La Real Sociedad se lleva el derbi

La Real Sociedad se lleva el derbi

El equipo txuri-urdin vence con claridad a un combativo Eibar con goles de Willian José, Januzaj y Oyarzabal. Jordán ha sido el autor del único tanto de los armeros

MIGUEL GONZÁLEZ

No ha sido el derbi guipuzcoano que habíamos visto en las tres temporadas anteriores, de marcador apretado y pelea hasta el último momento. La Real Sociedad se ha visto con tres goles de diferencia al arranque de la segunda mitad y se ha dedicado a guardar la ropa frente a un Eibar falto de confianza y que está acusando las importantes bajas que sufre. No ya las de Pedro León o Fran Rico, de larga duración, sino las de hombres fundamentales en su esquema como Ramis, Oliveira, Dani o Escalante, lo que ha obligado a Mendilibar a hacer encaje de bolillos para presentar un once competitivo. Una circunstancia que ha aprovechado a las mil maravillas la Real Sociedad para, sin hacer nada del otro mundo, volver a sonreír en Anoeta dos meses después de hacerlo por última vez contra el Villarreal.

El conjunto realista va tomando velocidad de crucero también en la Liga, algo que tiene su mérito al estar jugando tres partidos por semana desde el arranque de temporada. Sobre todo, cuando el pase a dieciseisavos de la Europa League está en el bolsillo y la eliminatoria copera ante el Lleida, encarrilada. Con esta victoria se sitúa séptimo en el campeonato con 17 puntos, a dos de las posiciones europeas. No es un mal botín para llegar al parón de noviembre.

3 Real Sociedad

Rulli; Odriozola, Llorente, Iñigo Martínez, Kevin; Illarramendi, Zurutuza, Prieto; Januzaj (Vela, min. 73), Oyarzabal (Canales ,min. 86), Willian José.

1 Eibar

Dimitrovic; Capa, Gálvez, Lombán, Arbilla, José Ángel; Jordán (Charles, min 85), Rivera, Inui; Enrich y Kike (Sarriegi, min. 60)

Árbitro
Trujillo Suárez (Comité Tinerfeño). Amonestó a Lombán, Sarriegi, Arbilla.
Goles
1-0, min.12 : Willian José. 2-0, min. 27: Januzaj. 3-0, min. 46: Oyarzabal. 3-1, min. 71: Jordán
Incidencias
Tarde lluviosa y desapacible en un estadio de Anoeta en el que se dieron cita 20.387 aficionados

Eusebio ha podido presentar al que podría ser considerado ahora mismo su once de gala y el resultado es que ha sacado adelante el partido sin apuros. Illarramendi y Zurutuza han marcado el paso en el centro del campo y dan sentido a todo lo que sucede por ahí, ofensiva y defensivamente. Llorente e Iñigo aguantan bien los envites en el cuerpo a cuerpo, por mucho que el rival juegue con dos delanteros -como este domingo el Eibar-, lo que permite a los laterales poder estirarse sin tener que estar tan atentos a las ayudas. Odriozola lo ha hecho a la perfección para sacar petróleo por su banda mientras Kevin se ha centrado más en un partido de contención.

Y arriba ha sabido explotar todo el talento que acumula. Le ha sido suficiente con un cabezazo de Willian José, dos detalles de Januzaj, una asistencia de Prieto y una cabalgada de Oyarzabal, para dejar la cosa sentenciada en el minuto 46. Después fue el momento para que el Eibar tratara de maquillar su partido, algo que ha hecho con el gol de Jordán.

De nuevo sorprende a la contra. El partido ha arrancado con los papeles cambiados. Mendilibar ha vuelto a repetir el esquema de los últimos partidos, jugando con tres centrales, dos carriles largos, tres hombres en el medio y Enrich y Kike adelante. Se trataba de ser fuertes atrás, tener muchos apoyos en la zona ancha y aprovechar las subidas por las bandas de Capa y Cote para poner buenos centros al área mediante rápidas transiciones ofensivas. Así, los tres primeros remates a puerta han sido armeros. Kike ha ganado la espalda a Odriozola para poner a prueba a Rulli, Inui ha hecho lo propio poco después tras una jugada con Cote, e incluso Enrich ha intentado sorprender al argentino desde lejos. Aquí, curiosamente, ha empezado a gestarse el gol blanquiazul.

Las claves

Una contra para volver a tomar ventaja
La Real no utilizó esta vez la posesión como argumento para ganar el partido sino que se valió de la velocidad del contragolpe para tomar primero ventaja, con el tanto de Willian José, y sentenciar después con el de Oyarzabal.
Odriozola y Januzaj la lían por la banda derecha
Los dos, con la complicidad de Prieto, destrozaron a Cote por su banda en la primera mitad para ganar el derbi. Por ahí se le escapó el partido a un Eibar que nunca supo cómo contener semejante caudal ofensivo blanquiazul.
Las vigilancias de Illarra y Zurutuza
Jugando ante un equipo con dos delanteros cobraba mucha importancia, no solo las ayudas a los centrales, sino las vigilancias en la fase ofensiva para no dar contras al adversario. Y los dos centrocampistas lo bordaron aquí.
Un partido jugado a un tiempo
A la Real no le convenía un partido largo después de haber jugado el jueves en Europa, más teniendo enfrente a un conjunto intenso como el armero. Sus opciones pasaban por ir por delante en el marcador, lo que resultó clave.

Como hace una semana en Getafe, en aquel tanto de Oyarzabal a pase de Januzaj, un balón detenido por Rulli ha servido de espoleta para el ataque más explosivo. Zurutuza ha metido un pase al espacio para la carrera de Januzaj, que ha frenado lo necesario para dársela a Odriozola. El donostiarra ha levantado la cabeza, ha templado el centro y Willian José se ha impuesto en el salto a Gálvez. Una contra había valido a la Real para ponerse por delante. El guion menos esperado.

Triángulo mortal por la derecha. El Eibar no ha encajado el duro golpe de verse tan pronto por detrás en el marcador y ello ha sido aprovechado por el cuadro txuri-urdin para poner distancia de por medio aprovechando el triángulo mortal que han formado Odriozola, Prieto y Januzaj por la derecha. No le interesaba un partido de noventa minutos después del esfuerzo europeo del jueves y había que resolverlo cuanto antes.

Eusebio ha sido muy listo al cambiar a Oyarzabal de banda para sujetar de cerca a Capa, y por el lado contrario, Januzaj la ha liado parda cuando se ha visto rodeado por dos jugones como Odriozola y Prieto. Por ahí ha entrado la Real Sociedad como cuchillo en la mantequilla para desesperación de un Mendilibar que no ha acertado a detener la hemorragia.

Un despeje largo de Iñigo mal peinado hacia atrás por Gálvez ha podido significar el segundo. Porque Januzaj ha leído sus intenciones, se ha hecho con la pelota para regatear a Dmitrovic en su salida y lo único que le ha faltado fue colocarla entre los tres palos. Quizás debió haber disparado con la derecha para superar la débil oposición de Lombán.

No ha tenido mucho tiempo para lamentarse porque apenas seis minutos después se ha estrenado como goleador con la zamarra blanquiazul. Un córner despejado por la zaga azulgrana ha generado dos disputas fuera del área que han sdio ganadas por Illarramendi, primero, y Zurutuza, después. El balón del debarra ha caído al desmarque de Prieto que le ha puesto una golosina al belga para que empujara, no sin dificultades, el balón a puerta vacía. La Real Sociedad dominaba el partido en el centro del campo y se había servido de dos zarpazos para tomar una distancia considerable que ha sido definitiva con la contra en la primera jugada de la reanudación entre Illarramendi y Oyarzabal.

El Eibar maquilla el resultado. Ahí los locales han entregado el campo al conjunto armero, que ha tratado de buscar un gol que le metiese en el partido. Mendilibar ha variado el dibujo dando entrada a Bebé y Sarriegi para jugar en 1-4-3-3 pero, al margen del tanto de Jordán, poca profundidad más le ha dado. Porque aunque metida atrás, la Real ha resistido bien en el cuerpo a cuerpo la acumulación de delanteros rivales y Kevin ha atado en cortó a Bebé en un fantástico trabajo defensivo. El partido estaba resuelto para satisfacción de una parroquia local que después de cuatro partidos pinchando en hueso, podía celebrar tranquila un nuevo triunfo liguero en Anoeta.

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