Real Sociedad

Héctor Moreno y su familia disfrutan ya de Gipuzkoa

Irene Martínez y Héctor Moreno posan en Anoeta. / ARIZMENDI
Irene Martínez y Héctor Moreno posan en Anoeta. / ARIZMENDI

El central mexicano, su mujer, Irene, y su hija, Mia, encantados con la «deliciosa» gastronomía vasca en su primer fin de semana en el territorio

AXEL GUERRA SAN SEBASTIÁN.

El último fichaje realista, el defensa mexicano Héctor Moreno, está comprobando en primera persona las palabras que Carlos Vela dedicó a la Real y a Gipuzkoa cuando le telefoneó desde Roma para comunicarle que tenía una oferta del equipo blanquiazul. «Me habló maravillas de la Real y de la ciudad. Sigue enamorado de ambos y para mí fue fácil tomar la decisión».

El central mexicano llegó a Donostia procedente de la capital italiana con su mujer, Irene Martínez, una empresaria de Barcelona con la que contrajo matrimonio en Holanda durante su época en el PSV, y su hija, Mia, que apenas tiene año y medio. Estos días no se ha separado de ellas más que para acudir a los entrenamientos en Zubieta, donde ha sido muy bien recibido por todos sus compañeros. El resto del tiempo lo dedica a quienes llama «mis tesoros» en sus redes sociales.

La familia se hospeda en un céntrico hotel de la capital guipuzcoana hasta que encuentre un hogar para instalarse definitivamente. Esperan hacerlo «pronto». Mientras, su primer fin de semana en Gipuzkoa lo dedicaron a hacer turismo, lo que la climatología les permitió, y conocer las excelencias gastronómicas del territorio.

El mexicano y su mujer, que se alojan en un hotel mientras buscan piso, conocieron Hondarribia

Hondarribia fue el primer destino elegido por la pareja, donde el defensa quedó prendado de los platos que degustaron. También se dejaron ver por la Parte Vieja de Donostia, donde también pudieron probar otras excelencias gastronómicas. «He probado tanto carne como pescado, y todo estaba delicioso», ha reconocido.

El jugador y su familia también encontraron tiempo para acercarse a una zona comercial del centro de Donostia, de donde salieron con varias bolsas llenas con ropa para hacer frente al clima lluvioso y frío de estos días, más parecido al que tuvieron en Holanda y bien diferente que al que han tenido los últimos seis meses durante su estancia en la capital italiana.

Dos visitas pendientes

El matrimonio tiene pendientes dos visitas en su agenda. Una es un largo y tranquilo paseo por la playa de La Concha, que únicamente conocen desde la ventanilla del automóvil. La otra es la catedral del Buen Pastor. Héctor Moreno e Irene Martínez son personas muy religiosas y tienen la intención de entrar y visitarla en cuanto puedan.

Otro de los momentos que no olvidarán será cuando el nuevo realista dispute su primer partido en Anoeta. Entonces, como hace en cada partido, cuando el jugador salte al terreno de juego buscará a su mujer en la grada y la pareja se saludará llevándose la mano a sus corazones. Además, Irene, elegirá una butaca y, si el resultado es favorable, en los próximos encuentros siempre se sentará en la misma. «Siempre llevo la camiseta de Héctor, rezo antes del encuentro y cuando el equipo rival se acerca a nuestro área pienso, 'no, no, no...' y suele funcionar».

Sunday Funday!!! 👨‍👩‍👧❤️☔️ #LasAmo 😍😍😍😍😍😍

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