Real Sociedad

Imanol, del Orioko al derbi en Eibar con la Real Sociedad

Imanol reclama con vehemencia un esfuerzo a sus jugadores en uno de sus primeros entrenamientos en Zubieta la pasada semana./LOBO ALTUNA
Imanol reclama con vehemencia un esfuerzo a sus jugadores en uno de sus primeros entrenamientos en Zubieta la pasada semana. / LOBO ALTUNA

Dos directivos, un entrenador y un jugador que han convivido con el técnico repasan su carrera y se aproximan a su figura. Imanol empezó entrenando a alevines en su pueblo, dirigió a juveniles en Zarautz y dio el salto a la base del organigrama de Zubieta

ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN.

El pasado viernes por la noche Imanol Alguacil (Orio, 1971) regresaba a su domicilio por la autopista A-68 tras presenciar el partido que había jugado en Leioa el Sanse. A la altura de Eibar una extraña sensación invadió su cuerpo cuando desde su vehículo divisó la espalda de la tribuna principal de Ipurua, porque en apenas unos días, seis a partir de hoy, Imanol se estrenará allí como técnico de Primera en un partido oficial al frente de la Real Sociedad. Ese encuentro será el primero de los nueve que dirigirá hasta que acabe la Liga tras la destitución de Eusebio y el primero en la élite de una corta pero intensa carrera en los banquillos desde que cogió el equipo alevín mixto del Orioko junto al exjugador Mikel Lasa, pasó luego al banquillo del Zarautz y de allí a las categorías inferiores de la Real.

Acudimos a la 'alma mater' del Orioko, María Eugenia Atxaga; al director deportivo del Zarautz, Fermín Yerobi; al entrenador del Zarautz, David Muñoz y al exjugador del Sanse, Alain Oyarzun, para que nos aproximen a la figura del Imanol entrenador ahora que arranca su primera semana de entrenamientos con un partido oficial en el horizonte.

Atxaga dice que hoy sigue viendo «al mismo Imanol» que se presentó en el Orioko con ganas de echar un cable junto a Mikel Lasa, cuando los dos habían colgado ya las botas y se prestaban a dar sus primeros pasos como entrenadores en 2008. Cogieron el equipo alevín mixto, la categoría que está más abajo en el escalafón competitivo de Gipuzkoa. Atxaga resume cómo fue aquella etapa: «Si un jugador cometía un error en el transcurso del partido, Imanol le llamaba a la banda, le explicaba qué había hecho mal, qué tenía que hacer para no repetir ese error, y volvía al campo para seguir jugando. El ambiente que tenían los chavales en el equipo era magnífico».

Lo bien que maneja los vestuarios Imanol es algo que destacan quienes han tenido oportunidad de convivir con él. «Se notaba que ha pasado por el fútbol profesional, ha coincidido con jugadores muy distintos en su carrera, y sabe cuándo apretar y cuándo soltar la cuerda», apunta Atxaga.

En el equipo alevín mixto jugaba el hijo de Imanol -hoy remero en el club de Orio tras verse obligado a dejar el fútbol por una lesión en la rodilla- y esa circunstancia llevó al hoy técnico de la Real a pasar a dirigir el equipo cadete un año después. Quería evitar cualquier malentendido, cualquier trato de favor hacia su hijo, y sus caminos se separaron en la temporada 2009/10.

Ese fue el último año en el Orioko porque el Zarautz se interesó por él y por su ayudante Mikel Lasa. El director deportivo Fermín Yerobi fue uno de los artífices de este movimiento. Imanol cogió el juvenil de liga nacional. «Tenía un equipo físicamente muy fuerte», recuerda el entrenador del Zarautz de Tercera, David Muñoz, y entonces entrenador en el Hernani de liga nacional juvenil. «Futbolísticamente no era un equipo dominador, pero sí muy intenso. Era un rival my difícil de batir. Imanol es un técnico que nunca se ha casado con nadie, no mira nombres y solo valora el rendimiento. Y supongo que en esta etapa en la Real hará lo mismo. Exigirá pero también dará mucho».

No fue una temporada fácil para un equipo, el Zarautz de Imanol, que había sufrido muchos cambios y que llegó a la última jornada sin la permanencia asegurada. De hecho, necesitaba un empate como mínimo ante el Sestao para mantener la categoría sin depender de otros resultados. Y lo logró. La idea del club era seguir contando con él, pero en ese momento la Real llamó a la puerta del Zarautz: querían contar con Imanol para sus categorías inferiores. Yerobi relata qué ocurrió: «Imanol no se quería ir del Zarautz, decía que él nos había dado su palabra de seguir, que estaba dando forma al nuevo equipo juvenil y que se quedaba en el club, así que al no cambiar de opinión, medio en broma medio en serio, adoptamos la decisión de destituirle. A él no le quedó más remedio que fichar por la Real Sociedad», rememora entre risas.

La forma de ser de Imanol le lleva a Yerobi a asegurar que «esté en el equipo que esté, Imanol lo va a dar todo por los suyos, como lo hizo en Orio, en Zarautz y ahora en la Real. Es un gran tipo».

El juvenil, el Easo...

Habitual en pruebas de resistencia en bicicleta como la Quebrantahuecos y en las carreras de asfalto como en la Behobia, en la que tiene una marca de 1h:14.56 en 2008, Alguacil dejó el Zarautz en el verano de 2011 para ingresar en el organigrama de la Real. La idea inicial del club era que Imanol ejerciera de ayudante de Iñigo Cortés en el equipo de División de Honor, pero Philippe Montanier necesitaba a su lado a una persona de la casa que hablara francés y Cortés fue el elegido, por lo que ese movimiento supuso el ascenso a Imanol como primer entrenador del juvenil.

En ese equipo estaban Aritz Elustondo, Iker Hernández, Kako Sanz y Alain Oyarzun, entre otros. Fueron campeones de grupo y alcanzaron la ronda de cuartos en la Copa. Uno de esos jugadores, Oyarzun, hoy en el Zaragoza, recuerda bien esos años. «Desde el principio pudimos comprobar lo que quería: le gusta que sus equipos tengan el balón pero que la gente apriete. Tenía a la gente siempre enchufada, jugaras o no».

En verano de 2012 hubo muchos cambios en Zubieta: Arrasate pasó del Easo al grupo de colaboradores de Montanier, Cortés volvió al equipo juvenil e Imanol, al Easo, en el que estaban Tanis Marcellán, Lapeña, Gorosabel, Gorostidi... El Easo ganó el título de Liga.

Imanol, tres años en el Sanse

Ese resultado, unido al logrado previamente en el juvenil, llevó a Imanol al Sanse en su tercera temporada en la Real Sociedad como ayudante de Asier Santana, en la 2013/14. En ese momento Imanol ya era uno de los técnicos emergentes en Zubieta y en la Real querían ir dándole responsabilidades que le ayudaran a completar su formación. En ese Sanse jugaban Sangalli, Hervías, Gaztañaga y también Oyarzun. «Nuestras carreras han ido en paralelo», apunta este último. «Mis mejores años siempre han sido con él. Saca lo mejor de cada uno y seguro que en el tiempo que esté en el primer equipo se va a notar».

El Sanse se salvó con nota en esa primera temporada y en la segunda la destitución de Arrasate en el primer equipo llevó a Santana e Imanol a dirigir de forma excepcional un partido del primer equipo, el que se ganó al Atlético de Madrid en Anoeta. Después de este recordado partido llegó Moyes y éste decidió integrar a Santana en su cuerpo técnico, lo que llevó a Imanol a asumir la dirección del Sanse desde ese momento, en noviembre de 2014.

El movimiento que parecía puntual ha terminado siendo acertado. El Sanse, en especial en esta última temporada, se ha convertido en un equipo que cuida el balón, lleva el peso de los partidos con el esquema clásico del 4-3-3 y encaja poco (22 goles en 31 partidos). A Imanol le habría gustado ver hasta dónde podía llevar al equipo, quizás a Segunda A, pero es un hombre de club y a ello se debe.

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