Lágrimas de orgullo

Anoeta se llena de sentimientos en una emotiva despedida de una banda derecha de leyenda

Arconada, Zamora, Larrañaga, Aperribay y Górriz siguen las palabras que Xabi Prieto dedica a los aficionados en Anoeta./Arizmendi
Arconada, Zamora, Larrañaga, Aperribay y Górriz siguen las palabras que Xabi Prieto dedica a los aficionados en Anoeta. / Arizmendi
Pedro Soroeta
PEDRO SOROETA

Dice Xabi Prieto que la pena que le queda es no haber conseguido un título con la Real Sociedad. Un título que llevar al museo realista, una copa que levantar. No hay, sin embargo, en un jugador como él, un solo pero. Prieto ha conseguido algo mucho más importante que un título, que es demostrar con hechos su fidelidad eterna a unos colores. Y eso para la afición es lo más grande. En estos días en los que vemos a muchos futbolistas soltar lágrimas de despedida simplemente porque han decidido cambiar de equipo, ejemplos como los de Prieto merecen ser reconocidos y aplaudidos, porque casos como el suyo se pueden contar con los dedos de una mano. Y nos sobraría alguno. Ayer hubo lágrimas en Anoeta. Pero no de tristeza, sino de orgullo, correspondidas como se merece por una grada entregada en un emocionante homenaje.

El capitán blanquiazul no solo renunció en su día a ofertas de clubes mejores y de más dinero para seguir en la Real, sino que lo hizo incluso cuando nuestro querido equipo dio con sus huesos en Segunda División y pasó luego el peor momento de su historia.

Las notas del partido

Lo mejor
Haber disfrutado durante tantos años de jugadores como Xabi Prieto y Carlos Martínez
Lo peor
El adiós de ambos jugadores, después de una carrera ejemplar en nuestra querida Real
El dato
Casi 800 partidos han sumado entre ambos jugadores con la camiseta txuri-urdin
La clave del partido
Por muchas razones no hay mejor heredero del 10 de Xabi Prieto que Mikel Oyarzabal

Ahora queda el reto de que otro jugador siga su ejemplo y apueste por él mismo y por la Real para siempre. Estoy convencido de que a todos nos gustaría que fuera Mikel Oyarzabal que, además de su enorme talento como futbolista, reúne todas las condiciones para llegar a ser otro de los grandes de nuestra historia. Su humildad, su esfuerzo, su entrega, su fidelidad ya demostrada a los colores blanquiazules a pesar de que solo tiene 20 años y hasta su posición en el campo, le convierten en el gran candidato a heredar ese número 10 que deja libre Xabi Prieto. No hay mejor heredero.

Carlos Martínez

También se despidió ayer Charly, un jugador muy diferente a Prieto, pero que siempre ha conectado con la grada. Su garra, su empuje, su esfuerzo, su subir y bajar sin parar la banda derecha que ha formado precisamente con el capitán también han dejado huella en Anoeta. Lástima las lesiones, que en el último año y medio le han lastrado.

Pero miren. Es precisamente esa entrega sin límite la que le frenó en su trayectoria. No me olvido de aquel fatídico día en Granada, en diciembre de 2016, cuando Charly cayó lesionado de la rodilla. Ya tenía molestias, ya estaba tocado desde días antes, pero el de Lodosa quiso jugar. Jugó. Y se rompió. Es lo que tiene anteponer los colores a todo lo demás y Charly siempre lo hizo.

Xabi Prieto y Carlos Martínez se marchan sí, pero su ejemplo se queda para siempre. Jugadores como ellos hacen más grande nuestra querida Real y renuevan los ánimos de una afición que ayer derramó lágrimas, como las derramó el capitán. Lágrimas de orgullo. Orgullo txuri-urdin.

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