El Madrid recibirá a la Real con Zidane más cuestionado que nunca

IGNACIO TYLKO MADRID.

Incapaz de encontrar explicaciones a lo que le sucede al Real Madrid, Zinedine Zidane afrontará el 'match ball' personal y colectivo de la próxima semana ante el París Saint Germain con el reto de lograr que la rabia de sus jugadores se transforme en energía positiva. El partido de Champions League frente al equipo de Unai Emery acapara la atención en el cuadro blanco, pese a que antes recibe a la Real Sociedad en el Santiago Bernabéu (sábado, 20.45), que intentará sacar un resultado positivo tras su goleada del viernes al Dépor.

Aunque está dispuesto a morir con la unidad A, ya que cree que los suplentes no le respondieron en la eliminatoria copera ante el Leganés, el método de Zidane ha generado malestar incluso en sus estrellas. Un enfado puesto de manifiesto en la cara de incredulidad de Cristiano Ronaldo -que ayer cumplió 33 años- al ser sustituido con 1-2 en el Ciutat de Valencia, donde instó a un cámara de televisión para que enfocase al campo y no a él, y ni se inmutó cuando Pazzini empató al final. Gareth Bale también se enfadó antes al ser relevado.

La actitud de CR7 al ser sustituido ha generado malestar entre sus compañeros, convencidos de que esa sonrisa irónica y el gesto de no entender nada suponen un menosprecio para los que juegan menos y el que le sustituye, en ese momento Marco Asensio.

Sin entrenar por la nieve

La BBC sigue muy por debajo de sus números habituales, pero ya no sirve para justificar los males defensivos de un equipo al que también han hecho dos goles el Fuenlabrada, el Numancia y el Leganés en Copa. Karim Benzema no despega y solo suma dos goles en esta Liga, y Gareth Bale, que reapareció con brío tras su lesión, estuvo apagado ante Villarreal, Valencia y Levante.

Zidane debió suspender el entrenamiento de ayer, ante la nevada caída en Madrid que imposibilitaba a varios jugadores desplazarse a Valdebebas.

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