Real Sociedad

Gorriz: «Deben salir tranquilos y ser ellos mismos»

Bixio Górriz posa ayer en una portería del campo de futbito del barrio de Ibaeta de San Sebastián. / USOZ

Górriz, el realista con más partidos en Europa, avala las opciones de la Real ante el Rosenborg. «La Real ha demostrado que puede jugar muy bien a fútbol y no tiene por qué cambiar. Las noches europeas son mágicas y hay que exprimirlas»

ÁLVARO VICENTESAN SEBASTIÁN.

Mantener en Europa el nivel de juego que está ofreciendo la Real en este arranque de Liga es el deseo de todo aficionado realista a las puertas del estreno del equipo en la Europa League el próximo jueves a las 21.05 horas en Anoeta. «Si la Real es capaz de jugar tan bien como lo está haciendo es difícil que no saque adelante el partido ante el Rosenborg. El objetivo es claro: los jugadores deben salir tranquilos y ser ellos mismos. Si lo consiguen, será una noche para el recuerdo».

Bixio Górriz (Irun, 1958) es la voz de la experiencia. Es el futbolista que más partidos ha defendido la camiseta de la Real (599) en quince temporadas y también el que más noches europeas ha vivido (33) desde que se estrenó en la eliminatoria ante el Inter de Milán en la campaña 1979/80 hasta que se perdió frente al Vitoria de Guimaraes en la 1992/93. Górriz jugó 33 de los 36 partidos que la Real disputó en Europa en esas temporadas marcadas por los títulos de Liga y Copa. «Me perdí el partido del Inter en Atocha y poco más. Allí nos habían tratado mal y nuestros seguidores habían tenido problemas y aquí salimos con todas las ganas del mundo, a pesar del 3-0 en contra de la ida. No pudo ser, pero por poco», recuerda.

Górriz ha podido jugar ante equipos suizos, alemanes, portugueses, checos, húngaros... «Y puedo decir que a pesar de los años, el recuerdo de esos partidos lo tengo muy presente porque cada cita en Europa es una noche para disfrutar y así los afrontábamos nosotros. Son mágicas y hay que exprimirlas».

El antiguo central insiste en que tanto los jugadores como el aficionado deben entender que los partidos europeos tienen «un sabor especial» que los hacen «muy distintos» de cualquiera de liga. «Hay que ir a Anoeta con ganas de animar, con toda la ilusión del mundo, porque la UEFA es un premio a lo hecho en la temporada anterior y hay que disfrutar cada minuto sin olvidar que se compite para ganar. A la Real se le presenta esta competición en uno de los mejores momentos de los últimos años y hay que sacarle jugo. ¿Hasta dónde? A lo máximo».

Górriz dice que «lo primero que hay que tener en cuenta» a la hora de afrontar los partidos europeos es la diferencia de criterio que existe entre los árbitros de la Liga y los de la Europa League. «En el vestuario, en la previa de cada partido, siempre nos recordábamos unos a otros que estábamos ante una competición distinta. En Europa se entra más fuerte, existe mayor permisividad, y hay que adaptarse rápido porque los errores se pagan en una competición corta como ésta».

Lo sabe muy bien. Un gol en fuera de juego ante el Hamburgo cerró a la Real el camino a la final de la Copa de Europa en la 82/83. «Bruno Galler se llamaba. Suizo. Para que yo me acuerde de un árbitro... Ellos eran claros favoritos, tenían media selección alemana y en Atocha habían sido superiores. Empatamos gracias al gol de Gajate. Allí se adelantaron también, pero cuando empató Diego les vimos batidos. Nos lo creímos de verdad. Podíamos ganarles. Por eso nos dolió tanto ese gol en fuera de juego».

El italiano Paolo Silvio Mazzoleni (Bergamo, 1974), internacional desde 2011 y con 175 partidos en la Serie A, es quien dirigirá el Real-Rosenborg, un partido que, a juicio de Górriz, «puede marcar el devenir en la fase de grupos. Empezar ganando en Anoeta a un rival que, salvo sorpresa, va a pelear con la Real por acabar entre los dos primeros de grupo es importantísimo. Es clave».

«La Real es favorita»

El Rosenborg, salvando las distancias, le recuerda a Górriz al Vikingur Reykjavik islandés al que la Real eliminó en la 82/83. «Eran jugadores grandes, fuertes, difíciles de superar en el uno contra uno, pero a nosotros también nos iba la marcha, las batalla cerradas, y conseguimos pasar. El Rosenborg tendrá más calidad que aquel equipo, es un habitual en Europa, viene de eliminar al Ajax, y no será fácil, pero la Real es favorita como está jugando. Tiene algo fundamental en partidos como éste: gol».

«El partido ante el Rosenborg puede marcar el devenir en la fase de grupos. Es importantísimo»

«Cualquier victoria en Europa empieza por ganar los duelos individuales. A partir de ahí es más fácil»

Prefiere no mirar más allá del Rosenborg, «en Europa sí que hay que ir partido a partido», aunque no esconde que la Real está en disposición de «llegar lejos» si sus jugadores se lo creen. «Podemos tener mejor equipo que el que compitió en la última Champions. La Real ha demostrado que puede jugar muy bien a fútbol y no tiene por qué cambiar. Eusebio es una garantía en este sentido porque el equipo va a ser fiel a su idea de juego. Soy optimista».

No cree que la falta de experiencia de los jugadores de la Real en Europa pueda servir de excusa porque «quien más quien menos ha podido disputar partidos internacionales con sus selecciones. No deben rehuir la responsabilidad que tienen. Los jugadores se juegan su prestigio y deben afrontar el partido con motivación. Hay que creerse que se puede competir al máximo nivel. Seguro que al Zenit, al Rosenborg y al Vardar no les ha hecho ninguna ilusión medirse a la Real, hoy colíder de la Liga».

Ganar cada duelo individual es, en opinión de Górriz, el primer reto que se debe marcar todo jugador de la Real. A él le tocó lidiar con delanteros de todo pelaje y lo sabe bien. «Recuerdo un duelo con el gigante Horst Hrubesh, ariete de la selección alemana; Torocsik, un delantero pequeño, cuando tuvimos que jugar exiliados en San Mamés... Europa exige dar el máximo y cualquier victoria empieza por hacerlo bien uno mismo. A partir de ahí es más fácil contagiar al público y hacer que Anoeta disfrute de una noche diferente».

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