Real Sociedad

Getafe: cuidado con las jugadas de estrategia

Getafe: cuidado con las jugadas de estrategia
EFE

Pepe Bordalás, entrenador del rival de hoy de la Real Sociedad, es uno de los técnicos que mejor prepara las acciones a balón parado

J. T.

Faltas, córners... cuentan sus biógrafos que todo está apuntado en la libreta de Bordalás, técnico del Getafe, uno de los equipos de Primera que mejor domina las jugadas de estrategia, ya sea en ataque o en defensa (en ataque, las faltas en la zona ancha o los saques de esquina no los ejecuta el Getafe de forma directa, sino que el balón primero se toca en corto...)

«Somos el equipo que más entrena de Primera división, seguro», enfatizaba hace unos días el realista Markel Bergara a propósito de Bordalas, su entrenador (Alicante 1964). «A mi me entrenó en el Alicante en Segunda B y era un entrenador muy parecido a lo que es ahora. Tenía una enorme exigencia y no se conformaba nunca en la categoría en la que estaba», recordaba Asier Garitano, actual entrenador dl Leganés.

Y es que la vida futbolística de Bordalás (Alicante, 1964) no ha sido un camino de rosas. «Empecé a entrenar a los 28 años, a un equipo de niños del Alicante. Mi etapa como futbolista fue frustante por culpa de las lesiones y tuve que elegir el camino de los banquillos. Era delantero y me decían que tenía buenas condiciones, pero mis rodillas me traicionaron».

Como entrenador ha recorrido todas las categorías del fútbol: Regional, Tercera, Segunda B y Segunda, y a sus 53 años le llegó por fin, en Getafe, el premio de entrenar en Primera. Un camino duro de 25 años de trabajo: «Cuando eres un desconocido en el fútbol profesional te miran con más recelo pero por cada club que he ido pasando he alcanzado los objetivos y eso me ha hecho llegar hasta donde estoy ahora».

El primer equipo al que entrenó fue el Benidorm y después fichó por el Alicante. Más tarde llegarían el Novelda y el Hércules -el primer equipo en Segunda del que se hizo cargo-, el Alcoyano, Elche y Alcorcón, siempre con buenos resultados. Y el Alavés, al que subió a Primera aunque a continuación vivió una destitución surrealista..., y es que, logrado el objetivo del ascenso, la secretaría técnica le despidió pese a contar con una prórroga automática por haber logrado el objetivo.

Así las cosas, Bordalás vio cómo se desvanecía el sueño de entrenar en la élite (por el momento)..., porque meses después Bordalás iba a encontrar en el Getafe lo que siempre había soñado: otro ascenso y banquillo en Primera. Bordalás había llegado a Getafe en la séptima jornada de la pasada temporada con el equipo penúltimo. Ángel Torres había destituido a Esnáider y pintaban bastos, pero se puso en sus manos... y le subió al cielo de Primera. Un año después, Pepe Bordalás sigue preguntándose por qué le despidió el Alavés, pero se le ve feliz porque tiene a su Getafe en una situación privilegiada.

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