Derbi femenino

Lección del fútbol femenino

Las jugadoras de la Real posaron con representantes de los equipos convenidos del fútbol femenino guipuzcoano./FOTOS: JOSÉ MARI LÓPEZ
Las jugadoras de la Real posaron con representantes de los equipos convenidos del fútbol femenino guipuzcoano. / FOTOS: JOSÉ MARI LÓPEZ

Se superaron todas las expectativas en cuanto a afluencia de público (21.500) y el club donostiarra tuvo que abrir más tribunas de las que tenía previsto

BORJA OLAZABAL

Suelen decir que lo importante no es ganar batallas, sino ganar la guerra. Cierto es, pero también hay que tener en cuenta que para ganar guerras hay que ir ganando pequeñas batallas. En la eterna lucha por la igualdad entre hombres y mujeres, ayer ellas dieron otro golpe sobre la mesa. Pusieron otro pica en Flandes. Le marcaron otro gol a esos que dicen que el fútbol femenino no tiene tanto tirón como el masculino.

Cualquiera podría rebatir esta afirmación diciendo que Zubieta no arrastra a tanta gente en los partidos de las chicas de la Real Sociedad. Pero no hablamos de eso. Hablamos de batallas de igual a igual. De jugar a Anoeta y en un buen horario. Y ahí, en las mismas condiciones, el fútbol femenino dio una lección en la tarde de ayer en Donostia. Vean.

El primer equipo masculino se despidió de su afición el sábado con el partido ante el Leganés. Un día grande porque, además, también fue la última ocasión para ver sobre el verde de Anoeta a dos jugadores como Xabi Prieto y Carlos Martínez. Fue uno de esos días en los que el comentario era genérico: nadie se quería perder ni el choque ni el homenaje posterior al '2' y al '10'.

Hubo más público en el partido de ayer que en la despedida de Xabi Prieto y Carlos Martínez

Pues bien, un día después, a la misma hora y en el mismo escenario, jugaron el derbi de la Liga Iberdrola las chicas de la Real Sociedad contra las del Athletic. El sábado Anoeta registró una gran entrada con 19.981 espectadores, pero es que ayer las chicas ganaron la batalla y metieron a 21.500.

La afluencia de público rompió con todas las previsiones del club, que sobre la marcha tuvo que ir abriendo más puertas de las previstas. Tanto es así, que el partido comenzó con un montón de gente buscando un lugar en el que sentarse, y sin encontrarlo. Pasaban los minutos y muchos aficionados se tuvieron que quedar de pie en los pasillos del graderío hasta que la Real abrió también la puerta que separa las tribunas principales del fondo. La imagen, sin lugar a duda, era espectacular.

Más sobre el partido

Otro dato que también da valor a lo que se vivió ayer en Anoeta lo volvemos a encontrar en la asistencia del derbi de Primera División de hace tres semanas. El 3-1 de los de Imanol Alguacil lo presenciaron 23.972 personas. 'Antzeko-parecido'.

Día de familia y pasión

En los minutos previos al encuentro, la imagen de los aledaños de Anoeta era similar a la de cualquier domingo de fútbol. Mucha gente, sobre todo, muchas familias. El plan pareció perfecto para pasar la tarde del domingo con hijos e hijas ataviados con toda la indumentaria realista. No faltaron camisetas, pantalones, medias, bufandas ni banderas.

Mikel acudió con sus dos hijas y no escondió que «hacía muchos años que no venía a Anoeta, pero creo que esta era una ocasión especial. Me parece genial que hayan abierto el campo para las chicas y he venido con mis hijas porque me parece una gran oportunidad para seguir peleando por la igualdad entre hombres y mujeres».

Miren entraba al estadio con su hija en brazos. «Siempre tenía ganas de venir a ver las chicas y esta ha sido la ocasión perfecta. Ya era hora de que abrieran Anoeta para el fútbol femenino». No iban solas, pero su marido Iker «se ha dejado una entrada en el coche».

La que sí acude siempre a Anoeta es Iria, que ayer no se quiso perder la fiesta. «Sigo al equipo de las chicas, pero es la primera vez que vengo a verlas en directo. Me parece maravilloso que jueguen en Anoeta y ojalá lo hicieran más veces. Me encanta que la gente haya respondido como lo ha hecho y que el campo esté casi lleno. Ha venido mucha más gente de la que se esperaba. ¡Aupa neskak!».

Y no solo se acercaron al campo seguidores guipuzcoanos, también llegaron desde Iparralde a animar a las chicas. Lo hicieron, por ejemplo, el equipo femenino de fútbol Genets de Anglet. «Hemos venido unas cuarenta jugadoras para animar a la RealSociedad. Nos parece genial que puedan jugar en el mismo sitio en el que lo hacen los chicos de Primera».

Tampoco faltaron seguidoras del Athletic como Vanesa, de Oiartzun, que afirmó que «es una gran noticia que el derbi se juega aquí porque así ha venido mucha más gente».

Pero no todo fueron risas y aplausos. Lo de ayer fue un derbi en toda regla. Con sus gritos de ánimo a favor de las realistas y, también, con algunos pitos contra las rivales. Con el 0-0, los córners a favor de la Real Sociedad fueron celebrados como grandes ocasiones para marcar. Justo antes y después del 0-1, Anoeta rugió con el clásico '¡Real-Real!' y a pesar de que el único gol de las txuri-urdin llegó con el partido sentenciado, la grada lo celebró como si pusiera a las donostiarras por delante.

Y también hubo momentos para los abucheos, como los que se llevó Yulema Corres. Se quedó tendida sobre el verde cuando la Real salía a la contra, las realistas tiraron el balón fuera y la delantera del Athletic se levantó sin lesión alguna. Hubo pitada. Y es que daba igual que fueran chicas o chicos. Era un derbi.

Con todo, primó el ambiente festivo. Anoeta hizo la ola y ovacionó a los dos equipos al final.

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