Real Sociedad

«Juntos superaremos esta crisis»

Luis Uranga, José Luis Astiazarán, Iñaki Alkiza, María de la Peña y Miguel Fuentes, el lunes en la entrega de los premios 'Deportistas cinco estrellas' de El Diario Vasco./USOZ
Luis Uranga, José Luis Astiazarán, Iñaki Alkiza, María de la Peña y Miguel Fuentes, el lunes en la entrega de los premios 'Deportistas cinco estrellas' de El Diario Vasco. / USOZ

Cinco presidentes de la historia reciente de la Real apuestan por la unidad «ahora más que nunca». Consideran que es necesario tener confianza en las decisiones adoptadas por el consejo de administración del club

Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTE

Varios de los presidentes que han marcado los últimos treinta y cinco años de la Real Sociedad quisieron mostrar una imagen de unidad en un momento de dificultad como el que pasa el club tras la salida de un plumazo del director deportivo y el entrenador, y con el equipo en tierra de nadie a falta de nueve jornadas para terminar la Liga.

En el marco de la gala de entrega de los premios 'Deportistas cinco estrellas' entregados el lunes por este periódico, a juicio de Iñaki Alkiza, Luis Uranga, José Luis Astiazarán, Miguel Fuentes y María de la Peña, la herida abierta de la Real no puede seguir supurando más tiempo, no puede paralizar al club, y la unidad y cohesión deben constituir el principal patrimonio irrenunciable que todos los que comparten el sentimiento txuri-urdin deben preservar. «Ahora más que nunca hay que confiar en quienes toman las decisiones en el club, es momento de arropar a los jugadores para que juntos -dirigentes, técnicos y aficionados-, se recupere el sitio que corresponde», insisten.

Ellos mejor que nadie saben lo que conlleva una situación de crisis como ésta. También tuvieron que lidiar lo suyo, unos más y otros menos. Uranga prefiere ver la botella medio llena: «Siempre que llueve, escampa, y en eso hay que confiar, en que éste sea un momento de reflexión y sirva para emprender el futuro con optimismo».

«Siempre que llueve, escampa; hay que confiar en que sea un momento de reflexión» Luis Uranga

«El futuro de la Real es esperanzador con la remodelación del estadio de Anoeta» José Luis Astiazarán

«Es mejor dar el paso, adoptar decisiones a veces drásticas, que arrepentirse después» Iñaki Alkiza

«En tiempos difíciles hay que pensar mucho y convertir el desafío en una gran oportunidad» María de la Peña

«Ojalá el consejo acierte con las decisiones tomadas ahora y las que adopte a corto plazo» Miguel Fuentes

A Alkiza (presidente desde 1983 a 1992) le tocó tomar decisiones importantes en su mandato, como la contratación de John Toshack (1985) en sustitución de Alberto Ormaetxea, el técnico que había hecho al equipo bicampeón. Toshack modernizó y rejuveneció el equipo, obtuvo una Copa en 1987 y un doble subcampeonato de Liga y Copa en la temporada 87/88. La directiva de Alkiza fue también la que tomó la decisión de sumar jugadores extranjeros al fichar a John Aldridge en 1988. «Siempre digo que esas decisiones nunca fueron fáciles de tomar, como tampoco es fácil prescindir del director deportivo y el entrenador de la noche a la mañana. En la Real no estamos acostumbrados a decisiones tan drásticas, pero es mejor dar el paso que arrepentirse después».

Uranga (1992-2001) colaboró con Alkiza cuando el club se transformó en sociedad anónima. En su tiempo como presidente fue protagonista en la despedida de Atotxa y la bienvenida a Anoeta. Fue una época con algunas temporadas destacables en lo deportivo y una gestión económica que se desarrolló por unos cauces de sosiego, pero también tuvo que hacer frente a malos ratos como cuando el público de Anoeta pidió su dimisión o cuando tomó la decisión de fichar a Clemente. «En esos momentos, como ahora, hace falta tranquilidad y superar las crisis con el esfuerzo compartido de todos los que desean lo mejor para el club blanquiazul», asegura.

Astiazarán (2001-2005) sucedió a Uranga en la presidencia. Entonces como ahora, la Real precisaba consolidar un proyecto social y deportivo ilusionante y para ello debía establecer como objetivo irrenunciable su transformación en un club moderno, dinámico y abierto explotando una imagen de marca, que fuera orgullo de Gipuzkoa.

Confianza y fortaleza

Astiazarán cree que el nuevo estadio de Anoeta puede ser un impulso en este sentido. Él vislumbra un «futuro esperanzador» en la Real con la remodelación del campo en marcha. «Las decisiones que se tomen ahora van a ser positivas para el futuro y la Real saldrá adelante. Estoy convencido», dice.

Bajó su mandado se tomaron decisiones importantes que se asemejan en nombres a la situación actual. Se fichó a Kovacevic, Westerveld y Nihat. Con el equipo en puestos de descenso a falta de nueve jornadas, como ahora, se destituyó a Toshack del puesto de entrenador y director deportivo, siendo sustituido como entrenador por un hombre de la casa, Roberto Olabe, sin experiencia previa en la élite. La jugada salió bien, ya que Olabe sirvió como revulsivo y el equipo se logró salvar. Olabe fue ascendido a director deportivo y eligió a Denoueix como técnico para la 2002/03, la del subcampeonato.

Fuentes (2005-2007) también sabe lo que es afrontar una presidencia llena de sinsabores. Bajo su mandato, la Real descendió a Segunda en 2007. «Y por eso sé que en días como éstos se pasa muy mal. Son complicados para todos, para quienes toman las decisiones, para los afectados y también para el aficionado, pero es ahora cuando hay que transmitir confianza a los miembros del consejo de administración. Ojalá acierten con las decisiones tomadas y las que tomen a corto plazo».

«Autoestima, confianza y fortaleza de espíritu» es lo que tiene ganado la Real y lo que le permitiría salir fortalecida de esta crisis deportiva, apunta María de la Peña (2007).

«Es preciso convertir este desafío en una gran oportunidad y para ello se necesita pensar mucho y tomar decisiones como se ha hecho».

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