LOBOS CON PIEL DE CORDERO

¡Sigan, sigan!

El Levante marcó el ritmo del partido y jugó con la Real, que no fue capaz de responder

Juanma Velasco
JUANMA VELASCOSan Sebastián

Incluso contra los teóricos equipos grandes, la Real Sociedad está acostumbrada a dominar los partidos. Con la batuta de Eusebio desde el banquillo, el equipo txuri-urdin toca y toca el balón y marca el tempo de los encuentros, ahora lanzando a los laterales hasta la línea de fondo rival; luego replegándose y tocando lejos del área cuando hay que adormilar el encuentro; otras veces buscando pases imposibles entre líneas o permitiendo el uno contra uno de jugadores talentosos como Vela o Januzaj.... Pues bien, ayer hubo poco de todo eso y el tempo del partido lo marcó a su antojo el rival. Les cuento.

El Levante supo cuándo había que defender, cuándo contraatacar y cuándo presionar arriba al conjunto de Eusebio. López Muñiz, el entrenador del equipo granota, movió los hilos de sus jugadores para marcar el devenir del partido.

Si no lo pudieron ver por televisión, se lo cuento. Los primeros 15 minutos, con un Levante metidito en su área, hacían presagiar un equipo local timorato y cohibido ante la visita de un rival como la Real, que acostumbra a hacer recitales de juego ante rivales menores como el propio Levante.

Pero los primeros quince minutos de rondito fueron un espejismo y el Levante dejó de ser cordero para, poco a poco, convertise en un lobo que hizo y deshizo a su antojo.

Tras esos inicios de duda, el Levante fue creciendo y fue a por el partido, ante un centro del campo de la Real que se desdibujaba según pasaban los minutos.

En el primer tiempo, Rulli, que decidió salir al campo con una barba poblada, parecía que había vislumbrado que le iba a tocar arremangarse para echar una mano al equipo cuando más lo necesitaba.

El cancerbero argentino fue el más destacado del equipo y ofreció un repertorio de paradas en el primer tiempo -algunas prodigiosas-, que permitieron a la Real mantener la puerta a cero. Luego llegaron los golazos.

Primero fue el espectacular voleón de Chema, luego el penalti de Morales -Odriozola se precipitó- y posteriormente el golpeo de falta de Bardhi (¿Alguien sabe de dónde ha salido este macedonio?).

Antes, el Levante dominaba el control del encuentro. Cuando quería se agazapaba en su área, mostrándose cómodo en defensa, para luego salir como puñales al contrataque.

El Levante fue superior. Quizás el 3-0 es excesivo, pero ayer la Real no mereció ganar. Hubo rotaciones, que quizás se notaron más de la cuenta. Ahora toca recuperarse y ganar al Valencia.

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