En las entrañas de la grada Aitor Zabaleta

El recorrido por los nuevos graderíos y espacios permite sentir el fútbol de una forma única. El aficionado tendrá la sensación de estar encima del césped por la configuración cerrada del estadio y la próximidad al terreno de juego

Vista que tendrá el aficionado desde la tribuna baja Aitor Zabaleta. Falta rebajar la cota del terreno de juego. / FOTOS: USOZ / VÍDEO:UNAI MURILLO
Álvaro Vicente
ÁLVARO VICENTE

Una cosa es ver el proyecto de reforma de Anoeta sobre plano o en una recreacion 3D y otra muy distinta pisar sobre terreno, sobre los nuevos graderíos y espacios interiores, como ha hecho este periódico. La principal conclusión es que el nuevo Anoeta no tendrá nada que ver al que despedimos en mayo. Es un campo nuevo. Olviden lo anterior. De lo que conocemos a lo que será, quedará el nombre y las dos tribunas laterales altas, que también recibirán su particular lavado de cara. El resto, cambia tanto que el aficionado va a tener la sensación de que el Anoeta que hemos conocido, ha sido un mal sueño. El fútbol es otra cosa. El aficionado está practicamente encima del césped. Esa percepción va a ser todavía mayor cuando se terminen de colocar las cuatro cerchas y las cubiertas de las gradas se prolonguen hasta cubrir a todos los espectadores. De un estadio abierto, en el que el sonido escapaba por todas las esquinas, se pasa a un campo cerrado, con estructura rectangular, en el que el sonido reverberará aumentando los decibelios como nunca antes. Gipuzkoa va a tener un nuevo campo de fútbol en el tiempo que se cambia una cocina en un domicilio. Y eso es por el ejército de operarios que trabajan a tres turnos las 24 horas y por el esfuerzo y el compromiso de las empresas implicadas en la operación. A cada paso por Anoeta irrumpe un trabajador. Entre ladrillos, maderas, clavos y estructuras metálicas y de hormigón comprobamos que en apenas noventa días, los que van desde el último partido a la cuarta jornada de la próxima Liga, el realista se va a encontrar con un espacio irreconocible.

El aficionado situado en las tribunas altas de los dos fondos se va a sentir un jugador más del partido porque el grado de inclinación del graderio in situ es mucho mayor de lo se puede apreciar en una fotografía. Y lo mismo en las tribunas laterales bajas que empiezan a coger forma y a acercarse a lo que será el futuro terreno de juego. Las imágenes no hacen justicia a lo que se siente cuando se pisa la grada Aitor Zabaleta. Y no es problema del compañero fotógrafo. Hay que pisarlo para sentirlo.

Desde lo alto de esa grada la perspectiva es nueva. La enorme cercha instalada en el cielo de la tribuna norte se cruza ya delante de la torre de viviendas más próxima al estadio. De ver el fútbol a más de treinta metros se pasa a casi tocar una portería. Cada partido va a ser una experiencia desde el momento que crucen el umbral de las puertas de acceso.

El aficionado llegará caminando a los accesos de la tribuna sur (Aitor Zabaleta), ascenderá una escalinata hasta las puertas de acceso en las que estarán los tornos y una vez superado estos accederá a un primer y amplio hall en el que podrá matar el tiempo hasta el inicio del partido en alguno de los bares que ya empiezan a coger forma. Desde esa zona podrá ver el exterior de Anoeta a través de la membrana traslúcida que recubrirá la fachada. En esa zona habrá baños para niños y mayores. Para evitar colas se seguirá el modelo de los parques de atracciones en los que los usuarios entran por una puerta y salen por otra distinta, no como hasta ahora que se entraba y se salía por la misma puerta formándose tapones. Desde ese hall se accederá a la grada baja de la Aitor Zabaleta, en la que se podrá seguir los partidos de pie pese a haber asientos reclinables. Todavía falta bajar la cota del terreno de juego -se prevé iniciar la próxima semana-, pero desde ese punto el fútbol se adivina muy parecido a lo que vivimos en Atocha. El grado de inclinación es muy tendido. En las últimas filas asoman los futuros palcos.

Nuevos balcones, más luz...

En la primera planta de la Aitor Zabaleta se prevé una zona de reunión de los aficionados, en la que también habrá lugares de restauración y desde la que se adivinan unos balcones por los que entrará la luz y se podrá divisar el entorno del estadio. Los bares tendrán pantallas de televisión en la que poder ver las repeticiones de los partidos u otros eventos deportivos. Anoeta contará con más de 700 pantallas de televisión repartidas en los bares, palcos y zonas internas. Y dos grandes marcadores que serán como dos enormes televisores. Uno estará listo en la Liga 18/19 y el segundo para la siguiente.

A la zona alta de la grada Aitor Zabaleta se podrá acceder por escaleras, todas a cubierto, o por los ascensores. Solo en esta zona habrá ocho -cuatro en la zona central y dos en cada córner-. Serán ascensores amplios y rápidos, y habrá algunos que no hagan paradas intermedias, desde la cota ocho ascenderán a la veinte. Los espacios en los que se instalará la maquinaría ya están creados.

Algunos aficionados, los que paguen más por su abono en las zonas VIP, podrán tomar el ascensor en el parking subterráneo y acceder directamente a las zonas comunes. En el subsuelo de la grada Aitor Zabaleta se ha generado un enorme espacio con capacidad para más de doscientos vehículos en el que estacionarán los camiones de las operadoras de televisión y los autobuses de los jugadores hasta que se construya la nueva tribuna norte. Estos vehículos accederán por una rampa situada en la zona próxima al skate park, donde descansa la cercha de la tribuna sur que será izada el miércoles.

Próximamente también se espera a los operarios que empezarán a instalar los anclajes sobre los que se habilitarán los asientos reclinables. La tribuna Aitor Zabaleta estará lista para el inicio de Liga y también las tribunas laterales bajas se habrán aproximado al césped. Tres cuartas partes del campo habrán sido remodeladas y solo quedará derribar y construir la tribuna norte, que se realizará en el transcurso de la Liga 18/19. Para rematar, al margen del proyecto inicial, se remodelarán los vestuarios de los jugadores y zonas internas y se habilitarán nuevos baños y zonas de restauración en las tribunas principales altas. Esas actuaciones se realizarán en el verano de 2019. El nuevo Anoeta será una realidad en la 19/20, pero ya desde este septiembre el fútbol será otra cosa.

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