Real Sociedad

Se aclara el panorama para el banquillo de la Real Sociedad

Garitano cerrará el sábado una brillante etapa en el Leganés. / EFE
Garitano cerrará el sábado una brillante etapa en el Leganés. / EFE

El hondarribiarra Emery estudia con tranquilidad con su grupo de trabajo las propuestas que le están llegando, mientras que Garitano parece la opción más clara

MIGUEL GONZÁLEZ

Asier Garitano es, en este momento, el principal candidato para entrenar a la Real Sociedad la próxima temporada. Sus opciones ganan enteros, como ya informó este periódico hace dos días, después de que Emery se encuentre en pleno proceso de reflexión sobre su futuro y Javi Gracia tenga contrato en vigor con el Watford de la Premier League, que no parece que vaya a prescindir de sus servicios este verano.

La salida a este laberinto reside en la decisión que adopte Unai Emery, que es la opción con más pedigrí de las tres que maneja el Consejo de Administración por el palmarés que tiene el hondarribiarra a sus espaldas. No es fácil atraer a la mesa de negociaciones a un técnico que en los últimos años ha jugado la Champions League con el Valencia, Spartak de Moscú, Sevilla y PSG, que ha ganado siete títulos en dos temporadas en París y tres Europa League consecutivas entre 2014 y 2016 con el cuadro hispalense.

Ese primer paso lo consiguió dar la Real Sociedad gracias a la amistad que le une con el actual director de fútbol, Roberto Olabe, con el que compartió vestuario en la Real Sociedad en la década de los noventa y proyecto deportivo más tarde en el Almería. Fue Olabe, como director deportivo del club andaluz, el que le dio la oportunidad de entrenar al equipo y conseguir aquel histórico ascenso a Primera División en 2007.

Emery es un viejo anhelo de Jokin Aperribay, quien ha intentado ficharle en dos ocasiones. Una para el Sanse cuando empezaba su carrera en los banquillos y otra para el primer equipo. Pero en ninguna de ellas sus caminos llegaron a converger y ahora parece que tampoco lo harán. El club se movió rápido para hacerle llegar el interés txuri-urdin en caso de que no continuase en París la próxima temporada. Esa primera aproximación para conocer su situación se intensificó después cuando el técnico anunció hace tres semanas, el viernes 27 de abril, que no seguiría en el banquillo del PSG el curso que viene.

La Real Sociedad tuvo vía libre entonces para sentarse con él y transmitirle de primera mano su proyecto, algo que se encargaron de hacer Aperribay y Olabe en persona. El problema es que otros clubes con más medios y que son habituales en las competiciones europeas también han pensado en él cuando supieron que quedaba libre. Y así como para la entidad de Anoeta el tiempo corre en contra, para Emery lo hace a favor, porque sabe que ofertas no le van a faltar después de su trayectoria en los últimos años. Y algunas que se están concretando estos días son bastante buenas.

El guipuzcoano estuvo en la madrugada de ayer en 'El Larguero' de la Cadena Ser, donde explicó que se encuentra en un periodo de reflexión antes de decidir qué es lo más conveniente para la próxima temporada. «Me lo estoy tomando con tranquilidad porque se nos abre un abanico de opciones. Estoy haciendo una línea argumental propia para reforzar, con mi cuerpo técnico y la gente más cercana, qué es lo más conveniente en base a tres líneas. Primero quiero mantener, si es posible, ese estatus deportivo de seguir compitiendo en la Champions o en la Europa League, además de pelear en cualquier liga doméstica. Segundo, quiero encontrar una calidad en mi trabajo en condiciones de entrenamiento, calidad de condiciones de equipo, del centro deportivo y un club donde me sienta a gusto. Aquí también es importante la calidad de vida. Le doy un 70% a la calidad del trabajo y un 30% a la calidad de vida del destino. La tercera línea es el apartado económico, en el que busco que tenga un reconocimiento».

Atendiendo a esta reflexión las posibilidades de la Real Sociedad bajarían de forma significativa, porque en el aspecto deportivo no le ofrece la posibilidad de jugar en Europa ni de pelear por el campeonato doméstico. Y eso para un entrenador que sale del PSG supondría bajar varios peldaños en su carrera.

El punto más fuerte de la propuesta blanquiazul es el segundo, porque Emery sabe que contaría con la complicidad del presidente y del director de fútbol para trabajar, tanto en la confección del plantel como para traerse a su grupo de trabajo, que tendría cabida dentro de la estructura de Zubieta. En lo económico está claro que hay clubes con mayor músculo financiero, pero esta cuestión no sería la más determinante, porque la Real ya pudo traer en su día a un técnico como David Moyes que venía del Manchester United.

Otra de las cuestiones que influirá en su decisión final es el futuro de su equipo de trabajo, que va con él a todos los lados. En concreto se trata de Juan Carlos Carcedo, su mano derecha; Pablo Villanueva, asistente técnico; Julen Masach, preparador físico; Javi García, preparador de porteros; y Víctor Mañas, analista táctico.

Según confiesa el propio Emery su participación es importante antes de tomar una decisión. «Cuento mucho con ellos. No me veo capaz de tomar la decisión definitiva sin ellos. Les explico los pasos que quiero dar, si quieren darlos conmigo... Es gente muy trabajadora que ha dejado un poso en la ciudad deportiva del PSG. El club me comentó si existía la opción de que alguno de ellos se quedase allí, pero quieren continuar conmigo y yo quiero continuar con ellos».

Mientras se lo piensa, clubes importantes como el Arsenal y el Nápoles, cuyos banquillos quedan vacíos, han preguntado por su situación y la lista sigue aumentando. El último en hacerlo ha sido el Chelsea de Abramovich.

Garitano no tiene dudas

El caso de Asier Garitano es el contrario, ya que está encantado con la posibilidad de entrenar a la Real Sociedad. Es una opción que el club puede concretar en cualquier momento, aunque al de Bergara también le ha llegado el interés del Celta y el Espanyol, que han preguntado por él. Después de los cinco años que ha completado en el Leganés, al que ha llevado de Segunda B a Primera, se ha convertido en un entrenador cotizado en Primera División.

El conjunto pepinero ha peleado por su continuidad hasta el final, pero él no ha querido extender su contrato más allá del 30 de junio. Entiende que su etapa allí ha terminado después de cinco años brillantes y ahora busca un equipo en el que pueda dar un salto adelante en su carrera. Y la Real reúne ese perfil. Primero, por una cuestión sentimental, ya que es su club de siempre desde que acudía a Atocha de niño para ver jugar a su paisano Gaztelu. Y segundo, por potencial deportivo, ya que es un candidato en los últimos años a pelear por las posiciones europeas.

Su decisión de anunciar la semana pasada que no sigue en Leganés se entendió aquí como un guiño para entrenar a la Real Sociedad la próxima temporada, aunque él no quiso confirmarlo el sábado después del partido de Anoeta. «Elegí yo acabar en Leganés. A partir de ahí ya veremos qué me depara en el futuro. La Real es un gran equipo. No hace falta que me lo diga nadie». Ahora mismo es el gran candidato a sentarse en el banquillo txuri-urdin a partir del próximo 1 de julio.

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