Real Sociedad

El fichaje de Iñigo Martínez, pendiente de la fase decisiva

El Barcelona, que ayer disputó el Gamper, aún no ha llamado a la Real para fijar la reunión clave

MIGUEL GONZÁLEZ

Compás de espera en el fichaje de Iñigo Martínez. Al cierre de esta edición el Barcelona seguía sin mover ficha y todo hace indicar que será a partir de hoy cuando lo haga para materializar la incorporación del central del Ondarroa. A nadie le interesa que una situación así se demore en el tiempo y menos al conjunto culé, que este domingo se estrena en competición oficial con la disputa del partido de ida de la Supercopa ante el Real Madrid y necesita revitalizarse tras la marcha de Neymar.

El presidente azulgrana, Josep María Bartomeu, tuvo ayer una jornada frenética con motivo de la celebración del Joan Gamper, en el que el Barcelona se enfrentó al Chapecoense en el Camp Nou en un gesto lleno de solidaridad hacia el conjunto brasileño, que sufrió aquella terrible tragedia aérea en noviembre del año pasado. En la previa, el máximo mandatario participó en el Congreso Mundial de Peñas del club, en el que criticó duramente a Neymar por su espantada al PSG.

En el transcurso del acto Bartomeu explicó que invertirán los 222 millones de euros «con sentido común» y que lo harán «en jugadores competitivos y en patrimonio». Pero advirtió que «no todo será para fichajes». Evidentemente no avanzó ningún nombre de las futuras incorporaciones y pasó la pelota al director deportivo, Robert Fernández. «No os puedo avanzar quien vendrá. Tenemos total confianza en Robert. Lo que está claro es que vendrán jugadores para alargar esta era ganadora. El primero ha sido Semedo pero llegarán más».

Compás de espera

Dado que el actor principal en esta operación, el Barcelona, no ha dado aún el primer paso adelante, el resto de protagonistas, Real Sociedad e Iñigo Martínez, permanecen a la espera. Han pasado ya unos días desde que el director deportivo Robert Fernández transmitiera al conjunto blanquiazul su interés por el futbolista y la disposición de su club por abrir negociaciones en breve. En un principio estas se preveían incluso para el fin de semana, pero Bartomeu aún no ha fijado la fecha para que tenga lugar esa primera reunión oficial que aborde su fichaje. Hoy podría ser el día indicado para que descuelgue el teléfono y cite a su homólogo Jokin Aperribay para celebrar esa cumbre pendiente.

La Real tiene claro que no va a rebajar ni un euro de los 32 millones de su cláusula de rescisión. Y el Barcelona lo sabe, por mucho que desde la Ciudad Condal se especule con abaratar esa cifra incluyendo a algún futbolista por el que en su día la entidad txuri urdin pudo estar interesada, como es el caso de Munir. En Anoeta consideran que la línea de ataque está bien cubierta y si este mes hubiese alguna otra incorporación en la vanguardia los tiros parecen ir por otro lado.

También ha salido el nombre del centrocampista Samper. Uno de los objetivos del verano realista, Mikel Merino, ha acabado finalmente en el Newcastle y en la medular no se da el ‘overbooking’ de la delantera. La Real está tranquila porque, además de Illarramendi, Zubeldia, Zurutuza y Prieto, cuenta con la opción de retrasar a Mikel Oyarzabal, una maniobra que ya efectuó Eusebio el sábado ante el Watford y que podría tener continuidad esta temporada. No obstante, si el Barça ofreciera a un centrocampista interesante en la operación quién sabe qué podría pasar, pero debería tener más peso específico que Samper. Porque para eso ya está Ander Guevara, que tiene un año menos y está gustando mucho este verano al técnico.

Así las cosas, se antoja complicado que la Real rebaje algo esos 32 millones. Lo que sí tendrán que negociar los clubes es cómo efectuar el pago de esa cantidad. El Barcelona no quiere tener que pasar por el trance de depositar el dinero en la sede de la Liga de Fútbol Profesional, porque sería visto desde fuera como una operación hostil. Hoy en día, el pago de la cláusula no está sujeto a IVA porque se considera una indemnización para romper un contrato laboral y no un incremento de patrimonio.

Por ello, el Barcelona prefiere acordar un traspaso, aunque tenga que abonar los 32 millones de igual manera. La Real sabe que si paga la cláusula y el jugador se quiere ir, no tiene nada que hacer, por lo que su único interés es que le abonen la cantidad completa. Entonces, en el caso de un traspaso negociado, el club catalán sí debería afrontar el pago del IVA (21%), que iría a parar a la hacienda guipuzcoana, aunque posteriormente lo recuperaría.

El jugador no tiene aún oferta

Iñigo, mientras tanto, sigue entrenándose con la Real a la espera del desenlace de la operación. El viernes el diario Sport, siempre bien informado en todo lo que concierne a la actualidad del Barcelona, recogía que le habían ofrecido un contrato por cinco años, aunque desde su entorno se afirma que no les ha llegado una propuesta concreta. El de Ondarroa tiene firmado como blanquiazul hasta 2021 y es de suponer que si un club viene a ficharle pagando los 32 millones de su cláusula, tanto la duración como la remuneración de su nuevo contrato será superior a la que tiene aquí.

Desde que Robert les comunicara el interés del conjunto catalán no han vuelto a tener noticias. Iñigo cuenta con la ventaja de que está muy a gusto en la Real, donde goza de un buen sueldo y forma parte de un proyecto deportivo ilusionante, por lo que no tiene la imperiosa necesidad de buscar una salida ni de forzarla. Eso sí, le atrae como a cualquier futbolista la opción de jugar en uno de los clubes más importantes del continente.

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