Holanda abre la segunda parte de la pretemporada

Iñigo Martínez se ejercita entre David Zurutuza y Aritz Elustondo durante una sesión de pretemporada en Zubieta junto al resto de sus compañeros .
Iñigo Martínez se ejercita entre David Zurutuza y Aritz Elustondo durante una sesión de pretemporada en Zubieta junto al resto de sus compañeros . / JOSÉ MARI LÓPEZ

Odriozola y Oyarzabal también estarán en Ermelo, donde los blanquiazules jugarán cuatro partidos en los diez días de stage Iñigo, junto a Zubeldia y Bautista, se queda en casa para tratarse de la lesión en el glúteo que le ha impedido estrenarse en esta pretemporada

MIGUEL GONZÁLEZSAN SEBASTIÁN.

La Real abre hoy con su viaje a Ermelo la segunda parte de la pretemporada. Durante el stage en Holanda afrontará la disputa de cuatro nuevos partidos amistosos que servirán a los de Eusebio para ir afinando su puesta a punto de cara al inicio de la competición dentro de un mes.

El ensayo del sábado contra el Saint-Étienne en Biarritz puso fin a la primera fase del trabajo veraniego, que arrancó con los primeros entrenamientos el pasado día 7. Han sido dos semanas de intensa actividad en las que los blanquiazules han tenido la oportunidad de ir rodándose en los duelos contra el Elgoibar, Girondins y Saint-Étienne. En los dos primeros la presencia de jugadores del filial fue muy importante debido a los problemas musculares que han afectado a parte de la plantilla en estas primeras sesiones y a que algunos de los internacionales se incorporaron más tarde a los entrenamientos.

Los servicios médicos no han tenido tregua en este inicio de pretemporada, ya que hasta el momento han debido atender a una decena de futbolistas. Willian José, Agirretxe, Bautista, Iñigo, Concha, Aritz y Zubeldia se han visto afectados por lesiones musculares, aunque Aritz y Concha ya están recuperados, Zurutuza recibió un golpe en Elgoibar, y Canales y Llorente se torcieron el tobillo en el primer y segundo amistoso, respectivamente. Ello sin contar con los lesionados de larga duración, Carlos Martínez y Jon Guridi, que se recuperan de sendas operaciones en la rodilla a las que fueron sometidos al final de la pasada campaña.

A la espera de ver cómo se resuelve su futuro, Carlos Vela también se unirá a sus compañeros. La ausencia de Iñigo coincide con el interés del Inter de Milán por hacerse con sus servicios

El sábado en Biarritz, con el estreno en pretemporada de dos de los internacionales como Rulli e Illarramendi, el regreso de Zurutuza y Canales y la presencia como titular de Januzaj, ya se pudo ver a una Real más reconocible que tratará de dar un pasito hacia adelante en su preparación en los próximos días.

En la lista de expedicionarios que hoy mismo vuelan a Holanda figuran los sub21 Odriozola y Oyarzabal, que tuvieron que alargar la temporada por la disputa del Campeonato de Europa que perdieron en la final contra Alemania, así como Carlos Vela, que jugó la Copa de Confederaciones con México y que apenas si ha tenido tres semanas de vacaciones. A la espera de ver cómo se resuelve su futuro, se incorpora al trabajo con sus compañeros para preparar el nuevo curso.

Iñigo, entre algodones

Por el contrario, Iñigo Martínez se queda en casa para recuperarse de la lesión en el glúteo que le ha impedido participar en los amistosos celebrados hasta ahora. Al de Ondarroa se le ha visto tocar balón estos días en los entrenamientos, pero debe ser que el club prefiere que continúe su recuperación en las instalaciones de Zubieta a que lo haga en tierras holandesas, donde las instalaciones no son las mismas.

Según informa la Real el jugador arrastra «molestias funcionalmente limitantes en el glúteo derecho desde el partido de la pasada temporada contra el Valencia que no han remitido con reposo y tratamiento mediante fisioterapia y ejercicios. Ante la persistencia de dichas molestias se la ha realizado una nueva resonancia magnética en la que se le sigue apreciando edema (lesión de grado I) en el músculo piramidal derecho. El plan es continuar su proceso de recuperación en las instalaciones de Zubieta e iniciar un tratamiento con infiltraciones locales».

Esta ausencia coincide en el tiempo con el interés que el Inter de Milán parece tener en su contratación. La Real se remite a su cláusula de 32 millones y permanece a la espera de acontecimientos, ya que no puede hacer otra cosa. Si el conjunto italiano pone el dinero sobre la mesa y el futbolista está dispuesto a irse, no habrá más historia. De lo contrario, seguirá siendo uno de los referentes principales del equipo como en las últimas campañas. Tampoco se desplazan a Holanda Zubeldia ni Bautista, ambos con sendas lesiones en el cuádriceps.

La lista de expedicionarios la forman 28 jugadores, entre ellos los potrillos Sisniega, Gorosabel, Ujía, Guevara, Sangalli, Merquelanz, Capilla y Muguruza. Del primer equipo están veinte efectivos: los porteros Rulli y Toño, los defensas Odriozola, Navas, Llorente, Aritz y Kevin; los centrocampistas Illarramendi, Gaztañaga, Pardo, Canales, Prieto, Zurutuza y Concha; y los delanteros Juanmi, Oyarzabal, Agirretxe, Willian José, Vela y Januzaj.

En el apartado deportivo, el cuadro txuri urdin disputará cuatro amistosos en Holanda que le servirán para calibrar su puesta a punto. El primero será mañana en Arnhem contra el Genclerbirligi turco, octavo clasificado en su campeonato la pasada temporada, en el mismo escenario en el que hace un año la Real se midió a sus compatriotas del Konyaspor. Esta ciudad cuenta con una importante colonia otomana y son varios los conjuntos de este país que se acercan a jugar allí alguno de sus amistosos de verano.

El jueves el rival será el modesto VVV Venlo, un recién ascendido que tratará de gustarse delante de sus aficionados en una campaña que afronta con mucha ilusión. El partido más exigente será el del sábado en Rotterdam ante el Feyenoord, el actual campeón de la Eredivisie, un adversario de postín que estará presente en la fase de grupos de la Champions League. Hace tres años la Real ya jugó en De Kuip en un partido que concluyó con empate (1-1) y en el que Xabi Prieto fue el autor del tanto guipuzcoano.

Despedirá la gira el choque del miércoles 2 de agosto ante el Groningen en el estadio De Koepel de la localidad de Haren. Después restarán dos partidos más antes del arranque liguero: el sábado 5 contra el Watford en Inglaterra y el sábado 12 en Palencia frente al Sporting de Gijón. También podría disputarse un tercer encuentro entre ambas fechos, que sería en el extranjero y aún no ha terminado de cerrarse.

La Real se alojará en el mismo hotel en el que lo hizo el pasado verano y hace tres años, el Golden Tulip Heerlickheijd van Ermelo, distante en unos 75 kilómetros del aeropuerto de Schiphol y ubicado en una zona boscosa junto al parque nacional De Veluwe. El alojamiento cuenta con todas las comodidades que requiere un conjunto profesional, ya que además de habitaciones espaciosas y de gran confort, dispone de un centro de fitness, una piscina, sauna finlandesa, baño de vapor turco, bañera de hidromasaje y gimnasio, entre otras instalaciones. Desde la entrada se advierte una gran terraza que caracteriza al establecimiento y en la que los realistas podrán disfrutar de un rato de relajación.

Ermelo es una pequeña localidad rodeada de bosques y atravesada por una potente red de bidegorris, que gozan de preferencia en el asfalto para disfrute de los amantes de la bicicleta. Los jugadores, de hecho, se desplazarán en bici al campo de entrenamiento, distante en unos tres kilómetros del hotel.

La zona es muy conocida por el parque nacional de Hoge Veluwe, que con una superficie de 5.000 hectáreas -el equivalente a otros tantos campos de fútbol- es uno de los más visitados del país. Un paraíso de bosques y zonas verdes que ha sido elegido por muchos equipos de fútbol para realizar aquí su trabajo de pretemporada. Abundan los ciervos y los jabalíes, aunque en los años anteriores no pudimos divisar ninguno.

El auge de Ermelo como destino de los stages veraniegos llegó gracias al Valencia. El conjunto che fue el primero de los clubes de la Liga que lo escogió para realizar sus concentraciones. Lo hizo en 2001 con la llegada de Rafa Benítez a su banquillo y coincidió con la inauguración del moderno hotel en el que se aloja la Real. A tres kilómetros se encuentran las instalaciones del club local, el VVOG Harderwijk, que milita en la primera categoría amateur holandesa, la equivalente a la Segunda B. Dispone de varios campos de hierba natural en perfecto estado, lo que hizo que fueran numerosos los clubes que se fijaran en este rincón natural para profundizar en sus periodos preparatorios. Como la elección dio suerte al Valencia, que en esos años conquistó dos Ligas y una Copa de la UEFA con Benítez, siguió acudiendo consecutivamente hasta siete temporadas.

Posteriormente la fama de Ermelo se fue extendiendo y fueron más los clubes que recalaron hasta aquí, entre ellos Osasuna y Getafe, que llegaron a compartir el hotel y las mismas instalaciones de entrenamiento. Desde Grecia también se desplazó el Olympiacos buscando un clima más fresco en el que realizar sesiones exigentes desde el punto de vista físico sin el desgaste que supone una alta temperatura.

Hace tres años la Real también coincidió durante dos días con el Levante, pero apenas se vieron las caras porque fueron ubicados en dos alas diferentes del hotel, por lo que cada uno pudo preservar su intimidad.

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