Evitar sustos de última hora

Miguel González
MIGUEL GONZÁLEZ

Illarramendi fue muy explícito el lunes en Zubieta al transmitir las sensaciones con las que viaja la Real a Noruega. Expresó ambición al reconocer que el objetivo es ganar para pelear el primer puesto del grupo al Zenit en la última jornada, pero también recordó que una derrota en el Lenkerdal Stadion les dejaría en una situación complicada, aunque siempre dependiendo de sí mismos.

Un empate esta noche le clasifica de forma automática para dieciseisavos, aunque para ser primeros le obligaría a remontar el 3-1 que el Zenit obtuvo en San Petersburgo. Eso sí, lo haría con la tranquilidad de saberse con el pase en el bolsillo. La diferencia con ganar en Trondheim es que en el último partido le bastaría vencer por cualquier resultado ante los rusos para liderar el grupo.

Así las cosas, el objetivo principal es evitar sustos de última hora en la jornada final, lo que además le permitiría concentrarse en este tramo tan importante de Liga que hay antes de navidades y en el que se jugará muchas de sus opciones de llegar bien colocado a la segunda vuelta. Nadie quiere medirse al Zenit estando en juego la clasificación. Por mucho que un empate sería suficiente, la tensión de haber tanto en juego sería un condicionante demasiado importante que podría bloquear a los realistas.

Por este motivo es tan importante regresar con un resultado positivo de Noruega. En Anoeta ya demostró ser mejor que el Rosenborg y ahora tendrá que ratificarlo en unas condiciones diferentes. Así lo hacen los grandes.

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