Real Sociedad

«Iñigo no era el que destacaba y no le gustaba ser central»

«Iñigo no era el que destacaba y no le gustaba ser central»

ÁLVARO VICENTE

Mucho ha llovido desde que Iñigo Martínez salió de su pueblo en dirección a Zubieta. En el campo de fútbol del Aurrera de Ondarroa, en el anexo al principal de Zaldupe en el que dio sus primeras patadas, solo quedan las porterías y cuatro redes mal puestas. La superficie, antes de gravilla y arena, es hoy una parcela en la que la hierba crece sin freno y que han hecho suya dos patos despistados de una regata próxima.

El que fuera el entrenador de Iñigo en infantiles y cadetes, Imanol Osa, recuerda que Iñigo «no pasaba de ser un jugador con mucha casta, que jugaba de pivote, se enfadaba cuando le ponía de central, y que llegaba a la portería rival con facilidad, especialmente en las jugadas a balón parado. No era el que más destacaba del equipo sino Rubén Gabilondo, otro chaval del pueblo. Los dos acabaron recalando en la Real pero Iñigo fue el que hizo el camino más largo».

Tras ser rechazado por los técnicos del Athletic, Iñigo fue reclutado por la Real con 15 años. Estuvo el año de cadete txiki yendo a entrenar un día a la semana con la Real mientras jugaba en el Aurrera de Ondarroa y fue fichado para jugar ya en Liga Vasca cadete. «Al principio le llevaban los aitas y luego ya lo hacía en el taxi que le ponía la Real», rememora Osa.

El presidente del Aurrera, Eladino González, ve hoy en Iñigo «al mismo chaval bravo que no dudaba en enfrentarse a cualquier rival por grande que fuera. Nunca se ha achantado y ha acabado con las rodillas ensangrentadas en más de una ocasión en el campo de tierra en el que dio sus primeras patadas».

Osa apunta que Iñigo sigue estando cerca del Aurrera. «Siempre que puede se acerca a ver los partidos, sea de la categoría que sea. Es muy accesible y nunca niega ninguna fotografía. Y lo mismo posa con chavales que llevan la camiseta de la Real que los que visten la del Athletic. En Ondarroa tres de cada cuatro aficionados son del Athletic».

Tanto Osa como González auguran una tarde «divertida» el sábado por la tarde cuando la Real y el Athletic se enfrenten en Anoeta. «Habrá que ver con quién van los aficionados que hace no mucho iban con la Real por Iñigo y con quién van ahora. Me va a gustar ver las reacciones de algunos. Habrá picante en los bares», augura el presidente del Aurrera.

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