La Real vuelve a caer en la pretemporada

Canales trata de regatear un jugador del Feyenoord. / Real Sociedad

El equipo txuri-urdin pierde en casa del campeón de Holanda, en un amistoso en el que fue de mas a menos

MIGUEL GONZÁLEZ

Una Real sin jugadores como Iñigo, Odriozola, Navas, Illarramendi, Oyarzabal, Vela o Willian José cayó por la mínima en su visita a un Feyenoord, campeón holandés, que arranca competición oficial la próxima semana y se tomó el partido como una prueba de fuego. Así, el técnico Van Bronckhorst solo hizo dos cambios. Bajo esta circunstancia hay que analizar lo sucedido en De Kuip, porque el cuadro holandés se hizo merecedor al triunfo y dispuso de las mejores ocasiones gracias a la velocidad que imprimió a sus contras ante un conjunto guipuzcoano aún muy lento para correr hacia atrás.

Pero no todo fue negativo. La Real se dividió ayer en dos bloques bien diferentes. Atrás Eusebio tuvo que improvisar al faltarle Odriozola, Navas, Iñigo e Illarramendi. Si le unimos que Yuri está en París, faltaban los cinco hombres más retrasados que formaban habitualmente en el equipo que entró en Europa.

Y a pesar de ello gustó mucho Aritz Elustondo, al que se le ve mucho más asentado en el puesto, tanto con balón como sin él. La pasada temporada apenas entró en los planes del míster pero en esta parece ser una alternativa más seria en esas posiciones. También lo hizo bien Guevara, que cumple en todas las situaciones. Su tranquilidad cotiza alto en el fútbol de rendimiento y es una cualidad a apreciar. La otra es que siempre busca una solución por delante de él y sus pases rompen líneas. Y eso también se valora. Gorosabel no se arrugó por la derecha, a pesar de que le tocó lidiar con el toro más bravo, y Kevin estuvo mejor que en los partidos anteriores, en parte porque contó con las buenas ayudas defensivas que siempre realiza Zurutuza a los más cercanos.

No todo fueron malas noticias. Gustó mucho Aritz Elustondo, tanto con balón como sin él

En el centro del campo Pardo formó de pivote y no lo hizo mal, aunque evidentemente no tiene la contundencia de Illarramendi para frenar las contras rivales y venía de jugar noventa minutos dos días antes. Y ayer más que construir, había que taponar.

Desde ahí hacia arriba cabía exigir bastante más a los que jugaron, porque era una Real más reconocible. Pero se vio poca cosa. Un inicio voluntarioso de Canales, que lo intentó con varios disparos desde lejos, detalles sueltos de calidad de Januzaj y un par de buenos desmarques de Juanmi. Poco más hubo rescatable. Quizás lo mejor fueron los noventa minutos de Zurutuza. En la primera parte el equipo empezó a carburar a partir de que agarró balón en la zona ancha y, en la segunda, no desentonó nada en el puesto de pivote, a pesar de que no es el suyo habitual.

Es verdad que es difícil valorar el juego ofensivo sin hombres como Vela, Willian José y Oyarzabal, que la pasada campaña formaron la línea de ataque, pero no es menos cierto que no haber marcado ningún gol en jugada en 450 minutos ante Girondins, Saint-Étienne, Glercerbirligi, VVV Venlo y Feyenoord es preocupante. ¿O no?

Otra vez a contracorriente

Una vez más hubo que jugar con el marcador en contra y eso siempre complica la cosas. Un asunto que ahora parece banal pero hay que corregir. Entra dentro de lo normal que el Girondins marcase al final contra un cuadro txuri urdin que en ese momento estaba integrado por chavales del filial. Pero que en los cuatro últimos amistosos vayas perdiendo siempre en los primeros diecisiete minutos refleja que hay algo que corregir. Estén los titulares o no, porque ninguno de los adversarios era más que la Real.

Y, como ha sucedido en fechas anteriores, el tanto llegó en una contra. Los de Eusebio están sufriendo mucho en las transiciones defensivas porque no son capaces de realizar bien la primera presión tras pérdida, quedan a merced del rival y les obligan a correr demasiado hacia atrás. Uno de sus puntos débiles.

El Feyenoord lo bordó en el minuto doce, con una conducción del lateral zurdo Haps por el pasillo interior para abrir a Boetius en el extremo. Este puso un centro milimétrico para que Jorgensen hiciera el resto con su brillante cabezazo.

Como ha sucedido en otros partidos de pretemporada, el gol llegó en un contragolpe

Después de que Rulli evitara el segundo a continuación con una buena parada ante Jorgensen, la Real tiró hacia arriba. Zurutuza abarcó campo, Canales estaba animado y Januzaj se ofrecía constantemente. Arriba, Juanmi dibujaba rupturas. En la media hora anterior al descanso la Real ofreció su mejor cara. Juanmi tuvo dos buenas ocasiones, pero Vermeer le sacó bien con el pie la segunda de ellas y en la primera no pudo reaccionar a tiempo para cazar el rechace del meta local a duro disparo de Canales. Kevin también le puso a prueba desde el borde del área con la derecha e incluso lo hizo Aritz, de cabeza, tras una falta muy bien sacada al segundo poste por Pardo.

Pero el gol no llegó y el Feyenoord, con la velocidad de Boetius y Basacikoglu, empezó a hurgar en la herida al contragolpe. Con el paso del tiempo y el carrusel de cambios blanquiazul, las opciones locales aumentaron, aunque se toparon con un Rulli que evitó que subieran más tantos al marcador. Quedan tres semanas para que arranque la Liga y hay tiempo, pero hay que apretar los machos cuanto antes. Dos empates y tres derrotas en cinco partidos no es buen bagaje. Y no siempre sirve excusarse en los ausentes si queremos presumir de plantilla.

1 Feyenoord

Vermeer Diks, Botteghin, Van der Heijden, Haps El Ahmadi, Toornstra (Amrabat, min. 68), Vilhena, Basacikoglu, Jorgensen (Kramer, min. 76), Boetius.

0 Real Sociedad

Rulli, Gorosabel (Ujia, min. 78), Aritz (Gaztañaga, min. 57), Guevara, Rodrigues (De la Bella, min. 46), R. Pardo (Capilla, min. 63), Zurutuza, X. Prieto (D. Concha, min. 63), Januzaj (Muguruza, min. 78), Canales, Juanmi (Sangalli, min. 78).

GOL.
1-0: Jorgensen, min.12.
ÁRBITRO.
Janssen. Ha amonestado a los locales Vilhena, El Ahmadi Amrabat, y a los txuri urdin Gorosabel y Juanmi.

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