Los irreductibles de Bizkaia Txuri Urdin

Los integrantes de la única peña blanquiazul en «territorio comanche» tendrán hoy el apoyo de los 500 realistas que viajan desde Gipuzkoa para el derbi

Varios integrantes de la peña Bizkaia Txuri Urdin posan en el exterior de su sede en Deusto, en frente de San Mamés/I.Pérez
Varios integrantes de la peña Bizkaia Txuri Urdin posan en el exterior de su sede en Deusto, en frente de San Mamés / I.Pérez
AXEL GUERRA

La Real no estará sola en San Mamés gracias al apoyo de los quinientos aficionados txuri-urdin que acudirán al estadio bilbaíno para presenciar el derbi. Como es habitual en este tipo de encuentros, la demanda fue alta y los socios realistas agotaron todas las localidades que salieron a la venta.

La primera toma de contacto con el derbi será en la zona de Pozas, donde los realistas que se desplacen hasta Bilbao podrán calentar sus gargantas y rivalizar en cánticos con los seguidores zurigorris. Cuando el balón eche a rodar comenzarán noventa minutos de tensión y pasión, que los realistas confían en que acabe bien para sus intereses. Habrá que esperar hasta el último fin de semana de abril, casi dentro de cinco meses, para que el Athletic devuelva visita a los donostiarras y el tiempo pasará más o menos rápido en función del resultado que se dé hoy.

Bien lo saben en la peña Bizkaia Txuri Urdin de la que forman parte 37 realistas que viven en el territorio vecino y que destacan por su carácter irreductible, como el de los habitantes de la aldea gala de Asterix y Obelix que permanecía asediada por las legiones romanas. «Residir en territorio ‘comanche’ hace que los resultados de la Real los vivamos con mucha intensidad. Nuestras derrotas son dobles, por lo que luego tenemos que soportar en el trabajo y en nuestro entorno. Pero también los triunfos», dice Alesander Etxaburu, presidente de la peña.

Este ondarrutarra de 48 años es socio de la Real desde hace once y uno de los fundadores de la peña. «Nos conocimos en el autobús que pone la Real para que los aficionados que vivimos en Bizkaia vayamos a Anoeta cada vez que hay partido. Comenzamos a usarlo hace diez años, más o menos. Cada vez éramos más gente y en 2014, entre viaje y viaje, surgió la idea de montar un peña», explica Etxaburu.

El autocar sale desde Bilbao y recoge pasajeros en Amorebieta y Durango. «Inicialmente también paraba en Ermua, pero ha crecido tanto la demanda que ya hay un servicio exclusivo que sale desde este punto», detalla. El trayecto de ida y vuelta cuesta dos euros y es el propio presidente de la peña el que se encarga de gestionar cada viaje. «Tenemos un grupo de whatsapp en el que están agregadas 76 personas. El lunes antes de cada partido se abre la lista para apuntarse y si no andas rápido te quedas fuera. Siempre se llena», señala orgulloso.

La sede, cerca de San Mamés

El proceso para constituir oficialmente la peña fue laborioso. «El Gobierno Vasco exige tener un domicilio como local que no sea un domicilio particular para poder constituirte como peña oficial. Fue más de un año de trámites y papeleos, pero al final establecimos nuestro txoko en Deusto, curiosamente a cinco minutos del txoko zurigorri más grande: San Mamés»,

La mayoría de los integrantes son vizcaínos y guipuzcoanos que por diferentes motivos se han trasladado a vivir a Bizkaia. También hay un cántabro. «Comenzamos siendo nueve socios y muchos nos enganchamos a los colores blanquiazules gracias al equipo campeón de los ochenta, pero a otros el sentimiento txuri-urdin les viene de serie». Es el caso de Aitor García y Amaia Urkia.

Los premios a Xabi Prieto e Illarramendi deberán esperar

Unas de las desventajas de ser una peña fuera de Gipuzkoa respecto a las que sí son es la oportunidad de organizar y participar de eventos que les permita sentirse «más cerca del club». Bizkaia Txuri Urdin tenía previsto entregar a Asier Illarramendi el premio al mejor jugador de la temporada pasada y a Xabi Prieto otro por su trayectoria. Pero la hora del partido (16.15) y la organización del viaje de la Real han acabado con su ilusión. «Teníamos todo organizado, pero el club nos ha avisado de que el equipo viaja en el día a Bilbao, con el tiempo justo para comer en un hotel y visionar unos vídeos antes de dirigirse a San Mamés. Otro día será», lamenta.

El primero es vicepresidente de la peña y tiene una memoria prodigiosa para todo lo relacionado con el club txuri-urdin. Donostiarra de nacimiento, con ocho años se mudó a Galdakao. Seguidor de la Real «desde siempre», su primer partido en Atocha lo vivió una vez que ya se había trasladado a Bizkaia. «Fue en la temporada 89/90 ante Osasuna. Aquella tarde debutó John Aldridge y ganamos 1-0», recuerda.

El ambiente que encontró en su nueva localidad afianzó su fidelidad hacia la Real. «La matraca que me metían en el colegio y en mi entorno era insufrible. Tienen un carácter muy diferente al guipuzcoano, que es más humilde. En algunos casos se creen el ombligo del mundo y son prepotentes. No hay quién pueda mantener una conversación mínima con ellos», lamenta.

El caso de Amaia Urkia es diferente. Tras estudiar Medicina en el campus de la UPV-EHU en Leioa, se especializó en oftalmología y desarrolla su actividad profesional al otro lado de la A-8. Cuenta que su familia es muy realzale y que su hermano «es socio desde el día que nació. Acudimos a Anoeta con mi amona y mi ama». Ella es una de las últimas incorporaciones a la peña. «Curiosamente les conocí en un derbi en Donostia hace un par de años. Estábamos en un bar de la Fermín Calbetón y vi a unos chicos que estaban pegando una pegatina de la peña. Eran Ales y Aitor. Así empezó todo».

Como el resto de las peñas de la Real, Bizkaia Txuri Urdin no estará en San Mamés en señal de protesta porque el Athletic no se adherió al acuerdo del resto de los clubes vascos de poner las entradas de los derbis a un mismo precio. Sólo habrá dos integrantes en el estadio y a título personal. Una será Amaia, que logró la entrada en el sorteo que la Real realizó entre sus abonados. El otro, Xabi Sancho, un barakaldés de 36 años que aprovechará el pase de un abonado zurigorri que no puede asistir y se lo cede.

Sancho sigue a la Real «desde que tengo uso de razón» y su jugador favorito es Meho Kodro «quizá porque yo también jugaba de delantero. Me parecía un fuera de serie y disfrutaba mucho con su juego».

Ligado desde siempre al fútbol base de Bizkaia -trabaja en el Leoia tras pasar por el Sestao, Barakaldo y Retuerto- es de los que debate con los aficionados rojiblancos. «Les hago ver que en la Real hay más canteranos que en el Athletic. Para mí un jugador de cantera es aquel con el que trabajas desde categoría alevín o infantil, no el juvenil que fichas de otro club».

Sus compañeros de peña se reunirán en el local para comer juntos un menú especial -ensalada templada de nueces y hongos, entremeses de ibéricos, cabrito asado y goxua-, igual que el derbi. «Les gusta decir que para ellos el partido grande es contra el Madrid, pero contra quién más gente meten en el campo es contra la Real. Por algo será», señala Alonso.

Ven un partido «igualado» en el que no importa «cómo llegues» y esperan que suponga «un punto de inflexión» en la trayectoria del equipo txuri-urdin. «Todos los equipos atraviesan un bache y la Real ya ha pasado por el suyo».

Derbi en San Mamés

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos