Real Sociedad

El club considera a Imanol un patrimonio que debe proteger

M. GONZÁLEZ SAN SEBASTIÁN.

El actual entrenador de la Real ha demostrado en estas jornadas que está capacitado para llevar las riendas del primer equipo, aunque él considere que todavía necesita formarse antes de dar el salto a Primera. La plantilla está encantada con él, porque ha reactivado al grupo y le ha dado las herramientas para salir de una situación de bloqueo de cuatro meses.

Pero una cosa es tener las características idóneas para cubrir en un momento puntual las carencias que podía tener el equipo con Eusebio y otra ponerle sello de autor la próxima temporada para regresar a Europa.

En la Real no dudan de su capacidad, lo que quiere Olabe es preservar un patrimonio de club que podría estar en peligro de lanzarle a la arena de Primera. Aperribay ya vivió algo parecido con Arrasate cuando se marchó Montanier en 2013. Optó por el de Berriatua porque se necesitaba alguien que conociese de primera mano la plantilla para afrontar con garantías la previa de Champions contra el Lyon. Y la apuesta fue un éxito, porque no solo se alcanzó la fase de grupos, sino que la Real repitió clasificación para Europa y alcanzó las semifinales de Copa. Sin embargo, en verano de 2014, tras la marcha de Griezmann y Bravo, le mantuvo en el cargo en una situación difícil y a los pocos meses tuvo que despedirle, perdiendo la entidad a un técnico de futuro.

Imanol se ha destapado como un especialista en ese trabajo a realizar en el peldaño previo a la Primera División. Su labor en el Sanse ha sido reconocida por todos y ahí está su futuro para la próxima temporada. De esta manera el club busca preservar un entrenador con mucho margen de crecimiento sin necesidad de exponerlo a los rigores de la alta competición tan pronto. Pero si las tres primeras opciones no cuajan, no lo descarten.

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