Imbatibles ayer y gigantes todavía hoy

Górriz, Zamora, Satrústegui y López Ufarte rememoran las 38 jornadas sin perder de la Real Sociedad hace 38 años

Górriz, Zamora, Satrústegui y López Ufarte en la terraza del centro Tabakalera con la torre de Atocha a su espalda y la ciudad de San Sebastián a sus pies. /LOBO ALTUNA
Górriz, Zamora, Satrústegui y López Ufarte en la terraza del centro Tabakalera con la torre de Atocha a su espalda y la ciudad de San Sebastián a sus pies. / LOBO ALTUNA
Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTE

«La Real Sociedad no fue un campeón en el Sánchez Pizjuán». El enviado especial de este periódico a Sevilla, Alberto Artigas, titulaba así la crónica del partido disputado la víspera, el 10 de mayo de 1980. Ese día la Real, arranca esa información, «tras haber nadado en cabeza durante toda la temporada se ahogó en la orilla justo cuando le bastaba el último esfuerzo para pisar firme y acreditarse el título de campeón». La Real, que jugó con Arconada, Celayeta, Gajate, Kortabarría, Olaizola, Diego, Alonso, Zamora, Gaztelu, Amiano y Satrústegui, perdió por 2-1, la imbatibilidad después de 38 jornadas -seis partidos de la temporada 1978/79 y 32 de la 79/80- y prácticamente se despidió de la posibilidad de levantar el título a falta de una jornada para acabar el campeonato. «El partido lo perdimos nosotros», confesaba el entrenador milagro Alberto Ormaetxea al acabar el encuentro. «La imbatibilidad no me preocupa, sino haber perdido», añadía.

«Consuela que sea el Barcelona de Messi, un jugador estratosférico, el que lo haya conseguido». bixio górriz, defensa de la real sociedad

«La Real firmó 38 jornadas sin perder con todos los jugadores de casa, eso es algo irrepetible». bixio górriz, defensa de la real sociedad

Los protagonistas de ese inolvidable equipo siguen enrocados en esa misma reflexión 38 años después. «La imbatibilidad es una anécdota, por mucho que ahora se le esté dando tanto bombo. Lo que queríamos era ganar la primera Liga y no supimos hacerlo. Pesa más perder el título que el final de la racha», advierte Jesús Satrústegui (Pamplona, 1954). Le secundan Jesús Mari Zamora (Errenteria, 1955), Bixio Górriz (Irun, 1958) y Roberto López Ufarte (Fez, 1958), a los que reunimos horas antes de que el Barça pueda superar hoy el récord de imbatibilidad de la Real si es capaz de empatar como mínimo ante el Valencia en el Camp Nou, a partir de las 16.15 horas.

La portada de este periódico del 11 de mayo de 1980.
La portada de este periódico del 11 de mayo de 1980.

Arconada también había mostrado su disposición a participar en este recuerdo, pero un compromiso ineludible en Madrid impidió su presencia. El gran capitán advertía esta semana en estas mismas páginas que la imbatibilidad es una «anécdota bonita, pero lo que realmente cuenta son los títulos y ese se nos escapó».

Una página interior del periódico de ese día.
Una página interior del periódico de ese día.

La Real Sociedad lo que no hizo en Sevilla fue ganar la Liga. Sus propios errores le llevaron al descalabro. Cuando empató el partido, restaban 26 minutos y el Sevilla estaba con dos jugadores menos. La Real tenía que optar por jugar al empate o intentar hundir al contrario y alzarse con la victoria. «Unos quisimos defender, otros atacar y al final ni una cosa ni la otra», rememora Satrústegui. El empate le bastaba a la Real. Le quedaría superar al Atlético en Atocha para ser campeones. Eligió la segunda y lo pagó. Bertoni marcó en el minuto 82. «El resultado hubiera sido otro si Roberto (López Ufarte), nuestro Messi, hubiera jugado el partido. Fue una lástima, un palo», apunta Zamora.

«No nos dejaron ganar la Liga. Presuntamente, perdimos por los árbitros y por las primas a terceros» jesús zamora, centrocampista de la real sociedad

«No pesó mentalmente sentir el aliento del Real Madrid, fue una lástima, un palo» jesús zamora, centrocampista de la real sociedad

El que fue considerado uno de los mejores extremos del mundo estaba ingresado en la clínica San Antonio con un cólico nefrítico que después le terminó llevando al quirófano en Barcelona con una estenosis de uréter. «Ese día lloré en la cama escuchando por la radio el partido de Sevilla», recuerda López Ufarte. «Posiblemente fue el mejor año de nuestra vida -continúa-. La gente recuerda que hicimos un gran fútbol, marcamos muchos goles, salimos aplaudidos de muchos campos y el equipo funcionaba como un reloj. Nuestro fútbol fue mejor que en las temporadas en las que ganamos las Ligas. Esa la teníamos en la mano y no la supimos aprovechar».

La sombra de las primas

A la hora de buscar algo que explique qué hizo que la Real perdiera ese partido en Sevilla, Zamora cree que «pesó mentalmente sentir el aliento del Real Madrid. Y por qué no decirlo, presuntamente, perdimos por los árbitros y por las primas a terceros. Recuerdo bien el partido que jugamos en el Bernabéu siete jornadas antes al de Sevilla. Nos pusimos 0-2, nos dieron patadas por todos los lados. Encajamos el primero y el segundo fue una falta a un metro del área que señalaron penalti. Si nos dejan ganar ese partido, el título, salvo sorpresa, era nuestro. No lo permitieron».

«Jugamos un gran fútbol, mejor que en los años de las dos Ligas, pero en esa, en la 79/80, no hubo título» roberto lópez ufarte, extremo de la real sociedad

«Ese día lloré en la cama escuchando por la radio el partido de Sevilla, estaba ingresado con un cólico» roberto lópez ufarte, extremo de la real sociedad

A decir verdad algo de eso ya se intuía en la previa del partido en el Sánchez Pizjuán. Los rumores, cada vez más fuertes a pesar de que la directiva del Real Madrid mantuviera la palabra de que no había prima, había creado un clima de desconfianza. El añorado Luis de Andía denunciaba en estas mismas páginas un día después del partido la «turbamulta de lobos» que había «comprado partidos, que han 'drogado' a rivales con su dinero y que han movido todos los resortes de los bajos fondos para que, una vez más, lograsen un título de campeón con que aumentar su 'espléndido' y heroico historial».

Defender todos, atacar todos

Bixio Górriz advierte de que «fue tan duro no ganar esa Liga en ese momento, que quizás no le dimos valor a estar 32 jornadas invictos». Los cuatro coinciden en el mérito que tuvo esa Real formada por canteranos. «Todos sabíamos lo que teníamos que hacer -apunta López Ufarte-. Éramos un equipo muy equilibrado, habíamos jugado juntos muchos partidos y estábamos muy compenetrados en todos los sentidos. Si había que defender, defendíamos todos y si había que atacar, lo mismo. No como ahora que parece que tienen que atacar todos. Teníamos una seguridad defensiva y con mucho nivel de juego en ataque». Satrústegui añade que «éramos un grupo de amigos. Físicamente éramos un equipo muy trabajado y luego teníamos calidad. Lo más importante es que disfrutábamos de lo que hacíamos».

«Unos quisimos defender, otros atacar y al final ni una cosa ni la otra: perdimos en Sevilla» jesús mari satrústegui, delantero de la real sociedad

«Éramos un grupo de amigos. Físicamente, un equipo muy trabajado y luego teníamos calidad» jesús mari satrústegui, delantero de la real sociedad

Górriz, el que más veces ha vestido la camiseta de la Real (599), defiende que el hecho de que sea el Barcelona de Messi el que pueda superar el récord de jornadas sin perder «pone en más valor si cabe lo que hizo la Real. Messi es estratosférico, marca diferencias, no hay otro igual. No es ninguna deshonra que sea su equipo el que lo ha logrado. La diferencia entre ellos y nosotros es que la Real lo consiguió con todos los jugadores de casa. Eso es algo prácticamente irrepetible».

Noticias relacionadas

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos