámica positiva. Ha ganado sus cuatro últimos partidos en la liga de Macedonia en los que ha marcado ocho goles, cuatro el pasado sábado, y ha recibido solo tres; en dos partidos ha dejado la portería a cero. Su única derrota en el último mes se produjo en su visita al terreno del Rosenborg. Esos cinco goles encajados ante el Zenit y los tres ante el Rosenborg hacen del Vardar el equipo de toda la Europa League que más veces ha recogido el balón de su portería.

Un veterano en el banquillo

A la Real le espera un ambiente caliente en el Arena Filip II de Macedonia, un moderno estadio con una configuración calcada a Anoeta en el que caben también más de 33.000 espectadores. El terreno de juego tiene unas dimensiones de 105 x 68 metros y es el estadio en el que la selección juega sus partidos como local. Este verano acogió la final de la Supercopa de Europa entre el Real Madrid y Manchester United.

El técnico del Vardar es Cedomir Janevski, defensa del club entre 1982 y 1989, que pasó muchos años de su carrera en Bélgica, donde vistió la camiseta y entrenó al Brujas, entre otros, y que también entrenó en Grecia al Olympiacos, con el que ganó la Liga. Cogió las riendas del Vardar en agosto de este año. Su vuelta a casa fue un acontecimiento. Es un hombre querido. Tiene 56 años.

El 90% de los jugadores que maneja en la plantilla son de Macedonia. En ataque hay un brasileño (Juan Felipe) que llegó en 2015 procedente del CSKA Sofía y hoy es el máximo goleador con cinco goles entre los partidos de Liga y Europa. A él le corresponde inventar. Le escolta el ruso (Maksim Maksimov), que reapareció el sábado después de dos meses sin jugar. En el mediocampo hay otro brasileño (Ytalo) que juega poco; un georgiano (Jaba Jigauri), apercibido de sanción, y un armenio (Tigran Barseghyan), que es fijo en las alineaciones. La nómina de jugadores no macedonios se completa en defensa con un ucraniano (Evgen Novak), que acaba de salir de una larga lesión, y un armenio de nombre impronunciable (Hovhannes Hambardzumyan) que goza de la confianza del entrenador. El jugador más veterano es Boban Grncarov, de 35 años.

A la hora de descifrar cómo juega el Vardar, repasando los partidos que ha jugado en Europa, su técnico ha apostado por un sistema 4-2-3-1, con Gligorov y Nikolov por delante de la defensa, el brasileño Juan Felipe como organizador, Jigauri y Nikolov en los extremos y Barseghyan como jugador más adelantado en punta. En el partido ante el Zenit, que perdió por 0-5 tuvo el 47% de la posesión, y en el campo del Rosenborg alcanzó el 49%.

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