Llueve mucho menos

Todo sale a pedir de boca. La Real ofrece su mejor versión, Vela marca en su despedida y Anoeta vibra como en las mejores noches.

Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTE
  • 1

Todo es posible si se juega como ayer. Qué satisfacción da llegar a este parón con una victoria ante todo un Sevilla. Hoy ni me acuerdo de los puntos que la Real se ha dejado por el camino porque si es capaz de jugar como ayer esos volverán. El descanso les va a venir de vicio.

  • 2

El equipo mantiene las constantes vitales. La segunda parte sí fue más pareja, el Sevilla dio un paso adelante, pero qué me dicen de la primera. La Real fue infinitamente superior. Al descanso me preguntaba dónde estaba el equipo sin chispa, incapaz de dar un pase al hueco y que era un manojo de nervios atrás. La Real hizo del Sevilla un equipo vulgar en un rondo infinito. Atrás no hubo dudas; Illarra, Prieto y Zurutuza se multiplicaron en el centro del campo, y arriba Canales, Januzaj y Willian José rozaron el gol. Fue Iñigo el que marcó pero pudo ser cualquier otro.

  • 3

El Sevilla debió jugar con diez desde el minuto 40. Tiene narices que el jugador que debió ser expulsado con doble amarilla en el minuto 40 sea el que marcó el empate para el Sevilla cinco minutos después. El árbitro se puede confundir, puede no haber visto el manotazo que le dio a Illarramendi, pero lo que es inadmisible es que responda con arrogancia. Menos mal que queda en anécdota.

  • 4

El poco acierto en el último pase lastra a la Real. La Real no ganó por más goles porque no estuvo acertada en el último pase cuando tenía ganada la espalda al Sevilla y estaba en superioridad en muchas acciones de ataque. Ni Canales y Januzaj tomaron la decisión correcta cuando pisaron el área pequeña del Sevilla, no encontraron un rematador, y tampoco estuvo fino Odriozola, el más incisivo pero también el más impreciso. Seguro que algo también tuvieron que ver sus compañeros. Faltó una mejor coordinación que habrá que corregir.

  • 5

Los desajustes no son solo cosa de la Real. Las veces que hemos escrito esta temporada acerca de los desajustes de la Real en defensa. Pues el segundo gol encajado por el Sevilla es para verlo repetido. Cinco jugadores del Sevilla, sí la mitad de los jugadores de campo, van a cerrar a Oyarzabal, mientras por el otro costado entra Zubeldia como una bala. Debe ser que hasta los equipos Champions también tienen agujeros...

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