Real Sociedad

Jonathan Soriano (excapitán del Red Bull Salzburgo): «El Salzburgo no sabe especular, son jóvenes, rápidos y solo tienen la portería rival en mente»

Soriano festeja uno de los 172 goles que marcó en el Salzburgo en 202 partidos hasta junio de 2017./DOMINIC
Soriano festeja uno de los 172 goles que marcó en el Salzburgo en 202 partidos hasta junio de 2017. / DOMINIC

Desgrana al rival de la Real, el jueves en la Europa League: «Dudo que vayan a Anoeta a encerrarse porque su filosofía es la contraria»

ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN

Jonathan Soriano (Rocafort y Vilumara, Barcelona, 1985) ha sido el capitán del Red Bull Salzburgo hasta junio del año pasado. En el equipo al que se enfrentará la Real en la eliminatoria de dieciseisavos de la Europa League jugó 202 partidos en los que marcó 172 goles desde la temporada 2011/12 hasta la 2016/17. En Austria ganó cinco Bundesligas y otras tantas ediciones de la Copa. El pasado verano fue traspasado por 15 millones al Beijing Guoan de la liga china. Atiende desde su hotel de concentración en Lisboa, en el transcurso del stage que ha traído al equipo chino a Portugal.

- El Salzburgo parecía un buen rival para la Real, pero tras el repaso en el Bernabéu, y de acuerdo a los números que ha cosechado en Europa ya no parece tan sencillo.

- No ha perdido ningún partido en la fase de grupos, en la que ha coincidido con el Marsella, el Vitoria Guimaraes y el Konyaspor turco, y solo ha encajado un gol en los seis partidos de la liguilla, así que es un rival a tener en cuenta. Sus números son más que respetables. Es un equipo muy joven, con toneladas de ilusión. No partía como favorito y ha acabado liderando el grupo con solvencia.

- ¿Qué destacaría del Salzburgo?

- Juega bien a fútbol y puede generar grandes problemas a sus rivales. Mezcla jugadores que suplen su falta de experiencia con la ilusión que tienen por labrarse un futuro en este deporte con otros que tienen calidad a raudales y que corren una barbaridad. Esa mezcla hace del Salzburgo un equipo peligroso que compite muy bien y que acaba sacando adelante sus partidos. Si no fuera así no hubiera acabado cinco partidos de seis con su portería a cero en la Europa League.

«El Salzburgo se caracteriza por hacer una presión muy alta y por su verticalidad»

«El Red Bull no tiene nada que perder. Es un gran partido, una oportunidad de medirse a un gran equipo»

«El club apuesta por jugadores jóvenes sin explotar, los forma bien y luego los vende»

- La Real, como sabe, tiene tendencia a llevar la iniciativa en los partidos. ¿Y el Salzburgo?

- No llegué a coincidir con Marco Rose, es un técnico joven de la cantera, con un futuro prometedor, pero sí sé el sello que tienen todos los equipos del club, desde la base al primer equipo, lo que me cuentan mis antiguos compañeros con los que hablo cada semana y los partidos que he podido ver. El Salzburgo es un club que se caracteriza por hacer una presión muy alta, con mucha intensidad, y sobre todo, más que por el fútbol de toque, destaca por su verticalidad. Tiene jugadores de calidad que pueden dar pausa a su juego, pero, con la velocidad que tienen muchos de sus integrantes, lo que se busca es llegar rápido a la portería del rival y con muchos jugadores. Es un equipo que cuando pierde la pelota en campo contrario, se vacía para recuperarla con muchos jugadores para volver a salir a la contra. Es su filosofía del club, su sello de identidad. La entrada en el club de un patrocinador fuerte como Red Bull ha llevado a apostar por jugadores rápidos, con un fútbol moderno.

- ¿A qué jugadores hay que atar en corto?

- Hay varios jugadores de color que corren una barbaridad y un coreano de 22 años, Hee Chang Hwang, que es fuerte, técnico y rápido con la pelota. Yo alucinaba con él. Es muy buen jugador. Hay también un japonés, Takumi Minamino, que es rápido y tiene muchísimo gol.

- Pues tenía apuntados otros nombres como Xavier Schlager, Amadou Haidara y Hannes Wolf.

- Schlager es joven, de la cantera, juega en el centro del campo y tiene mucha calidad; Haidara es uno de los jugadores de color que mete la pierna con mucha fuerza, tiene diecinueve años y juega como si tuviera treinta. Es un jugador que 'rasca', ocupa muchísimo campo, es agresivo y además juega bien con el balón. Wolf está jugando menos, no sé si tiene alguna lesión, pero es probablemente el estandarte del club porque ha pasado por todas las categorías y además es austríaco, algo que gusta en un club que tiene poco jugador de casa.

- Una prueba de ello es que el Red Bull Salzburgo que ganó la Youth League, la Champions juvenil, en la 2016/17, con Marco Rose en el banquillo, tenía jugadores de diecinueve nacionalidades.

- Es correcto. La inyección económica de Red Bull ha llevado a apostar muy fuerte por la cantera con la incorporación de jóvenes talentos de cualquier parte del mundo. Es una cantera atípica, o al menos no como la entendemos en muchos clubes de España. En Salzburgo hay decenas de jugadores franceses y africanos. Ese equipo de la Youth League ganó al PSG, Atlético y Barcelona hasta superar al Benfica en la final. La filosofía del Salzburgo como la del Leipzig, el otro club al que Red Bull soporta económicamente, es apostar por jugadores jóvenes sin explotar, formarlos bien y venderlos después. Para ello se cuenta con un gran equipo de scouting. El club tiene técnicos repartidos por todo el mundo en esa tarea de captación.

- ¿Qué instalaciones tiene el club para albergar a esos chavales?

- La academia es exagerada porque en el Salzburgo todo se hace a lo grande. Muchos equipos de Primera en España soñarían con unas instalaciones como las que tiene el Salzburgo. Tiene siete campos de fútbol, uno cubierto, y lo último en tecnología. Los chavales estudian en la misma residencia, junto a los campos de fútbol. La filosofía es captar talento y venderlo después a un precio mucho más alto. Hasta el momento lo están bordando porque están sacando mucho dinero.

- ¿Cuánto cambia el Salzburgo cuando juega lejos de su estadio?

- El Red Bull no tiene nada que perder en esta eliminatoria. Para ellos es un gran partido, una oportunidad de poder medirse a un gran equipo de LaLiga como la Real. Sus jugadores van a tener la oportunidad de exhibirse, sabedores de que van a tener más atención mediática que si jugaran en otro país ante un rival desconocido. Dudo que vayan a Anoeta a encerrarse porque su filosofía, con jugadores jóvenes, descarados, es justo la contraria. Red Bull no es un equipo veterano, que sepa contemporizar los partidos, que especule; su mentalidad es ganadora, no se va a guardar nada porque su momento es éste.

- ¿Qué le dicen de la Real sus excompañeros del Salzburgo?

- Que les ha tocado un rival complicado. No me han hablado de ningún jugador en concreto de la Real sino de la dificultad que entraña ganar una eliminatoria a dos partidos a un equipo habituado a competir al máximo nivel cada fin de semana. Para el Red Bull es un hito, una oportunidad, y no tiene nada que perder. Es la leche para ellos.

- No será para tanto.

- Sí. En mi época recuerdo que vivimos una situación parecida cuando nos tocó medirnos al Ajax. Afrontamos la eliminatoria como un regalo, como la ocasión de jugar en un gran campo, ante un sobresaliente rival, en un país con gran seguimiento de aficionados y medios. El favorito era el Ajax y nosotros queríamos disfrutar los dos partidos. ¿Qué hicimos? Ganamos 0-3 en el campo del Ajax y 3-1 en nuestro campo (ríe).

- Lo que imaginaba: la Real no se puede fiar del Salzburgo.

- Por supuesto que no porque es un equipo complicado, peliagudo. Estoy seguro de que veremos una eliminatoria preciosa entre dos equipos con estilos distintos.

- Se esperan más de 1.500 aficionados de la Real en Salzburgo.

- Pues seguro que harán más ruido que los aficionados del Salzburgo. Es una lástima, es lo que peor me sabe, porque yendo primeros en Liga y siendo primeros en Europa no termina de llenar sus gradas. La gente se ha ido enfriando porque cada jugador bueno que ha salido se ha terminado yendo al Red Bull de Alemania. Es una pena porque el campo es nuevo, una maravilla.

- ¿Qué recomienda visitar en Salzburgo?

- Es una ciudad para pasarlo pipa en dos o tres días. Es preciosa, pequeña y se puede recorrer en una tarde. No sé si habrá nieve, el otro día estaban cayendo algunos copos, pero, más allá del frío, seguro que no se arrepienten del viaje. Les recomiendo comer el 'Wiener Schnitzel', el escalope nuestro, y un postre, el 'Salzburger Nockerl', un suflé de huevo. Deben visitar los jardines de Mirabell y la fortaleza de Hohensalzburg desde donde se divisa toda la ciudad, que tiene mucho encanto. Yo estaba encantado, lo tenía todo, pero decidí salir porque entendía que necesitaba otra motivación.

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