Real Sociedad

Mil kilómetros en coche o en tren para estar en Anoeta

Eduardo Berizzo se ha reincorporado a la disciplina del Sevilla tras su convalecencia para tratarse el cáncer de próstata. / JULIO MUÑÓZ/EFE
Eduardo Berizzo se ha reincorporado a la disciplina del Sevilla tras su convalecencia para tratarse el cáncer de próstata. / JULIO MUÑÓZ/EFE

El entrenador del Sevilla no viajará en avión con el equipo, por recomendación del médico que le trata su recuperación del cáncer de próstata

M.A./J.T. SAN SEBASTIÁN.

«Veníamos de una derrota dura (en el Bernabéu) y había que estar aquí, decirle a los jugadores que su entrenador está con ellos». Las palabras de Eduardo Berizzo, que regresaba al banquillo del Sevilla, 17 días después de la intervención quirúrgica a la que fue sometido por un cáncer de próstata, sonaron rotundas tras el empate del Pizjuán ante el Levante. Un empate que hizo que sonaran pitos de protesta por parte de los aficionados andaluces, preocupados con el inicio liguero de su equipo. Y es que ni la vuelta del técnico argentino pudo paliar las carencias futbolísticas de este Sevilla de Berizzo que, de momento, no ilusiona.

Estuvo en Sevilla en el partido contra el Levante y hoy se sentará en el banquillo de Anoeta. Berizzo anunció ayer que estará en el estadio donostiarra para dirigir a su equipo ante la Real Sociedad, pero que no viajará en la expedición que volará a San Sebastián. Se trasladará «por tierra» debido a que, aunque por motivos médicos, no puede hacerlo vía aérea, dentro del proceso de recuperación de la operación para curar el cáncer de próstata, a la que fue sometido a finales del pasado noviembre.

Queda por ver si tomará el AVE de Sevilla a Zaragoza, y de ahí por carretera a Donostia o, si hará los cerca de mil kilómetros en coche desde la capital hispalense.

El argentino, por esta enfermedad, no pudo dirigir a su equipo desde el banquillo en el partido de la Copa del Rey ante el Cartagena, el de la Liga de Campeones en Eslovenia ante el Maribor y los de LaLiga Santander ante el Deportivo en el Sánchez Pizjuán y frente al Real Madrid en el Santiago Bernabéu.

El preparador en la rueda de prensa de ayer, le pidió al próximo 2018 «salud para todos y que la gente encuentre felicidad en lo que hace». «A veces uno extraña al que no está más que compartir con el que está, pero hay que dar las gracias por ello aunque el fútbol a veces te somete a vaivenes. Hay que despegarse de la sensación momentánea y reconocer que uno es un privilegiado por hacer lo que hace, disfrutando de la simplicidad de la vida y devorando el minuto a minuto», señaló.

Respecto al encuentro con la Real, Berizzo comunicó que su compatriota, el defensor Gabriel Mercado, «es baja por lesión» para el partido, lo que se une a la ausencia por sanción del central francés Clément Lenglet. Sobre la Real Sociedad, dijo que «tienen un gran fútbol y si no se le incomoda y se le permite que elaboren su juego, llevarán al sufrimiento atrás». «Hay que presionarles, adueñarnos del balón y ser protagonistas a través de la pelota», aseguró.

El papel de Marcucci

Si Berizzo no hubiera acudido hoy a Anoeta, su ayudante, Ernesto Marcucci (Argentina 1971), habría seguido al frente del banquillo, como ha ocurrido durante su convalecencia. Su historia personal es de lo más curiosa. Verán.

Cuentan sus biógrafos que Marcucci llegó a jugar en las categorías inferiores de River Plate, hasta llegar a la Segunda B de Argentina, pero que colgó las botas para ser abogado, aunque Ernesto prefiere puntualizar. «Soy un hombre que estudió porque no pudo ser profesional del fútbol aunque he tenido la revancha siendo entrenador..» Y es que Marcucci siempre tuvo pasión por el fútbol a pesar de dedicarse a la abogacía. Era de la cuadrilla de Berizzo allí en Argentina y cuando éste dejó de ser jugador y empezó a entrenar como asistente de Marcelo Bielsa en Chile, se acordó de su amigo Marcucci para redactar los informes de los rivales de Chile. Marcucci, que había sacado el titulo de entrenador mientras ejercía de abogado, pudo seguir así ligado a su verdadera afición, de ahí que a nadie le extrañara que cuando Berizzo se hizo cargo del Estudiantes de la Plata como primer entrenador llamara de nuevo a Marcucci y este lo dejara todo para unirse al cuerpo técnico de Berizzo.

Ambos tuvieron años de éxito en el O'Higgins, con el que lograron dos títulos..., y más tarde llegaría el aterrizaje a nuestra Liga, al Celta.

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