Real Sociedad

Jokin Aperribay: «El campo de fútbol era una obligación. No podíamos seguir con una venda en los ojos»

Jokin Aperribay, presidente de la Real, señala las obras que se están realizando en el fondo sur de Anoeta, desde una de las gradas./FRAILE
Jokin Aperribay, presidente de la Real, señala las obras que se están realizando en el fondo sur de Anoeta, desde una de las gradas. / FRAILE

El mandatario realista explica que el adelanto electoral se debe a la necesidad de respaldar las obras de Anoeta

MIGUEL GONZÁLEZSAN SEBASTIÁN.

Jokin Aperribay sorprendió hace doce días al anunciar que adelantaba un año el final de su segundo mandato al frente del club -entró en diciembre de 2008- y que se someterá a la reelección por parte de los accionistas en la próxima Junta General del 13 de diciembre. Vamos a tratar de profundizar en las razones de esta decisión.

- ¿Por qué este adelanto de las elecciones?

- No hablaría de adelanto, porque muchos mandatos presidenciales en la Real han sido de cuatro años. En este tiempo al frente del Consejo hemos buscado la estabilidad y es lo que queremos transmitir ahora con las obras de Anoeta.

«Queremos crear una grada de animación en la zona baja del fondo sur para el próximo año»

- ¿Tan importante es que un mismo Consejo sea el que gestione el club durante el periodo completo de las obras?

- Sí, por muchos motivos. Por los compromisos adquiridos, por el seguimiento de los mismos, por el criterio en la continuidad de las obras, por mantener una coherencia acerca de cómo se van a gestionar las zonas del campo a futuro, qué vamos a hacer en el anillo de arriba con las personas a las que no se les mejora su localidad... Hay muchos aspectos por resolver que nos llevaron a pensar que un cambio de Consejo en mitad de las obras no sería bueno.

- ¿Da tiempo en mes y medio a que otra candidatura pueda presentarse a dirigir el club?

- Lo que hemos hecho ha sido acortar el actual mandato, de cinco a cuatro años. Por lo que no buscamos alargar mandatos ni estrategias electorales. Cuando tomamos la decisión pensamos en ello, pero es como si haces unas elecciones el 30 de junio al finalizar la temporada en vez de en diciembre. ¿Qué es mejor?

«El club convive con una identidad que respaldan sus socios y es más difícil que haya oposición»

- Continúe...

- Estamos hablando de la Junta General Ordinaria. Las obras de demolición comenzaron en septiembre y en octubre reflexionamos sobre cómo íbamos a plantear los dos años de obras del campo. Tomamos la decisión y decidimos hacer la rueda de prensa antes del día de la publicación de que habría nombramiento de consejeros en la próxima Junta, para que si hubiese algún interesado en presentarse lo supiera con más tiempo.

- Pero ya dijo que prefiere que no se presente nadie, ¿no?

- No es esa la cuestión. La decisión que hemos tomado de presentarnos a la reelección es para garantizar la estabilidad durante las obras de Anoeta. Si alguien más se presenta será bienvenido. Nosotros queremos gestionar las obras de la manera más honesta y más transparente posible, que es lo que sentimos que es lo mejor para la Real.

- ¿Es malo para el club que no exista una oposición como tal al actual Consejo?

- Que no exista oposición no significa que no haya alternativas o que no pueda haber personas que en un momento determinado tomen las riendas del club. Cuando el club convive con una identidad que respaldan sus socios es más difícil que haya oposición. Los periodos más brillantes de la Real han coincidido con largas etapas de mandato en las que el aficionado y el socio han estado identificados con la identidad del club. No queremos buscar confrontaciones sino dar con una realidad identitaria que comparta la mayoría de nuestros socios y accionistas.

- Sigue...

- Orbegozo, Alkiza o Luis Uranga estuvieron largos años en la presidencia durante los que se consiguieron muchos éxitos. Con Orbegozo se ganaron las Ligas, con Alkiza la Copa y se pusieron los pilares de Anoeta, con Uranga se hizo el trasvase al estadio y fue un periodo de mucho consenso... No queremos compararnos con otros tiempos, porque ahora lo que no queríamos era entrar en un año electoral con las obras en marcha. Si salimos del club, lo hacemos ahora, y si no, nos quedamos para reforzar el proyecto durante el periodo completo de las obras. Lo contrario entendemos que era malo para la entidad.

«Están muy avanzadas las conversaciones para que alguna cara nueva entre en el Consejo»

- ¿Sería partidario de limitar los mandatos presidenciales?

- Las cosas se pueden hacer el primer año y el último. No es un problema de años, sino de respeto a la identidad del club -eleva el tono-. De identificar qué puntos son la referencia del club y de respetarlos al máximo. Esa es la clave para cualquier persona que esté en el Consejo de la Real Sociedad. Independientemente de los años que esté en el mismo. El trabajo continuado te lleva a que se haya alcanzado este sueño de contar con un campo de fútbol después de superar muchas dificultades. Este momento ha llegado al final del segundo mandato y eso nos ha llevado a acortar un año esta segunda etapa.

- ¿Quiere decir que si la reforma del campo ya estuviese concluida como era su intención inicialmente quizás no se habría presentado a un tercer mandato?

- Mi realidad personal quizás hubiese sido diferente, no lo puedo negar. Según esos planes ahora estaríamos terminando las obras, pero lo importante era conseguir un consenso entre todos para sacar adelante este proyecto y se ha conseguido. Prefiero no mirar atrás. Ahora si los accionistas nos dan su confianza abriremos un tercer mandato y conforme pasen los años veremos qué retos quedan pendientes y con qué fuerza nos encontramos. Ahora tenemos dos desafíos importantes entre manos que son las obras del campo de fútbol y lograr un club que esté orientado hacia las personas.

- ¿Pensaba estar tanto tiempo al frente de la Real cuando se presentó a la presidencia en aquella convulsa Junta de diciembre de 2008?

- Nunca me marqué un tiempo de estancia, sino cómo abordar los retos que he tenido delante. Recuerdo que en la primera rueda de prensa que di entonces solo hablé de economía. Hoy, por suerte, podemos hablar de muchas otras cosas. El objetivo no es estar un tiempo, sino cómo superar los retos que te propones y cómo se puede mejorar el club. Habrá un día en el que no estemos al frente del Consejo y para entonces queremos dejar una Real lo más fuerte posible.

«No era bueno un año electoral con obras. O nos vamos ahora o reforzamos el proyecto»

- En 2013 tardó más en anunciar que se iba a presentar a la reelección. ¿Le costó más tomar la decisión entonces que ahora?

- Las dos veces le hemos dado muchas vueltas pero ahora teníamos un hecho importante en la historia del club, como es la obra del campo de fútbol, que condicionaba nuestra decisión. Y recordando siempre que las obras las realiza el Ayuntamiento a través de Anoeta Kiroldegia, que es el propietario del campo.

- Hay quien ya le da por reelegido porque dicen que controla la mayoría del capital social del club, ¿lo comparte?

- El capital social de la Real está muy atomizado. Las acciones que tenemos en el Consejo suman una cantidad muy poco representativa.

- ¿Va a haber muchos cambios en el Consejo?

- Es posible que alguna cara nueva tengamos, pero lo anunciaremos a su debido tiempo, que será dentro de poco porque las conversaciones están avanzadas. Hay una vacante en este momento y vamos a ver cómo va a ser la composición de las tareas del Consejo y en función de eso determinaremos el número de personas. Los estatutos dicen que puede haber entre siete y 21 consejeros, y ahora mismo somos trece. Lo tenemos claro y en poco tiempo lo anunciaremos.

- ¿Qué va a suponer el nuevo Anoeta para la Real?

- El mejor fichaje estructural de la Real para el futuro. Más comodidades para los socios, más personas que pueden venir a Anoeta. Desde ahí vamos a afrontar en mejor posición los ingresos de televisión y las competiciones deportivas. Ningún Consejo de Administración que tenga un estadio de atletismo puede cerrar los ojos y pensar que ese es su futuro. El campo de fútbol era una obligación para nosotros; no podíamos seguir con una venda en los ojos.

«La próxima Liga igual tenemos que jugar los tres primeros partidos fuera por las obras»

- El reto va a ser cómo llenar el nuevo campo. Lo primero, ¿ya saben la capacidad definitiva?

- Se está redistribuyendo la distancia entre los asientos, por lo que la capacidad no va a llegar a 40.000 espectadores. Ahora mismo somos 25.000 socios individuales y hay más de mil personas en lista de espera. Lo que tenemos que hacer es buscar la mejor manera, en cuanto a precio y relación con el socio, para conseguir que seamos más los que venimos al campo. Tenemos un plan para captar más personas y dar más facilidades al socio para venir a Anoeta a un precio más barato, que incluso podría salirle gratis. Ahí está el programa de Realzale Incondicional que hemos puesto en marcha.

- El Levante ha alcanzado la cifra de 20.000 socios ofreciendo al abonado la opción de que si va a todos los partidos tiene gratis el del próximo año...

- El programa de Realzale Incondicional es parecido, porque también ofrece descuentos importantes en el abono, aunque va mucho más allá. Es un programa con el que buscamos orientar el club hacia las personas, no cómo llenar Anoeta. Lo que queremos es poner en relación a nuestros patrocinadores con los socios y la mejor forma era así.

- Pero sí parece que por la tendencia que lleva el fútbol, donde los ingresos principales proceden de la televisión, ir al campo debe ser cada día más barato, ¿no?

- Sí, pero no hay que olvidar que cuantos más ingresos obtengas por el campo de fútbol, más ingresos obtendrás de televisión. Un 25% de ellos dependen del aforo del campo, de los socios y del dinero que recaudas por taquilla. Por eso no se trata de ingresar menos, sino de buscar alternativas para que al socio le salga más barato ir al campo.

- Dentro de un año Anoeta dispondrá de un fondo sur renovado cerca del césped. ¿Han pensado en establecer ahí una grada de animación al estilo de los que sucede en la mayoría de los campos?

- Sí que hay un plan sobre el que se está trabajando y mejorando, pero se dará a conocer en el momento oportuno. Queremos crear una grada de animación en la parte baja de ese fondo para el próximo año. Hay pensadas distintas acciones a realizar que van a ir relacionadas con las categorías de socios, con las edades... Hay que ver cómo podemos hacer que diversos colectivos que están muy relacionadas con la Real tengan presencia en Anoeta. No solo colectivos sociales, sino el fútbol convenido de la Real, las familias que participan en el fútbol femenino, los clubes guipuzcoanos...

- La parte más delicada de las obras se acometerá en verano de 2018, ¿jugará la Real algún partido fuera de Anoeta por este motivo?

- Lo que barajamos es la opción de que, empezando la Liga fuera de casa, la segunda jornada también se juegue fuera, de forma que los tres primeros partidos no se disputen en el estadio, como han hecho esta temporada el Villarreal y el Atlético por que sus estadios estaban en obras. Es un precedente que está ahí y lo hemos comentado con LaLiga.

- Los ingresos para el curso 17/18 se disparan hasta los cien millones. ¿Qué supone una cantidad semejante para el club?

- Va en la línea de ese crecimiento sostenible que siempre hemos defendido. Pero el presupuesto de gasto es de 85 millones. Yo me quedaría con esta cantidad. El siguiente equipo de LaLiga que está jugando en Europa presenta 25 millones más que nosotros. Es un dato importante que debe quedar claro. La Real debe crecer de forma sostenida y sostenible, y gastar el dinero de forma que respete la identidad del club.

- De esa cantidad, 56 millones proceden de la televisión, ¿no representa un peligro la excesiva dependencia de esta partida?

- En nuestro caso es menor que en otros clubes. Y de esos 85 millones que hemos hablado de gastos, once son solo de amortización de jugadores por fichajes realizados.

- ¿Destinar el 60% del gasto a la primera plantilla, entre sueldos y amortizaciones, no pone en peligro el equilibrio presupuestario?

- No. Y aquí diría varias cosas. Primero, que no llegamos a la cantidad que nos marca LaLiga, lo que significa que estamos por debajo del límite salarial. Segundo, que representa el 60% cuando hay otros clubes que se van al 80%. Y tercero, que los gastos de un club son variables en función de los ingresos que obtienes. Los jugadores ganan según las competiciones que juegan y el puesto que obtienen en la clasificación. Esto hace que en años en los que estemos en Europa, como sucede ahora, el presupuesto sea mayor que en los que no estemos.

- Por último, ¿cuál es la deuda que queda por devolver a la Diputación?

- Convertir en 2009 aquella deuda de 27 millones en préstamos participativos, gracias a la ayuda de Diputación y Kutxa, nos permitió tener un patrimonio positivo a efectos de disolución y evitar que la Real se disolviera. Ahora nos queda por devolver cuatro millones que lo haremos durante 2018.

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